16 enero 2015

Guía Misa Domingo 02° Tiempo Ordinario B.2

QUERIDOS HERMANOS EN CRISTO: 
LES ENVÍO UNA COPIA DE LA GUÍA DE LA MISA PARA EL SÁBADO 17 Y DOMINGO 18 DE ENERO DE 2015, QUE CORRESPONDE A LA CELEBRACIÓN DEL DOMINGO 02° TIEMPO ORDINARIO, DEL CICLO “B” AÑO LITÚRGICO EN CURSO. 

NOTA: 
ESTA GUÍA ESTÁ HECHA EN BASE A UNA GUÍA GENERAL, POR FAVOR ADAPTAR EL TEXTO, A TU LOCALIDAD Y PARROQUIA. 


ESTAS GUÍAS SON DIFUNDIDAS POR INTERNET PARA QUE SEA UNA BENDICIÓN DE DIOS PARA TODA COMUNIDAD QUE LA RECIBA.
 

QUEDO A VUESTRA DISPOSICIÓN PARA CUALQUIER ACLARACIÓN O AYUDA. 


UN ABRAZO 


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GUÍA MISA SÁBADO 17 Y DOMINGO 18 DE ENERO DE 2015 
DOMINGO 02° TIEMPO ORDINARIO B


INTRODUCCIÓN A LA CELEBRACIÓN: 

QUERIDOS HERMANOS: 

DIOS NOS LLAMA PERSONALMENTE POR NUESTRO NOMBRE Y NOS HABLA DE VARIAS MANERAS, Y NUESTRA RESPUESTA A ESTA LLAMADA, ES RESPONDER COMO EL PROFETA SAMUEL: 
“HABLA, SEÑOR; TU SIERVO ESCUCHA”. 

NOS PONEMOS DE PIE PARA RECIBIR AL PADRE …………………………….….………QUIEN EN NOMBRE DE CRISTO PRESIDIRÁ NUESTRA EUCARISTÍA, LO HACEMOS ENTONANDO EL CANTO DE ENTRADA: 

………………………………………………………………………………


GLORIA: 

GLORIA A DIOS EN EL CIELO 
QUE AMA EL SEÑOR. 
POR TU INMENSA GLORIA, 
TE ALABAMOS, 
TE BENDECIMOS 
TE ADORAMOS, 
TE GLORIFICAMOS, 
TE DAMOS GRACIAS 
SEÑOR DIOS, REY CELESTIAL. 
DIOS PADRE TODO PODEROSO. 
SEÑOR, HIJO ÚNICO JESUCRISTO. 
SEÑOR DIOS, CORDERO DE DIOS, HIJO DEL PADRE; 
TU QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, 
TEN PIEDAD DE NOSOTROS, 
TU QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, 
ATIENDE NUESTRAS SÚPLICAS, 
TU QUE ESTAS SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE 
TEN PIEDAD DE NOSOTROS, 
PORQUE SOLO TÚ ERES SANTO, SOLO TU SEÑOR, 
SOLO TU ALTÍSIMO JESUCRISTO, 
CON EL ESPÍRITU SANTO, 
EN LA GLORIA DE DIOS PADRE, AMEN. 

LITURGIA DE LA PALABRA: 

PRIMERA LECTURA: (I SAMUEL 3, 3b-10. 19).
 

HERMANOS, APRENDAMOS A ESCUCHAR Y A ATESORAR LA PALABRA DE DIOS, NOSOTROS TAMBIÉN TENEMOS EL PRIVILEGIO DE OÍR SU PALABRA, ABRAMOS NUESTROS CORAZONES. 

ESCUCHAMOS LA PRIMERA LECTURA. 

SALMO RESPONSORIAL: (SALMO: (39, 2-4ab. 7-10). 

EN UN CANTO DE ACCIÓN DE GRACIAS, POR HABERLO LIBRADO DE UN PELIGRO GRAVE, EL SALMISTA SE OFRECE AL SEÑOR 

PARTICIPAMOS DE ESTA ORACIÓN ACLAMANDO: 

AQUÍ ESTOY, SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD


SEGUNDA LECTURA: (1 CORINTIOS 6, 13c-15a. 17-20). 

