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20 noviembre 2015

NIÑOS DE SIRIA ESTÁN MURIENDO

Este vídeo no me pertenece tan solo es un aporte mio hacia la comunidad Siria, me siento tan indignado que quiero mostrarles lo que los niños sirios están sufriendo espero que les guste. COMPARTE.



Luz para los niños de Francia que desde anoche sufren el terror. Luz para los niños de Siria que desde septiembre sufren los bombardeos franceses. Luz para los niños refugiados de Medio Oriente que huyen del fuego cruzado entre el ISIS y el resto del mundo, que ya no tendrán entrada en Europa después de esto. Luz para los niños musulmanes que nuevamente serán segregados y discriminados.
Luz para los niños de cualquier nacionalidad, raza o religión, porque son siempre los que más sufren y los que nunca tienen ninguna responsabilidad.
Perdón también por ser un adulto hoy y no estar logrando dejarles un mundo digno de ser habitado.

22 septiembre 2015

Por Si Mañana

El 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer. Y para conmemorarlo, muchos internautas están compartiendo una emocionante carta en la que una persona que sufre este terrible mal agradece a su pareja todo el cariño y el cuidado que le ha dado.
Querida Julia:
Te escribo ahora, mientras duermes, por si mañana ya no fuera yo el que amanece a tu lado.
En estos viajes de ida y vuelta cada vez paso más tiempo al otro lado y en uno de ellos, ¿quién sabe?, temo que ya no habrá regreso.
Por si mañana ya no soy capaz de entender esto que me ocurre. Por si mañana ya no puedo decirte cómo admiro y valoro tu entereza, este empeño tuyo por estar a mi lado, tratando de hacerme feliz a pesar de todo, como siempre.
Por si mañana ya no fuera consciente de lo que haces. Cuando colocas papelitos en cada puerta para que no confunda la cocina con el baño; cuando consigues que acabemos riéndonos después de ponerme los zapatos sin calcetines; cuando te empeñas en mantener viva la conversación aunque yo me pierda en cada frase; cuando te acercas disimuladamente y me susurras al oído el nombre de uno de nuestros nietos; cuando respondes con ternura a estos arranques míos de ira que me asaltan, como si algo en mi interior se rebelase contra este destino que me atrapa.
Por esas y por tantas cosas. Por si mañana no recuerdo tu nombre, o el mío.
Por si mañana ya no pudiera darte las gracias.
Por si mañana, Julia, no fuera capaz de decirte, aunque sea una última vez, que te quiero.
Tuyo siempre
T.A.M.R.

Por si mañanaPor si mañana


La misiva, titulada “Por si mañana” es en realidad obra del periodista Jesús Espada que le hizo merecedor del primer premio del III Concurso de Cartas de Amor celebrado en Cobisa (Toledo). La carta fue escrita en verano de 2014, pero se ha convertido en un fenómeno durante estos últimos días.
Espada ganó con ella en la categoría “Mejor carta de amor remitida desde cualquier otro lugar del mundo”. Incluso en la imagen original del texto, que se ha convertido en viral, se puede ver el número 25 escrito en la esquina superior derecha, que fue el código asignado por el jurado del certamen para reconocer el texto.
El autor confiesa a El País que no conoce a nadie que sufra de Alzheimer, pero que quedó impactado al ver el documental “Bicicleta, cuchara, manzana” sobre el ex presidente de la Generalitat y ex alcalde de Barcelona, Pasqual Maragall, que sufre Alzheimer desde hace años.
A pesar de ser un ejercicio literario, muchas personas le han dado igual valor que si fuera real. Y con todo merecimiento: pocas veces se puede expresar tanto sentimiento con tan pocas palabras.  

07 agosto 2015

Misa en memoria del P. Orlando Yorio a 15 años de su Pascua


El 9 de agosto se cumplen 15 años del fallecimiento del padre Orlando Yorio. Por eso, el próximo domingo (9/8) a las 18se celebrará una misa en la capilla Santa Catalina de Siena (Calle 129 entre 55 y 57, barrio Kennedy Sur, Berazategui) en su memoria, agradeciendo por su vida y su ministerio.
“La vida es más fuerte que la muerte” (P. Yorio) es el lema de esta celebración.
 
Ponemos en nuestras oraciones al padre Orlando y a las comunidades por las que trabajo y que hoy lo recuerdan con gran cariño.
 
Agradezco que puedan difundir este mensaje entre sus contactos.
 
Saludos y buen fin de semana.-

03 agosto 2015

Homilía en el 39° Aniversario de la Muerte de Mons. ENRIQUE ANGELELLI

 (Punta de Los LLanos, 02-08-2015)

Lecturas: Éxodo 16,2-4.12-15; Efesios 4,17.20-24; Evangelio San Juan 6,24-35

Mis queridos hermanos,

  Venimos una vez más a Punta de los Llanos, peregrinos de distintos puntos del país y de la diócesis, donde treinta y nueve años atrás, un cuatro de agosto, murió Enrique Angelelli, pastor de tierra adentro, como se presentó al asumir nuestra diócesis en 1968. Lo evocamos en esta Eucaristía en la cual Cristo nos parte su Palabra y su Pan y nos reconocemos Pueblo de Dios en camino, hermanos en Aquél que nos sale al encuentro y nos abraza con su paz.  Nos decía Francisco hace poco tiempo:

Les pido también a todos, creyentes y no creyentes, que se acuerden de tantos Obispos, sacerdotes y laicos que predicaron y predican la buena noticia de Jesús con coraje y mansedumbre (…), que en su paso por esta vida dejaron conmovedoras obras de promoción humana y de amor, muchas veces junto a los pueblos indígenas o acompañando a los propios movimientos populares incluso hasta el martirio.(Francisco, Mensaje al II Encuentro Mundial de Movimientos Sociales, Santa Cruz de la Sierra)

En la primera lectura, vemos al pueblo que transita los fatigosos caminos de la libertad y afronta sus primeras tensiones fuertes. Salido de la esclavitud de Egipto, comienza a vivir en su interior la contradicción entre animarse y arriesgar confiando en el Señor o preferir las dudosas ventajas de un pasado donde sin dignidad ni vida propia en el que no le faltaban las migajas para alimentarse.

“Y no son pocas las veces que experimentamos el cansancio de este camino… que faltan las fuerzas para mantener viva la esperanza. Cuántas veces vivimos situaciones que pretenden anestesiarnos la memoria y así se debilita la esperanza y se van perdiendo los motivos de alegría. Y comienza a ganarnos una tristeza que se vuelve individualista, que nos hace perder la memoria de pueblo amado, de pueblo elegido. Y esa pérdida nos disgrega, hace que nos cerremos a los demás, especialmente a los más pobres.” (Francisco, Homilía en la Plaza Cristo Redentor, en Santa Cruz de la Sierra)

Contemplando la experiencia del pueblo israelita en camino, advertimos el precio de la libertad, que siempre nos desafía a arriesgar y confiar. Arriesgamos aunque no nos faltan dudas y vacilaciones; creemos con el corazón aunque nuestras fuerzas nos abandonan y somos frágiles.

Ponemos nuestra confianza en Aquél que nos invitó a salir de la cómoda seguridad de no ser, de no vivir, de no poder amar, para comenzar a crecer en nuestra identidad de hijos de Dios, hermanos de todos y señores de las cosas que nos puso a disposición para nuestro bien.

Al pueblo quejoso de su libertad accidentada y en camino, Dios lo invita a “seguir andando”, a comer cada día de su Providencia, a no acaparar ni guardar porque de su mano nunca les faltará el pan, la paz y la libertad. En ese “seguir andando” del pueblo que camina en el desierto, hay una llamada a caminar según su ley, su proyecto de vida y amor.

En Efesios 4,17.20-24, el Señor también quiere recordarnos transitar nuestro propio camino personal de renovación. Por su resurrección nos invita a ser hombres y mujeres nuevos, superando idolatrías y vanidades para vivir “en justicia y santidad verdadera”. Al respecto, Mons. Angelelli nos dice en su Carta de Cuaresma de 1972:

“Si la resurrección de Cristo está en el corazón del Evangelio y constituye nuestro futuro, dejemos que nuestra esperanza en esa promesa se haga realidad en el mundo, a través de una conducta que no está dispuesta a tolerar ningún conformismo, ninguna discriminación entre los hombres, ninguna explotación del hombre por el hombre. Esto es una gracia de Dios, una gran tarea que hemos de realizar. Éste es el hombre nuevo que anunciamos y que infatigablemente buscamos ayudar en cada hombre y mujer de nuestra comunidad diocesana, sin distinción alguna (…) Éste es el hombre nuevo que debemos realizar en cada uno de nosotros, llámese obispo, sacerdote, religioso, religiosa o laico. Éste es el hombre nuevo que ofrecemos a todo hombre de corazón recto.”

El Evangelio nos sitúa en una escena que no por familiar deja de conmovernos: La multitud va en busca de Jesús, lo sigue transitando largas distancias porque sus signos cautivan su fragilidad y cubren su necesidad. Él les da pan hasta saciarse, los hace caminar, ver, dejar las podredumbres y las pestes para ser hombres y mujeres nuevos. Pero les cuesta ver detrás de los signos a Aquél que los prodiga, esa Palabra que no se acalla, aquel Pan que no perece, la Bebida que sacia la eterna sed que nos habita.

Porque nuestros ojos no superan la inmediatez de las necesidades que nos afectan, el Señor nos invita a levantar la mirada, a buscar el encuentro con Él para alimentarnos y vivir. El encuentro con Cristo, con su Palabra y su Pan, siempre nos hace crecer en libertad, en vida y en dignidad. Como el pueblo peregrino en el desierto, nuestras opciones y decisiones se fortalecen cuando nos encontramos con el Señor que nos saca de la esterilidad de nuestras vanidades y omnipotencias para hermanarnos definitivamente en su sangre.

En este nuevo aniversario del asesinato de Mons. Angelelli, no dejemos de agradecer el don de su vida, testimonio entregado a esta Iglesia particular como una herencia sagrada y que siempre nos remite a Cristo, el buen Pastor, el Pan de Vida al que sirvió incansablemente en su pueblo.

Punta de los Llanos, 2 de agosto de 2015.

 +Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

13 mayo 2015

Curas villeros: en la cruzada por recuperar a los adictos

Curas villeros: en la cruzada por recuperar a los adictos 

Son los curas villeros del conurbano, los "caballeros derrotados de una causa invencible", como los define el padre Jorge, uno de ellos. Cinco sacerdotes que decidieron meterse en el barro y se encontraron con la droga en algunas de las 796 villas del Gran Buenos Aires. 

En cada adicto el padre Diego ve a un hermano: él perdió a dos de sus hermanos de sangre a causa de las drogas. Cada adicto que recupera en las villas de Quilmes lo ayuda a mitigar el dolor de aquellas pérdidas. 

Basilicio, el padre Bachi, vive hace 37 años en La Matanza. Eligió ser el párroco de Villa Palito, aunque su misión se extiende a otros asentamientos de la zona: San Petersburgo y Puerta de Hierro. No le teme a la violencia, a la marginalidad ni a la pobreza. Pero le duele cada vez que un pibe muere por sobredosis o alcanzado por una bala. 

El padre Diego perdió a dos de sus hermanos de sangre a causa de las drogas 
José Di Paola llegó hace dos años a La Cárcova. Fue a vivir a esa villa, la más desprotegida de San Martín, después de un autoexilio forzado en Santiago del Estero por las amenazas del narcotráfico. El padre Pepe no se quería ocupar de los adictos. Pero en la villa 21, donde inició su carrera sacerdotal, entendió que su misión evangélica no sería completa sin ayudar a los consumidores desamparados. Ahora tiene en La Cárcova un centro de atención para los pibes devastados por la adicción. 

curas villeros 

El padre Francisco dejó Europa, donde nació hace 50 años, para vivir junto a los desposeídos de América latina. Cambió Málaga por La Matanza. Y más tarde llegó a Isla Maciel, donde vive hace una década. Está convencido de que "ningún pibe nace para chorro". Él está ahí para ayudar a esos chicos y a sus madres, muchas de ellas mujeres golpeadas por hombres alcohólicos. 

Jorge tiene un centro de día en La Cava. Inició su trabajo sacerdotal allí, en San Isidro. El padre Jorge estuvo nueve años en otro asentamiento precario, pero volvió. Una vez por semana va a visitar presos. Muchos de los pibes que consumen terminan en la cárcel, afirma, o en el cementerio. 

El padre Diego Morinigo era coadicto. En la comunidad de rehabilitación que funciona en Bosques, a los familiares de los consumidores les llaman así: coadictos. "Tengo dos hermanos que murieron por consumo de drogas y uno que se recuperó. La vivencia y el dolor me ayudaron a hacer un cambio", dice. 

Muchos de los pibes que consumen terminan en la cárcel, afirma, o en el cementerio. 
A los 18 se fue a misionar a las provincias; once años después volvió a su San Francisco Solano natal y se dio cuenta de que su hermano mayor estaba cada vez más metido en la droga. "No sé qué ni cómo, pero quiero servirte en esto, Señor", rezó en ese momento. Al principio visitó como familiar un grupo de autoayuda. Después consideró que tenía que capacitarse y se anotó en la Tecnicatura en Prevención de la Drogadependencia de la Universidad del Salvador. Ahora dedica todas sus horas a ofrecer espacios para que los chicos dejen la marihuana. "Si cada uno de los que vive acá son mis hermanos, intento que no se mueran", insiste. 

Todos los días recorre las calles y pasillos de los barrios de Quilmes y Florencio Varela, y se sienta a hablar con los pibes en las esquinas. Este hombre de 40 años logró lo que le parecía imposible: convertir a los transas, los que venden. "Antes caminaban las calles para meter a los pibes en la droga; hoy tratan de ayudar a otros para que salgan." 

Varios narcos lo tienen en la mira. Ha recibido amenazas, pero, tomando más recaudos, no deja nunca de parar en las esquinas, de ofrecer un lugar distinto, un hogar. "La amenaza más grande es cada paso que damos. Hay lugares en los que sólo nos queda ponernos en manos de Dios", explica. 