SAN PABLO NOS RECUERDA QUE SOMOS MIEMBROS DEL CUERPO DE CRISTO, DEBEMOS RESPETAR NUESTRO CUERPO PORQUE ÉSTE, AL IGUAL QUE EL DE CRISTO, RESUCITARÁ Y SERÁ GLORIFICADO. 

ESCUCHAMOS LA SEGUNDA LECTURA. 

EVANGELIO: (JUAN 1, 35-42). 

CITANDO LAS PALABRAS DE MONSEÑOR CASTAÑA: 

“EL MUNDO ACTUAL NECESITA ESCUCHAR A QUIENES HABLEN DE CRISTO Y QUIENES RECIBIERON ESA MISIÓN DEBEN EVITAR EL SILENCIO E IDENTIFICAR A CRISTO Y LLAMARLO POR SU NOMBRE”. 

NOS PONEMOS DE PIE PARA ESCUCHAR LA PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO, CANTANDO EL ALELUYA. 

FINALIZADA LA LECTURA DEL EVANGELIO EL GUÍA DICE: “PODEMOS TOMAR ASIENTO”. 


CREDO: 

CREO EN DIOS 
PADRE TODOPODEROSO 
CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA 
CREO EN JESUCRISTO SU ÚNICO HIJO, NUESTRO SEÑOR 
QUE FUE CONCEBIDO POR OBRA Y GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO 
NACIÓ DE SANTA MARÍA VIRGEN 
PADECIÓ BAJO EL PODER DEL PONCIO PILATO 
FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO, 
DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS, 
AL TERCER DÍA RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS 
SUBIÓ A LOS CIELOS 
ESTA SENTADO A LA DERECHA DE DIOS PADRE TODOPODEROSO 
DESDE ALLÍ HA DE VENIR A JUZGAR A LOS VIVOS Y A LOS MUERTOS 
CREO EN EL ESPÍRITU SANTO 
LA SANTA IGLESIA CATÓLICA 
LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS 
EL PERDÓN DE LOS PECADOS 
LA RESURRECCIÓN DE LA CARNE 
Y LA VIDA ETERNA, AMEN 

ORACIÓN DE LOS FIELES: 

A CADA INTENCIÓN RESPONDEMOS : AQUÍ ESTOY SEÑOR, PARA HACER TU VOLUNTAD 

PADRE NUESTRO: 
TE PEDIMOS POR TODA TU IGLESIA, QUE LLAMADA POR JESÚS A LLEVAR LA BUENA NOTICIA DE LA SALVACIÓN DE TODOS LOS HOMBRES, VAYA CONFIGURÁNDOSE CON ÉL POR LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR. OREMOS. 

PADRE MISERICORDIOSO: 
TE ROGAMOS POR NUESTROS GOBERNANTES Y DIRIGENTES, PARA QUE SEPAN QUE DIOS LOS HA LLAMADO A ESAS FUNCIONES PARA SERVIR A SUS CONCIUDADANOS. OREMOS. 

PADRE DE BONDAD: 
TE SUPLICAMOS POR LOS QUE EN NUESTRA DIÓCESIS ESCUCHARON LA LLAMADA DEL SEÑOR, NO SE DESALIENTEN. OREMOS. 

PADRE CELESTIAL: 
TE IMPLORAMOS POR NOSOTROS Y TODOS LOS FIELES LAICOS PARA QUE RECORDEMOS QUE CRISTO NOS LLAMÓ A SANTIFICARNOS AQUÍ DONDE SE DESARROLLA NUESTRA VIDA. OREMOS. 

EL SACERDOTE CONTINÚA CON LA ORACIÓN DE LOS FIELES, AL FINALIZAR EL GUÍA DICE: 

PERMANECEMOS SENTADOS DURANTE LA PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS. 

COLECTA: 

HERMANOS A CONTINUACIÓN SE HACE LA COLECTA ECONÓMICA, SEAMOS GENEROSOS MUCHAS GRACIAS. 

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA: 

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:
 

HERMANOS: 
JUNTO AL PAN Y EL VINO PRESENTEMOS AL SEÑOR CONTINUAR CON NUESTRA PROMESA DE ESCUCHARLO SIEMPRE, Y RESPONDER A SU LLAMADO. 