A esos vecinos marginados que visita, el padre Diego les lleva un mensaje: "Dios te ama, y aquí estoy yo". 

Pero él está solo. A su hogar no llega la Secretaría de Salud Mental y Atención de las Adicciones, que cuenta con 215 centros prevención en toda la provincia. Esta secretaría que posee 196 camas de internación para adictos, administra un presupuesto de 180 millones de pesos por año. "Pero necesitamos más recursos", admite Carlos Sanguinetti, el funcionario a cargo de esta área del gobierno bonaerense. 

El dinero del Estado provincial sí llega a la Casa del Buen Samaritano, que fundó Basilicio Brítez Espínola, el padre Bachi. "Hemos aprendido mucho de los curas -dice Sanguinetti-. Antes teníamos los CPA [Centro de Prevención de las Adicciones] en cada comunidad. Ellos están en los barrios. Ahora el que llega se atiende. Bachi no pregunta. Cuando llega un adicto sólo dice «Pasá y te quedás»". 

Cada chico tarda un año en dejar de consumir. Los que venden se ríen de nosotros... en ese tiempo entran en la droga pibes por toneladas 
Bachi, vive en Villa Palito desde que tiene diez años. No torció su destino una vez que fue ordenado sacerdote: salió de la villa y volvió a la villa. De sus calles rescata a chicos consumidos por el paco. En la Casa del Buen Samaritano contiene a 32 pibes que siempre vivieron en las drogas. Su misión es devolverlos a la vida. No tiene miedo a represalias: "Cada chico tarda un año en dejar de consumir. Los que venden se ríen de nosotros... en ese tiempo entran en la droga pibes por toneladas", dice. 

UNA CASA PARA CONTENER 

Pese a que el camino es duro, Bachi está a punto de cumplir un sueño: abrir una casa para contener a mujeres drogadependientes. "Hay muchas chicas que consumen y pocos lugares para ellas", sostiene. El paco es lo que más destruye a los niños y jóvenes del barrio. Y las mujeres son, acaso, las que hasta ahora estuvieron más postergadas. "Pronto vamos a abrir una casa para diez mujeres en situación de consumo. El infierno de la droga es siempre algo secundario. Siempre, detrás de cada pibe o piba que consume hay una historia dolorosa", relata el sacerdote, de 46 años 

antidrogas 

"En La Matanza hice todo mi camino vocacional", cuenta. Cuando era chico conoció al padre Francisco Olveira, que había llegado de Málaga y adoptó la Pastoral Villera. Bachi siguió su camino. El camino que para ambos abrió Carlos Mugica, el sacerdote acribillado en 1974 cuando salía de la iglesia Francisco Solano. "La opción siempre va a ser por los pobres -sostiene Bachi-. Éste es mi lugar. Acá soy feliz." 

El infierno de la droga es siempre algo secundario. Siempre, detrás de cada pibe o piba que consume hay una historia dolorosa 
"Mugica es nuestro mártir", dice José Di Paola, que atesora en su casa un pedazo del pantalón que el mítico sacerdote vestía cuando fue asesinado. El padre Pepe, conocido por su trabajo de más de una década en la villa 21 de Barracas, hace dos años que está en San Martín y ya inauguró más de cinco capillas que piensa como centros de prevención. Cuando llegó eran pocos los que lo conocían. Un mes después, Jorge Bergoglio fue elegido Papa y entonces empezó a salir en los medios su foto con el Sumo Pontífice. Así se hizo conocido como el "amigo del Papa". 

Pepe vive en el medio de la villa, en una pequeña pieza arriba de una capilla nueva. Para él, las villas bonaerenses son "invisibles". 

El centro de día que maneja está en la estación de José León Suárez. Ahí los chicos adictos de distintos barrios llegan a las 10, hacen talleres y trabajan con operadores terapéuticos, psicólogos y psiquiatras. Si quieren internarse en una granja van cuatro meses, para desintoxicarse y alejarse de la villa, y vuelven. "Cada regreso implica un trabajo artesanal", cuenta Pepe, que agrega: "Los mejores referentes para que un chico acepte el tratamiento son los mismos chicos que salen de la droga". 

En una piecita donde apenas entran un escritorio y tres sillas de plástico, donde atiende desde las 7, opina que los candidatos a presidente que no tengan pensado cómo afrontar el problema de las drogas "es preferible que no se presenten". 

"Hay varios dispositivos nuevos. Se está ayudando a los que no contábamos con la ayuda del Estado, pero evidentemente no alcanza frente al fenómeno que hay. Tiene que haber una propuesta mucho más grande, que no dependa sólo de la Sedronar sino del Estado, por una parte, y de la sociedad civil, por otra", insiste el coordinador de la Comisión Nacional de la Drogadependencia. 

El padre Juan Carlos Molina, a cargo de la Sedronar, dice sobre la labor de estos curas: "Es un trabajo con ciertos riesgos, porque están en lugares riesgosos, porque molestan, porque sacan clientes y usuarios... Siempre estar del lado del más sufriente es riesgoso y te saca de las comodidades". 

Tiene que haber una propuesta mucho más grande, que no dependa sólo de la Sedronar sino del Estado, por una parte, y de la sociedad civil, por otra 
A algunos de estos sacerdotes la secretaría antidrogas los ayuda "para que el trabajo sea más eficiente". Quince párrocos reciben apoyo de la Sedronar en once municipios bonaerenses. La Secretaría maneja un presupuesto de 700 millones de pesos anuales para combatir las adicciones. Una parte mínima de este dinero se destina a fortalecer a las comunidades religiosas con trabajo territorial en todo el país, que practican distintos cultos. 

El Hogar de María, el centro de día contra las adicciones que construyó el padre Francisco Olveira, es uno de los que recibe ayuda de la Sedronar y de la provincia. 

"Lo bueno es que esta vez no fuimos nosotros a golpear, fueron el Estado provincial y el nacional los que dijeron «queremos trabajar con ustedes porque conocen el territorio». Sin esta ayuda no podríamos hacer ni una cuarta parte del trabajo", sostiene. 

Francisco vive en las villas más postergadas desde hace 30 años. Primero estuvo en Puerta de Hierro, La Matanza. Ahora hace nueve años que trabaja en Isla Maciel, Avellaneda. 

El antiguo convento que dirige Olveira -donde ahora funcionan escuelas, talleres y cooperativas tiene tres pinturas con dibujos de San Romero de América, del padre Enrique Angelelli y del padre Mugica. "Algunos dan todo por los pobres. Hasta la vida." 

TRABAJO Y DESPENALIZACIÓN 

Él convoca a pibes rescatados de las drogas. Entre ellos, Fedex, un rapero. "Venite, campeón, para la visita del obispo", le dice. Esa es su lógica. Ir a buscar a los pibes. Sacarlos de las drogas. 

"La propuesta es trabajar en territorio con niños, adolescentes y jóvenes, ofreciendo oportunidades para que el consumo no sea algo a lo que lleguen porque nunca tuvieron otra opción. O si llegan, que no sea lo único que hagan, que no usen drogas duras. Y, por supuesto, que haya posibilidad de curar al que se enfermó. Estoy de acuerdo con la propuesta del padre Molina de despenalizar el consumo de la marihuana, porque está claro que a lo único que lleva es a mayor represión hacia los pobres", opina. 

No todos los curas están de acuerdo con la despenalización. Pepe no lo está. El rol del Estado también es visto con distintos ojos entre los sacerdotes de las villas: algunos, como Bachi y Francisco, observan una mayor ayuda y presencia del Estado. Otros creen que los recursos aún no son suficientes. Incluso la Iglesia, como institución, denuncia deficiencia del Estado en la gran mayoría del territorio. 

Estoy de acuerdo con la propuesta del padre Molina de despenalizar el consumo de la marihuana, porque está claro que a lo único que lleva es a mayor represión hacia los pobres 
El responsable de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, Monseñor Jorge Lozano, destaca: "En varios lugares el Estado acompaña económicamente algún servicio educativo, apoya actividades recreativas o culturales. En pocas ocasiones hay iniciativas conjuntas. En la extensa superficie de la Nación mayormente se percibe la ausencia o una presencia deficiente del Estado". 

De los 796 asentamientos que hay en el conurbano, 143 están en San Martín, 73 hay en La Matanza y 48 se desparraman en Quilmes. En esos tres partidos trabajan los padres Pepe, Bachi y Diego. 

Lozano no sabe exactamente cuántos sacerdotes trabajan en las villas bonaerenses y admite: "Es muy poco lo que logramos hacer en relación a las necesidades actuales". La Iglesia denuncia: "Hacemos oír la voz señalando la incidencia del crimen organizado y la proliferación de las mafias del narcotráfico". 

El padre Jorge García , de La Cava, sabe de qué habla Lozano: "Acá tenemos un problema con las adicciones muy, pero muy fuerte". Él vivió toda su carrera en villas. Primero, ocho años en La Cava. Desde 2005 hasta 2014 en la villa San Pablo, en Talar de Pacheco, Tigre. El año pasado volvió al asentamiento de San Isidro. Ahora tiene ayuda de la Sedronar y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

No descansa para rescatar a los chicos de la cocaína, la marihuana y los psicofármacos. El padre Jorge tiene, a una cuadra de la parroquia, un Centro de Atención y Acompañamiento Comunitario para chicos adictos. 

Jorge recorre el barrio para convocar a los chicos que necesitan ayuda. "Me duele ver a los pibes sin ganas de vivir. Sin sueños", relata. "Hay pibes que se recuperan. Otros no". El cura, de 46 años, no baja los brazos para rescatarlos. "Estamos atravesados por una miseria muy profunda, que degrada el alma de los más jóvenes. Nosotros los bancamos", concluye.. 

15 abril 2015

Monseñor Romero a los altares

por Victor Codina

El día lunes 24 de marzo de 1980, dos días después del asesinato de Luis Espinal en La Paz, un jeep se detuvo unos segundos ante la puerta de la capilla del hospital de La Providencia de San Salvador, donde celebraba la eucaristía Mons. Romero y un experto francotirador le disparó al pecho. Romero cayó ensangrentado y mortalmente herido; camino del Policlínico pronunció sus últimas palabras: “Que Dios les perdone”.

¿Por qué mataron a Romero? Un campesino salvadoreño lo expresó sencillamente: “Monseñor Romero dijo la verdad. Nos defendió a los pobres. Y por eso lo mataron”. Un día antes de su asesinato, Romero en su homilía dominical en la catedral, había pedido y ordenado al ejército en nombre de Dios y del sufrido pueblo salvadoreño que cesase la represión. Estas proféticas palabras que resumen lo que Romero había dicho y hecho durante sus tres años de arzobispo, fueron sin duda el detonante último de su muerte.
Romero denunció la injusticia del país, la absolutización de la riqueza por parte de un pequeño grupo oligárquico, el servilismo de los militares a los oligarcas, el apoyo norteamericano a un sistema inhumano, la corrupción de la justicia, las mentiras de los medios de comunicación social, las torturas y asesinatos al pueblo pobre. Sus denuncias iban acompañadas de un llamado a la conversión al evangelio de Jesús, al Dios de la vida cuya gloria consiste en que el pobre viva.
El mismo Romero tuvo su “conversión” al evangelio y pasó de una vida piadosa pero ligada a los poderosos y a los cristianos tradicionales, a un acercamiento al Dios de los pobres. Los pobres, el clamor de su sufrimiento, los muertos que tenía que ir recogiendo cada semana, le enseñaron a leer el evangelio, lo convirtieron a una fe unida a la justicia.
No le faltaron dificultades e incomprensiones de parte de sus hermanos en el episcopado y a veces incluso de parte de Roma. Se le acusaba de ingenuo, de revolucionario marxista, de fomentar la violencia. Su causa de beatificación fue bloqueada durante años en el Vaticano.
Ahora el Papa Francisco ha desbloqueado su causa, ha reconocido que Romero murió mártir y ha anunciado su beatificación para el 23 de mayo de 2015.
Esta beatificación, más allá de la alegría del pueblo salvadoreño y latinoamericano, confirma que Romero tenía razón, que fue un hombre de Dios, un verdadero profeta del Reino, un pastor que no solo olía a oveja sino que, como Jesús, dio la vida por el pueblo. No fue un teólogo, sino un pastor que hizo creíble la fe. Con Romero Dios visitó El Salvador y América Latina. Su vida y su muerte se asemejan a la de Jesús de Nazaret.
Hace ya años que el pueblo salvadoreño le tiene por santo, guarda su retrato en su casa, va a rezar a su tumba, pone a sus hijos los nombres de Óscar o de Romerito. Ahora Romero sube a los altares, su vida es un ejemplo. Si ser cristiano es vivir como vivió y murió Romero, vale la pena ser cristiano hoy.
Se realiza el poema que hace 35 años escribió el obispo de Brasil, Pedro Casaldàliga:
San Romero de América, pastor y mártir nuestro, (…),
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa,(…)
América Latina ya te puso en la gloria de Bernini,(…)
¡nadie hará callar tu última homilía!

08 abril 2015

San Maximiliano Kolbe

LA GRAN HISTORIA DE AMOR , SAN MAXIMILIANO KOLBE, SANTO POR ALEX MEDRANO PAZ Y BIEN..
"No hay amor más grande que éste: dar la vida por  sus amigos"

(Jn 15, 13).

Martirologio Romano: Memoria de san Maximiliano María (Raimundo) Kolbe, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que fue fundador de la Milicia de María Inmaculada. Deportado a diversos lugares de cautiverio, f
inalmente, en el campo de exterminio de Oswiecim o Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, se ofreció a los verdugos para salvar a otro cautivo, considerando su ofrecimiento como un holocausto de caridad y un ejemplo de fidelidad para con Dios y los hombres (1941).

Maximiliano María Kolbe nació en Polonia el 8 de enero de 1894 en la ciudad de Zdunska Wola, que en ese entonces se hallaba ocupada por Rusia. Fue bautizado con el nombre de Raimundo en la iglesia parroquial.

A los 13 años ingresó en el Seminario de los padres franciscanos en la ciudad polaca de Lvov, la cual a su vez estaba ocupada por Austria. Fue en el seminario donde adoptó el nombre de Maximiliano. Finaliza sus estudios en Roma y en 1918 es ordenado sacerdote.