ACOMPAÑAMOS LA OFRENDA ENTONANDO EL CANTO: 

………………………………………………………………………………………….…………………………

SANTO: 
CONSAGRACIÓN DE LAS HOSTIAS Y EL VINO: 
PADRE NUESTRO: 
SALUDO DE LA PAZ: 
FRACCIÓN DEL PAN: 

CORDERO: (CANTADO).
 

CORDERO DE DIOS QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS 
CORDERO DE DIOS QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, TEN PIEDAD DE NOSOTROS 
CORDERO DE DIOS QUE QUITAS EL PECADO DEL MUNDO, DANOS LA PAZ. 


COMUNIÓN: 

HERMANOS: 

EN LA EUCARISTÍA, JESÚS VIENE A QUEDARSE CON NOSOTROS PARA FORTALECER NUESTRA FIDELIDAD A SU LLAMADO. 

NOS ACERCAMOS A COMULGAR ENTONANDO EL CANTO DE COMUNIÓN. 

.............................................................................................................................................................


UNA VEZ CERRADO EL SAGRARIO EL GUÍA DICE: PODEMOS TOMAR ASIENTO. 

COMUNIÓN ESPIRITUAL: 

HERMANOS: 
PARA TODOS AQUELLOS QUE HOY, NO HAN PODIDO RECIBIR EL CUERPO DE CRISTO, REZAMOS ESTA ORACIÓN POR ELLOS: 

SEÑOR JESÚS, 
CREO FIRMEMENTE QUE ESTÁS EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO. 
TE ADORO COMO DIOS VERDADERO, AQUÍ OCULTO. 
POR MIS PECADOS TE PIDO PERDÓN. 
Y PORQUE TE AMO SOBRE TODAS LAS COSAS. 
DESEO RECIBIRTE ESPIRITUALMENTE EN ESTE MOMENTO. 
HABIÉNDOME UNIDO A TI. 
TE DOY GRACIAS, 
Y ME SOMETO ENTERAMENTE A TU SANTA VOLUNTAD. 

AVISOS PARROQUIALES: 

LOS DICE EL SACERDOTE O EL GUÍA. 

DESPEDIDA: 

QUERIDOS HERMANOS: 

REGRESEMOS A NUESTRA VIDA DIARIA A AYUDARNOS UNOS A OTROS, PORQUE EL SEÑOR NOS LLAMÓ A TODOS. 

NOS RETIRAMOS ENTONANDO EL CANTO DE SALIDA: 

………………………………………………………………………………………….…………………………

AVE MARÍA PURÍSIMA, 
SIN PECADO CONCEBIDA. 

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS. 
EN VOS CONFÍO. 

SAN CARLOS BORROMEO 
RUEGA POR NOSOTROS. 


NO TIRAR 

GUARDAR EN EL ARMARIO DE LA SACRISTÍA 

14 enero 2015

Evangelio según San Juan 1,35-42.

Al día siguiente, estaba Juan otra vez allí con dos de sus discípulos
y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: "Este es el Cordero de Dios".
Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús.
El se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: "¿Qué quieren?". Ellos le respondieron: "Rabbí -que traducido significa Maestro- ¿dónde vives?".
"Vengan y lo verán", les dijo. Fueron, vieron dónde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde.
Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro.
Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: "Hemos encontrado al Mesías", que traducido significa Cristo.
Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas", que traducido significa Pedro.


Aprender a vivir
El evangelista Juan ha puesto un interés especial en indicar a sus lectores cómo se inició el pequeño grupo de seguidores de Jesús. Todo parece casual. El Bautista se fija en Jesús que pasaba por allí y les dice a los discípulos que lo acompañan: «Este es el Cordero de Dios». Probablemente, los discípulos no le han entendido gran cosa, pero comienzan a «seguir a Jesús». Durante un tiempo, caminan en silencio. No ha habido todavía un verdadero contacto con él. Están siguiendo a un desconocido y no saben exactamente por qué ni para qué.