Devoto de la Inmaculada Concepción, pensaba que la Iglesia debía ser militante en su colaboración con la Gracia divina para el avance de la fe católica. Movido por esta devoción y convicción, funda en 1917 un movimiento llamado "La Milicia de la Inmaculada" cuyos miembros se consagrarían a la bienaventurada Virgen María y tendrían el objetivo de luchar mediante todos los medios moralmente válidos, por la construcción del Reino de Dios en todo el mundo. En palabras del propio San Maximiliano, el movimiento tendría: "una visión global de la vida católica bajo una nueva forma, que consiste en la unión con la Inmaculada."

Verdadero apóstol moderno, inicia la publicación de la revista mensual "Caballero de la Inmaculada", orientada a promover el conocimiento, el amor y el servicio a la Virgen María en la tarea de convertir almas para Cristo. Con una tirada de 500 ejemplares en 1922, en 1939 alcanzaría cerca del millón de ejemplares.

En 1929 funda la primera "Ciudad de la Inmaculada" en el convento franciscano de Niepokalanów a 40 kilómetros de Varsovia, que con el paso del tiempo se convertiría en una ciudad consagrada a la Virgen y, en palabras de San Maximiliano, dedicada a "conquistar todo el mundo, todas las almas, para Cristo, para la Inmaculada, usando todos los medios lícitos, todos los descubrimientos tecnológicos, especialmente en el ámbito de las comunicaciones."

En 1931, después de que el Papa solicitara misioneros, se ofrece como voluntario y viaja a Japón en donde funda una nueva ciudad de la Inmaculada ("Mugenzai No Sono") y publica la revista "Caballero de la Inmaculada" en japonés ("Seibo No Kishi").

En 1936 regresa a Polonia como director espiritual de Niepokalanów, y tres años más tarde, en plena Guerra Mundial, es apresado junto con otros frailes y enviado a campos de concentración en Alemania y Polonia. Es liberado poco tiempo después, precisamente el día consagrado a la Inmaculada Concepción. Es hecho prisionero nuevamente en febrero de 1941 y enviado a la prisión de Pawiak, para ser después transferido al campo de concentración de Auschwitz, en donde a pesar de las terribles condiciones de vida prosiguió su ministerio.

En Auschwitz, el régimen nazi buscaba despojar a los prisioneros de toda huella de personalidad tratándolos de manera inhumana e inpersonal, como un simple número: a San Maximiliano le asignaron el 16670. A pesar de todo, durante su estancia en el campo nunca le abandonaron su generosidad y su preocupación por los demás, así como su deseo de mantener la dignidad de sus compañeros.

La noche del 3 de agosto de 1941, un prisionero de la misma sección a la que estaba asignado San Maximiliano escapa; en represalia, el comandante del campo ordena escoger a diez prisioneros al hazar para ser ejecutados. Entre los hombres escogidos estaba el sargento Franciszek Gajowniczek, polaco como San Maximiliano, casado y con hijos.

San Maximiliano, que no se encontraba entre los diez prisioneros escogidos, se ofrece a morir en su lugar. El comandante del campo acepta el cambio, y San Maximiliano es condenado a morir de hambre junto con los otros nueve prisioneros. Diez días después de su condena y al encontrarlo todavía vivo, los nazis le administran una inyección letal el 14 de agosto de 1941.

Es así como San Maximiliano María Kolbe, en medio de la más terrible adversidad, dio testimonio y ejemplo de dignidad. En 1973 Pablo VI lo beatifica y en 1982 Juan Pablo II lo canoniza como Mártir de la Caridad. Juan Pablo II comenta la influencia que tuvo San Maximiliano en su vocación sacerdotal: "Surge aquí otra singular e importante dimensión de mi vocación. Los años de la ocupación alemana en Occidente y de la soviética en Oriente supusieron un enorme número de detenciones y deportaciones de sacerdotes polacos hacia los campos de concentración. Sólo en Dachau fueron internados casi tres mil. Hubo otros campos, como por ejemplo el de Auschwitz, donde ofreció la vida por Cristo el primer sacerdote canonizado después de la guerra, San Maximiliano María Kolbe, el franciscano de Niepokalanów." (Don y Misterio).

San Maximiliano nos legó su concepción de la Iglesia militante y en febril actividad para la construcción del Reino de Dios. Actualmente siguen vivas obras inspiradas por él, tales como: los institutos religiosos de los frailes franciscanos de la Inmaculada, las hermanas franciscanas de la Inmaculada, así como otros movimientos consagrados a la Inmaculada Concepción. Pero sobretodo, San Maximiliano nos legó un maravilloso ejemplo de amor por Dios y por los demás, Muchas Gracias por su Atención. Alex Medrano…

11 febrero 2015

Santa Josefina Bakhita, virgen

Santa Josefina Bakhita, virgen, nacida en la región de Darfur, en Sudán, que, siendo aún niña, fue raptada y vendida en diversos mercados africanos de esclavos, sufriendo dura cautividad. Al obtener la libertad, abrazó la fe cristiana e ingresó en el Instituto de Hijas de la Caridad (Canosianas), y pasó el resto de su vida en Schio, en el territorio italiano de Vicenza, entregada a Cristo y al servicio del prójimo.

En su biografía Bakhita cuenta su propia experiencia al encontrarse con los buscadores de esclavos. "Cuando aproximadamente tenía nueve años, paseaba con una amiga por el campo y vimos de pronto aparecer a dos extranjeros, de los cuales uno le dijo a mi amiga: 'Deja a la niña pequeña ir al bosque a buscarme alguna fruta. Mientras, tú puedes continuar tu camino, te alcanzaremos dentro de poco'. El objetivo de ellos era capturarme, por lo que tenían que alejar a mi amiga para que no pudiera dar la alarma.

Sin sospechar nada obedecí, como siempre hacia. Cuando estaba en el bosque, me percate que las dos personas estaban detrás de mí, y fue cuando uno de ellos me agarró fuertemente y el otro sacó un cuchillo con el cual me amenazó diciéndome: 'Si gritas, morirás! Síguenos!'".
Los mismos secuestradores fueron quienes le pusieron Bakhita al ver su especial carisma.

Luego de ser capturada, Bakhita fue llevada a la ciudad de El Obeid, donde fue vendida a cinco distintos amos en el mercado de esclavos.
Nunca consiguió escapar, a pesar de intentarlo varias veces. Con quien más sufrió de humillaciones y torturas fue con su cuarto amo, cuando tenía más o menos 13 años. Fue tatuada, le realizaron 114 incisiones y para evitar infecciones le colocaron sal durante un mes. "Sentía que iba a morir en cualquier momento, en especial cuando me colocaban la sal”

El comerciante italiano Calixto Leganini compró a Bakhita por quinta vez en 1882, y fue
"Esta vez fui realmente afortunada - escribe Bakhita - porque el nuevo patrón era un hombre bueno y me gustaba. No fui maltratada ni humillada, algo que me parecía completamente irreal, pudiendo llegar incluso a sentirme en paz y tranquilidad".

En 1884 Leganini se vio en la obligación de dejar Jartum, tras la llegada de tropas Mahdis. Bakhita se negó a dejar a su amo, y consiguió viajar con él y su amigo Augusto Michieli, a Italia.

La esposa de Michieli los esperaba en Italia, y sabiendo la llegada de varios esclavos, exigió uno, dándosele a Bakhita. Con su nueva familia, Bakhita trabajo de niñera y amiga de Minnina, hija de los Michieli.

Bakhita y Minnina ingresaron al noviciado del Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, tras ser aconsejadas por las hermanas. Esta congregación fue fundada en 1808 con el nombre de Instituto de las Hermanas de la Caridad en Venecia, pero son más conocidas como hermanas de Canossa

Recibió el bautismo, primera comunión y confirmación, al mismo tiempo, el 9 de enero de 1890, por el Cardenal de Venecia. En este momento, tomó el nombre cristiano de Josefina Margarita Afortunada.
Ella misma cuenta en su biografía que mientras estuvo en el Instituto conoció cada día más a Dios, "que me ha traído hasta aquí de esta extraña forma".

La Señora de Michieli volvió de Sudán a llevarse a Bakhita y a su hija, pero con un gran coraje, Bakhita se negó a ir y prefirió quedarse con las Hermanas de Canossa. La esclavitud era ilegal en Italia, por lo que la señora de Michieli no pudo forzar a Bakhita, y es así que permaneció en el Instituto y su vocación la llevó a convertirse en una de las Hermanas de la Orden el 7 de diciembre de 1893, a los 38 años de edad.

Algo que le costó demasiado trabajo fue escribir su autobiografía en 1910, la cual fue publicada en 1930. En
1929 se le ordena ir a Venecia a contar la historia de su vida. La salud de Bakhita se fue debilitando hacia sus últimos años y tuvo que postrarse a una silla de ruedas, la cual no le impidió seguir viajando, aunque todo ese tiempo fue de dolor y enfermedad. Se dice que le decía la enfermera: "¡Por favor, desatadme las cadenas… es demasiado!". Falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, siendo sus últimas palabras: "Madonna! Madonna!"

En la ceremonia de beatificación, el Santo Padre reconoció el gran hecho de que transmitiera el mensaje de reconciliación y misericordia.
"Si volviese a encontrar a aquellos negreros que me raptaron y torturaron, me arrodillaría para besar sus manos porque, si no hubiese sucedido esto, ahora no sería cristiana y religiosa".

S.S. Juan Pablo II la canonizó el 1 de octubre del 2000.
Fue santificada por el pueblo, por lo que en 1959 la diócesis local comenzó las investigaciones para encontrarla venerable. Todo salió muy bien y fue así que el 1 de diciembre de 1978 fue declarada Venerable. Por tanto, el proceso para declararla santa empezó con gran auge y el 17 de mayo de 1992 fue beatificada por Juan Pablo II y se declaró día oficial de culto el 8 de febrero

Su espiritualidad y fuerza la han convertido en Nuestra Hermana Universal, como la llamó el Papa

Oremos

Señor Dios, que otorgaste a Santa Josefina una especial dignidad como hija tuya y esposa de Cristo, por su obediente entrega, concédenos que movidos por su ejemplo, acompañemos a Jesús crucificado en los hermanos con amor constante y misericordia perseverante. Por el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

05 agosto 2014

El Martirio De Angelelli

Documenta - El Martirio De Angelelli Ciclo del periodista Román Lejtman en América 2

Argentina rinde homenaje a Angelelli

38 años de su asesinato

Argentina rinde homenaje a Angelelli

Ermita del Paraje, donde se recuerda a diario a Angelelli
Ermita del Paraje, donde se recuerda a diario a Angelelli

Alegría tras la condena a los asesinos del obispo de La Rioja

Jesús Bastante, 05 de agosto de 2014 a las 08:32
Se tardaron muchos años para que se hiciera justicia y salga a la luz lo que realmente fue un asesinato
El obispo de La Rioja, Enrique Angelelli, fue recordado ayer en un homenaje con motivo de cumplirse este lunes 38 años de su asesinato por la dictadura cívico militar.
El acto tuvo lugar en la Ermita, ubicada en el Paraje el Pastor a unos 100 kilómetros de la ciudad capital de La Rioja. Participó el vicegobernador de la provincia, Sergio Casas, en el marco de una ceremonia religiosa presidida por el obispo diocesano local, Marcelo Colombo, con la asistencia del obispo de Neuquén, Virginio Bressanelli; el titular de la diócesis de la provincia Roberto Rodríguez, y el secretario de Derechos Humanos provincial, Delfor Brizuela.
Estuvieron presentes familiares de Angelelli; la senadora nacional Hilda Aguirre de Soria; el diputado nacional radical, Julio Martínez, y otras autoridades provinciales y municipales riojanas. Al Paraje El Pastor llegaron también sacerdotes de parroquias e iglesias del interior, organizaciones juveniles continuadoras de la obra de Angelelli provenientes de distintos puntos de la provincia y del país, entre ellas Córdoba y Buenos Aires, y Madres de Plaza de Mayo de La Rioja.
Sergio Casas, al finalizar la misa dijo que "ha sido una celebración muy emotiva. Se tardaron muchos años para que se hiciera justicia y salga a la luz lo que realmente fue un asesinato". "Queda en la memoria de nuestros padres todo un mensaje de vida, de ese seguir andando que pregonaba Angelelli", manifestó.

El obispo Marcelo Colombo a su vez destacó en la celebración de la misa la participación de muchos jóvenes que venían de compartir un campamento juvenil, la presencia de familiares de Angelelli, de sacerdotes, del Obispo de Neuquén, y del titular de la Diócesis de la Rioja, de quien dijo "ha sido muy dedicado en su lucha por esta causa".

Colombo también remarcó su reconocimiento y agradecimiento hacia el obispo de Quilmes, Carlos José Tissera, quien envió una carta para recordar y expresar su testimonio por la obra de Angelelli.
"El compromiso de la gente se ve fortalecido por la reciente sentencia de la Justicia Federal a los responsables del asesinato, pero que ya estaba en el corazón de los riojanos como una verdad innegable", dijo el obispo.

A su vez, el secretario de Derechos Humanos riojano expresó que "esta recordación se hace en un año que tiene una impronta muy particular porque hace muy poco se conoció la sentencia a los responsables del asesinato".

"Esto marcó un hecho histórico por permitirnos conocer la verdad, si bien estaba reconocida por todos, pero faltaba el veredicto de la justicia", reflexionó.