Jesús rompe el silencio con una pregunta: «¿Qué buscáis?» ¿Qué esperáis de mí? ¿Queréis orientar vuestra vida en la dirección que llevo yo? Son cosas que es necesario aclarar bien. Los discípulos le dicen: «Maestro, ¿dónde vives?» ¿Cuál es el secreto de tu vida? ¿Qué es vivir para ti? Al parecer, no buscan conocer nuevas doctrinas. Quieren aprender de Jesús un modo diferente de vivir. Quieren vivir como él.
Jesús les responde directamente: «Venid y lo veréis». Haced vosotros mismos la experiencia. No busquéis información de fuera. Venid a vivir conmigo y descubriréis cómo vivo yo, desde dónde oriento mi vida, a quiénes me dedico, por qué vivo así.

Este es el paso decisivo que necesitamos dar hoy para inaugurar una fase nueva en la historia del cristianismo. Millones de personas se dicen cristianas, pero no han experimentado un verdadero contacto con Jesús. No saben cómo vivió, ignoran su proyecto. No aprenden nada especial de él.
Mientras tanto, en nuestras iglesias no tenemos capacidad para engendrar nuevos creyentes.Nuestra palabra ya no resulta atractiva ni creíble. Al parecer, el cristianismo, tal como nosotros lo entendemos y vivimos, interesa cada vez menos. Si alguien se nos acercara a preguntarnos: «dónde vivís», «qué hay de interesante en vuestras vidas», ¿cómo responderíamos?
Es urgente que los cristianos se reúnan en pequeños grupos para aprender a vivir al estilo de Jesús escuchando juntos el evangelio. Él es más atractivo y creíble que todos nosotros. Puede engendrar nuevos seguidores, pues enseña a vivir de manera diferente e interesante.
José Antonio Pagola
2 Tiempo Ordinario - B
(Juan 1,35-42)

18 de enero 2015

Oración al Santísimo Sacramento


Te doy gracias Señor
Padre Santo, 
Dios Todopoderoso y eterno
porque aunque soy un siervo pecador
y sin mérito alguno,
has querido alimentarme 
misericordiosamente 
con el cuerpo y la sangre 
de tu hijo Nuestro Señor 
Jesucristo.

Que esta sagrada comunión
no vaya a ser para mi 
ocasión de castigo 
sino causa de 
perdón y salvación.

Que sea para mi armadura 
de fe, escudo de buena voluntad;
que me libre de todos mis vicios
y me ayude a superar 
mis pasiones desordenadas; 
que aumente mi caridad 
y mi paciencia 
mi obediencia y humildad,
y mi capacidad para hacer el bien.

Que sea defensa inexpugnable
contra todos mis enemigos,
visibles e invisibles;
y guía de todos 
mis impulsos y deseos

Que me una más intimamente a ti,
único y verdadero Dios
y me conduzca con seguridad 
al banquete del cielo,
donde tu, con tu hijo
y el Espíritu Santo, 
eres luz verdadera,
satisfacción cumplida
gozo perdurable
y felicidad perfecta.

Por Cristo, Nuestro Señor
Amén

Yo Soy ( I Am ) Trailer Official

En este reflexivo documental, el director, Tom Shadyac platica con filósofos y líderes espirituales sobre lo que aqueja al mundo y cómo mejorarlo.



Sinopsis: Empezamos preguntando sobre lo malo del mundo y acabamos descubriendo lo que tiene de bueno - Tom Shadyac nos ofrece una película poderosamente sorprendente e inspiradora. I AM es la historia de un director de éxito de Hollywood, Tom Shadyac, que tras sufrir un accidente en el que se hiere la cabeza y que amenaza su vida, inicia un viaje personal tratando de encontrar la respuesta a dos preguntas básicas: ¿Qué va mal en nuestro mundo? y ¿Qué podemos hacer? - 


Información:
Director 
Tom Shadyac 

Elenco 
Marc Ian Barasch 
Coleman Barks 
Noam Chomsky 
Tom Shadyac 
Desmond Tutu 
Howard Zinn

Una Biblia bajo la casa

El armazón de la casa y las paredes ya estaban en pie cuando Jill Williams y su marido encontraron una vivienda que les agradaba en un suburbio al norte de Houston.

Pero fue una conversación con Shauna Wallace, la esposa del constructor, durante una visita a la obra, lo que reforzó la decisión de ambos a comprar la casa.

¿Ella nos dijo? ¿Quiero mostrarles algo?, y llevo a la pareja al área del dormitorio principal, recordó Williams.

Ustedes están parados sobre la Palabra?, dijo Wallace, quien les explico que los constructores depositaban una Biblia en el armazón de los cimientos de una casa antes de cubrirlo de hormigón.

¿Me dio un escalofrió?, dijo la mujer, cuya familia se mudo a la casa en abril. ?Que belleza. Cuando le oímos decir eso fue una confirmación mas que todo?.

El marido de Wallace, James, de 37 anos, ha construido casas durante una década y formo la empresa Possibility Custom Homes con sede en Magnolia hace un ano con su socio Andy Eckert, de 29, de Conroe. James Wallace dijo que ?compartimos las mismas creencias básicas: tributar elogio y honor a Dios en todo lo que hacemos?.

¿Si uno tributa elogio y honor a Dios en todo lo que uno hace, todo lo demás se cuida solo. Es muy sencillo?, afirmo.

Construir casas con una Biblia en los cimientos no es algo que publiciten, pero no ocultan dicha practica a los compradores.

¿La Biblia simboliza los principios divinos que usamos en nuestra compania?, aseguro Wallace. ?Sentimos que si erigimos nuestra compania sobre un cimiento divino, Dios la bendecirá?.

Eckert equiparo la practica a una antigua tradición irlandesa de colocar una papa debajo de las escaleras para atraer la buena suerte.

¿Lo hacemos mas por nosotros que cualquier otra cosa?, dijo. ?No es una técnica de ventas?.

Ademas de la Biblia, en el armazón de madera se imprimen breves pasajes de las Escrituras en el dormitorio principal. Un pasaje sobre la niñez se imprime con un marcador indeleble en los parantes del muro de una habitación destinada a los niños. En el marco de la puerta de otra casa están inscritos los versículos iniciales del Salmo 127, que se refiere al establecimiento por parte de Dios de moradas, o familias.

¿Para mi es agradable tener un recordatorio allí, cuando atravieso el marco de la puerta, de mis principios rectores. Me mantiene derecho?.

Wallace dijo que explica a los compradores por que lo hacen y aseguro que hasta ahora no se han topado con ninguna oposición.

¿Hemos hallado que a la mayoría de la gente le agrada el hecho de que le expliquemos por que estamos construyendo esta casa bien?, dijo Eckert. ?A la gente le gusta que seamos concienzudos?.

Si alguien se opusiera, no lo harían, aseguro.

¿No imponemos a nadie nuestras creencias?, explico.

Otra compania, Jones Custom Homes en la zona de Dallas-Fort Worth, ha tenido una practica similar de incluir Biblias en las construcciones desde hace una docena de anos, e incluso incluye una plegaria para los dueños de casa. La firma dice que algunos clientes traen sus propios ejemplares de la Biblia para que los coloquen en los cimientos.

¿Somos cristianos y nuestro lema es ? Todo comienza con cimientos sólidos?. Y eso es precisamente lo que hacemos?, dijo Joyce Jones, socia en la compania de Mansfield con su esposo Scott. Al igual que los Wallace, Jones dijo que ella es bien sincera con los clientes y que nunca encontró oposición.

¿El cristianismo es parte de lo que somos?, dijo Jones. ¿Me alegra que haya otra gente haciendo lo mismo?.

Donna Reichle, vocera de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas, dijo que su organización no sabia de otras companias que colocaran Biblias en los cimientos. La Asociación Texana de Constructores, con sede en Austin y representante de 10.000 miembros, dijo lo mismo.

El día en que se vierten los cimientos en Possibility Homes se deposita un ejemplar en rustica de la Biblia en el rincón exterior del dormitorio principal, ?donde están los lideres espirituales de la casa?, según Eckert, o bien en algún otro sitio que el comprador prefiera. El libro esta abierto en el centro y el hormigón se vierte desde un grueso conducto conectado a un camión. Los trabajadores luego alisan la superficie junto con el resto de los cimientos.

¿En las Escrituras hemos hallado paz y orden en nuestro hogar y nuestra familia, y eso es por supuesto lo que deseamos para esas familias?, dijo Shauna Wallace.

Tomado de Univision.

¿Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en practica es como un hombre prudente que construyo su casa sobre la roca.

Cayeron las lluvias, crecieron los rios, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbo porque estaba cimentada sobre la roca.

Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en practica es como un hombre insensato que construyo su casa sobre la arena.

Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y esta se derrumbo, y grande fue su ruina.? Mat 7:24-27

Exploradores Argentinos de Don Bosco

Boletin Salesiano de Argentina para la Obra de Don Bosco
www.obradedonbosco.org.ar
audiovisuales@boletinsalesiano.com.ar

 

12 enero 2015

La importancia de las apariencias

Dos hombres se cayeron sorpresivamente justo frente a sus ojos. La reacción de la gente nos dejó callados

 

Este experimento fue realizado en Paris, Francia, donde una persona vestida con traje cae súbitamente al suelo, la gente reacciona rápidamente para asistirlo. ¿Pero cambiará algo cuando la persona que se desmaya no esta tan bien vestida? Lamentablemente la respuesta es sí


09 enero 2015

El otro no me importa

Por Bernardo Kliksberg *

Exabruptos sociales
De acuerdo con un informe de la ONU, el crecimiento continuo de las desigualdades no sólo es “intrínsecamente injusto”, sino que afecta “la calidad de las relaciones”. En un mundo donde un 1 por ciento de la población está llegando a concentrar casi el 50 por ciento del producto bruto mundial, y el 50 por ciento tiene menos del 1 por ciento, florecen las coartadas para justificar el statu quo y los exabruptos sociales.

Goleman llama la atención sobre la tendencia a deshumanizar las relaciones. Observa estadísticamente que es típico que si en una conversación entre muy ricos hay alguien de un estrato social bajo es como si fuera invisible para el grupo; las conversaciones son a través de él, como si no existiera. Si llega a opinar, nadie se hará eco o le contestará.

Goode (Universidad de Nueva York) dice que hay en el sistema económico “una carrera por mayor y mayor acumulación, que ha dejado las virtudes cristianas a un lado, intercambiándolas por una moralidad social moderna que proclama ‘yo merezco todo lo que pueda adquirir’”.

En Estados Unidos, la gran mayoría de los sectores de opinión denuncia el “greed” como el gran peligro público. Significa “codicia avariciosa”, sin límites, y se expresa en lo que Obama llamó “la especulación desenfrenada”. A su cabeza están los fondos buitre. Algunos de los que se lanzaron ávidamente contra la Argentina están tratando ahora de hacer ganancias bajando el precio de las acciones de Petrobras de Brasil.

La deshumanización del otro y la codicia avariciosa llevan a sus actores a una reclusión en un mundo artificial, desconectado de la gente real del 99 por ciento, y con frecuencia creciente producen explosiones de ira y soberbia social.
Entre otras, después de la gran crisis del 2008/9 que derrumbó la economía norteamericana y causó graves daños a la economía mundial, en un ataque a las medidas regulatorias, el presidente de uno de los principales fondos de inversión señaló que era una guerra de Obama contra los empresarios similar a la invasión de Polonia por Hitler.

En la nueva ley de presupuesto de EE.UU. se suprimieron los requerimientos que se habían conseguido para que ante el grave problema de la obesidad infantil los menúes escolares financiados por el Estado fueran saludables. La asociación que representa a los directores de “cafeterías”, que es financiada por empresas alimentarias, saludó su eliminación con el increíble argumento de que “los estándares más bajos de sal son extremadamente difíciles de alcanzar y que el gobierno tiene que hacer más investigación antes de obligar a las escuelas a hacer cambios tan costosos”.

La hija del presidente de Korean Air Lines, vicepresidenta de la compañía, viajaba en un avión de la empresa en ruta de despegue. Como le sirvieron nueces en un recipiente que no le gustó, insultó e increpó al personal, hizo arrodillar y pedir perdón al jefe de servicio, lo golpeó