(RD/Agencias)

04 agosto 2014

En memoria de Angelelli

El obispo Angelelli celebrando misa junto al pueblo de La RiojaLas calles de Córdoba, ciudad donde el obispo Enrique Angelelli nació, estudió y ejerció su sacerdocio por 40 años, se preparan para la serie de homenajes que se realizarán a partir de hoy, viernes, al cumplirse 38 años del asesinato del religioso durante la dictadura militar. Este año, la conmemoración se enmarcará en el fallo de la Justicia de La Rioja que condenó a Luciano Benjamín Menéndez y Fernando Luis Estrella a prisión perpetua como responsables de la muerte del obispo. Cade recordar que desde ocurrida su muerte, en 1976, se quiso presentar a la misma como un accidente de tránsito cerca de Punta de Los Llanos. Los homenajes comenzarán hoy, ya que se realizará una jornada de reflexión y debate titulada “La lucha por la tierra: Angelelli vive” en el tercer piso del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, organizada por el Movimiento Campesino, Tiempo Latinoamericano, Grupo Sacerdotal Angelelli y la Subsecretaría de Derechos Humanos del gremio. La idea será unir la memoria de las luchas por la tierra, impulsada por la pastoral diocesana de Angelelli en La Rioja, con los reclamos actuales de los derechos campesinos. En tanto, mañana sábado se expondrá un “itinerario fotográfico sobre la vida y el martirio de Angelelli”. Será en la Plaza del Fundador y allí también se difundirá la sentencia judicial. Además el próximo domingo partirá una peregrinación hacia el lugar del asesinato, en La Rioja. Allí se realizará una misa que estará presidida por el obispo Marcelo Colombo. Luego compartirán un almuerzo comunitario hasta que, por la tarde, se llevará adelante un acto en la ruta donde quedó el cuerpo de Angelelli tras ser asesinado. El propio lunes 4 de agosto, cuando se cumplirán exactamente 38 años de la muerte, en la Casa Monseñor Angelelli, sede del Centro Tiempo Latinoamericano, se presentará la muestra Enrique Angelelli: esculturas en la casa de Luis Gómez. El homenaje contará con la actuación del grupo coral Contra Coro al Resto de ex presos políticos de Córdoba. El próximo miércoles 13 de agosto se llevará a cabo la conferencia El asesinato de Angelelli: el juicio por dentro, a cargo de Bernardo Lobo Bugeau, quien se desempeñó como abogado querellante en la causa judicial. Se realizará en la Universidad Católica de Córdoba, organizada por la Cátedra Libre Monseñor Angelelli, de esa casa de estudios y el Centro Tiempo Latinoamericano.

Fuente: www.pagina12.com.ar

Carta a Mons. Marcelo Colombo

Carta a Mons. Marcelo Colombo
en ocasión del 38º aniversario del asesinato de Mons. Enrique Angelelli

 
Quilmes, 1º de agosto de 2014


Mons. Marcelo Colombo
Obispo de La Rioja
S              /                     D


Estimado hermano:

¡Alegría y paz en el Señor!

Con ocasión del 38º aniversario del asesinato de Mons. Enrique Angelelli, en nombre de la Iglesia que

peregrina en Quilmes, expreso los sentimientos de fraternidad cristiana al pastor y al pueblo de la Iglesia de La Rioja.

Hacer memoria de un pastor que dio la vida por su pueblo, nos renueva en nuestro seguimiento de Jesús, como sus discípulos misioneros. El testimonio del Padre Obispo Enrique Angelelli se eleva a las alturas del Cura Brochero, “pastor con olor a ovejas”, con la particularidad de que el Obispo de La Rioja selló con su sangre su ministerio pastoral, guiado por el Espíritu y por las magistrales enseñanzas del Concilio Vaticano II.

Mons. Angelelli no sólo predicó el Evangelio, sino que lo comentó con su propia vida y sangre. Encarnó las enseñanzas de la magnífica Encíclica “Evangelii Nuntiandi” de Pablo VI, publicada meses antes de su asesinato. El siguiente párrafo de esa carta nos pinta la personalidad cristiana de quien recordamos: “Conservemos, pues, el fervor espiritual. Conservemos la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas. Hagámoslo —como Juan el Bautista, como Pedro y Pablo, como los otros Apóstoles, como esa multitud de admirables evangelizadores que se han sucedido a lo largo de la historia de la Iglesia— con un ímpetu interior que nadie ni nada sea capaz de extinguir. Sea ésta la mayor alegría de nuestras vidas entregadas” (EN 80)

La predicación y el testimonio de Mons. Angelelli han calado hondo en la vida de su pueblo y en muchos evangelizadores. Entre ellos, ahora el más conocido, nuestro Papa Francisco. En su Exhortación “Evangelii Gaudium” deja plasmada la conocida expresión del pastor de La Rioja, cuando titula uno de sus párrafos: “Un oído en el pueblo”, y escribe: “El predicador necesita también poner un oído en el pueblo, para descubrir lo que los fieles necesitan escuchar. Un predicador es un contemplativo de la Palabra y también un contemplativo del pueblo” (EG 154)

El Padre Obispo Jorge Novak, junto a los Obispos De Nevares, Hesayne y Mendiharán, hace más de treinta años, públicamente pidieron que se hiciera una seria investigación sobre la causa de la muerte de Angelelli. Tenían la certeza, como muchos, que había sido asesinado.
 


Por ello, al no poder asistir a los actos conmemorativos en La Rioja, y recordando aquella iniciativa de nuestro Padre Obispo Jorge Novak, nos hacemos presentes por esta carta, unidos en la Eucaristía del domingo, convencidos de que “la resurrección de Cristo provoca por todas partes gérmenes de un mundo nuevo; y aunque se los corte, vuelven a surgir, porque la resurrección del Señor ya ha penetrado la trama oculta de esta historia, porque Jesús no ha resucitado en vano. ¡No nos quedemos al margen de esa marcha de la esperanza viva! (EG 278)

A vos, hermano Marcelo, a los sacerdotes, religiosas y religiosos, y a todo el pueblo de La Rioja nuestro fraterno abrazo en el Señor de la Vida.
 
Con afecto los saluda en nombre de la Iglesia Particular de Quilmes. 
                                                                                                           + Carlos José Tissera
                                                                                                              Obispo de Quilmes

10 julio 2014

Homilía de la Misa en el 13º aniversario de la pascua del Padre Obispo Jorge Novak


“Misionero de la alegría del Evangelio”




Hermanas y hermanos:

A los 13 años de la pascua de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak, nos reunimos para celebrar la Pascua de Cristo, el Buen Pastor. Es en torno a la mesa de la Eucaristía donde los cristianos renovamos la alegría de la Pascua. Jesús es el que vence la tristeza de la muerte. Él nos llena de vida, y vida en abundancia.

Este año conmemoramos los 60 años de la ordenación sacerdotal del querido Padre Obispo Jorge. Su Misa era su vida. A cuántos alimentó con ese Jesús que se partía entre sus manos, hecho pan para todos. Esta Eucaristía que cada día lo identificaba cada vez más con el Jesús del Evangelio, de la Buena Noticia, Pan de vida.
 
Hoy lo recordamos como el “misionero de la alegría del Evangelio”. Desde niño su corazón palpitaba fuerte con la misión. Su Congregación del Verbo Divino, (agradezco la presencia del P. Luis Liberti), lo fue preparando y enriqueciendo para ser misionero para el mundo sin fronteras. Se hizo uno con la misión de la Iglesia. ¿Cuál es esa misión?: Difundir en el mundo la llama de la fe en Dios que es Padre, amor, misericordia.

Su obediencia a Cristo y su Iglesia, fraguada en un verdadero corazón de niño, como Jesús nos enseñó, lo fue haciendo un hombre de servicio, en las diversas responsabilidades que se le confiaron. Así fue, hasta que el recordado Papa Pablo VI lo nombró primer obispo de Quilmes. Era la misión que el Señor le tenía reservada en sus misteriosos designios. Durante sus veinticinco años de pastor, Quilmes lo conoció como un “misionero de la alegría del Evangelio”. Con su sobriedad y sencillez, mezcla de su ascendencia alemana y de sus profundas virtudes cristianas, siempre transmitió la paz y la alegría de la comunión con Dios.

Las muchísimas fotos que tenemos así lo testimonian. Pero las sonrisas más tiernas y frescas las advertimos en esas en que se encuentra rodeado de los humildes de nuestros barrios. Me viene a la memoria el pasaje del evangelio, cuando Juan el Bautista envía a sus discípulos a preguntarle a Jesús si era Él el que debía venir o había que esperar a otro (Lc. 7, 20). Jesús respondió a los enviados: “Vayan a contar a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos son purificados y los sordos oyen, los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres” (Lc. 7, 22-23)

El Padre Obispo Jorge fue un incansable misionero. Se encarnó en la cultura de la gente para hacer brillar la luz del evangelio. En medio de las tinieblas del miedo y de la mentira, hizo brillar la luz de la verdad y del amor.

Lo que hoy el Papa Francisco nos invita a toda la Iglesia a “salir afuera”, la misión a las periferias existenciales, el Padre Obispo Novak no sólo lo enseñó, sino que lo vivió intensamente, y se preocupó que todos se formaran con esa convicción. Tenía muy claro que para la Iglesia, ser fiel a su propia naturaleza no es primordialmente custodiar un depósito de doctrina, sino “salir de sí misma evangelizando”, sirviendo, comunicando vida, haciendo presente el amor misericordioso de Dios que nos saca del encierro de nuestra aparente seguridad para ir al encuentro del otro.

El tenía muy presente que el corazón de la misión tiene que ver con algo fundamental: que cada persona se sienta amada por Dios, más allá de sus limitaciones, y así pueda reconocer su propia dignidad y su llamado a la comunión.

Cuando una vez le preguntaron cuál era su “originalidad” en la tarea pastoral, él contestó: “mi originalidad no ha sido otra que llevar a la práctica el Concilio Vaticano II”. El Padre Obispo Jorge Novak fue un pastor que encarnó las enseñanzas pastorales del Concilio.

El espíritu renovador del Concilio, que Pablo VI sintetizó admirablemente en “Evangelii Nuntiandi”, fue el que impulsó la misión de nuestro querido Padre Obispo.

En este mes de julio del 2014, providencialmente tenemos el recuerdo de grandes pastores argentinos que con su vida rubricaron ese estilo del Concilio, y que por ello también sufrieron, al modo de los profetas, y hoy brillan en nuestro camino de conversión pastoral de la Iglesia: los obispos Enrique Angelelli, Jorge Novak y Carlos Horacio Ponce de León.

La semana pasada, el fallo unánime de la justicia demostró que el “obispo de los llanos de La Rioja” fue asesinado. Mártir de la fe, pastor de los pobres. Con su sangre selló lo que vivió y predicó. Esta Iglesia de Quilmes hoy, recordando a su primer pastor, saluda al pastor de La Rioja, el Padre Obispo Marcelo Colombo, hijo de esta Iglesia, por su compromiso en pos de la verdad y la justicia; y abrazamos fuertemente al pueblo riojano; a esa Iglesia que Mons. Angelelli amó hasta el extremo. Para que sigan floreciendo los frutos de la fraternidad y de la justicia, de la comunión y de la paz. Desde aquí acompañamos los deseos del Padre Obispo Marcelo, expresados en su reciente homilía del 3 de julio: “como Iglesia de La Rioja, queremos prolongar la misión de Jesucristo entre los hombres y transitar sin titubeos, por fidelidad al mismo Señor de la historia, aquellos caminos que Mons. Angelelli resueltamente propuso: la renovación eclesial (…), el servicio como contenido y método pastoral (…), la opción preferencial por los pobres y excluídos, la conversión pastoral de nuestras instituciones, la búsqueda entre todos de la voluntad de Dios para su Iglesia, “con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”.

También, el próximo 11 de julio, recordaremos la muerte, en otro “dudoso accidente”, de Mons. Carlos Horacio Ponce de León. Otro hombre del Concilio. Su palabra fue clara y valiente en épocas de mentiras y de terror; cuando estar junto a los pobres y sus necesidades, era una amenaza para el sistema imperante y motivo para ser marcado como candidato a ser eliminado. Soy testigo de que las amenazas de muerte eran el pan de cada día. Eso no lo frenaba en su trabajo pastoral, ocupado en las cosas sencillas del pastoreo, como también en la preocupación por tantos que quedaban sin trabajo, de madres que lloraban la muerte o desaparición de sus hijos, igualmente preocupado por sus sacerdotes y seminaristas. Fue un evangelizador alegre y entusiasta. También la Iglesia de San Nicolás de los Arroyos lo recuerda como padre, amigo y pastor.

Esta Iglesia de Quilmes, como cada 9 de julio, recuerda al Padre Obispo Jorge Novak. Hoy queremos renovar el compromiso de caminar por las sendas que él inició aquí, animados por las enseñanzas del Papa Francisco, particularmente en su Exhortación “Evangelii Gaudium”.  Son cuatro las motivaciones que nos deben alentar:

El amor de Jesús que hemos recibido es la primera motivación pastoral. El verdadero misionero, que siempre es un discípulo, sabe que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él, en medio de la tarea misionera (EG. 266)

El gusto espiritual de ser pueblo, estar cerca de la gente, es la segunda fuerza motivadora. La misión es una pasión por Jesús, pero, al mismo tiempo, es una pasión por su pueblo (EG. 268). Así, cada vez que se nos abren los ojos para reconocer al otro, se nos ilumina más la fe para reconocer a Dios” (EG. 272)

El sentido de misterio, que nos hace reconocer detrás de los aparentes fracasos, la acción misteriosa del Resucitado y de su Espíritu. Es la otra fuerza que nos anima y estimula. Porque la Resurrección de Jesús “siempre puede sorprendernos gratamente. Ahí está, viene otra vez, lucha por florecer de nuevo. La resurrección de Jesús provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo” (EG. 278). “No hay mayor libertad que dejarnos conducir por el Espíritu, renunciar a calcularlo y controlarlo todo, y permitir que él nos ilumine, nos guíe, nos oriente, nos impulse hacia donde él quiera. Él sabe bien lo que hace falta en cada época y en cada momento” (EG. 280)

Por último, la oración de unos por otros. Es el ejemplo de Jesús, como lo vemos en el evangelio que hemos escuchado hoy (Jn. 17, 24-26), el que nos mueve a rogar al Padre por los demás. Sintiéndonos “uno”. Que nuestro corazón sea profundamente intercesor, orando por los demás. Esto nos estimula a la entrega evangelizadora y nos motiva a buscar el bien de los demás (EG. 281).

La Virgen Madre de Luján, a quien entrañablemente amaba el Padre Obispo Jorge, interceda por todos nosotros, para llevar a cabo la conversión pastoral, al modo como él la vivió entre nosotros.


 
+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes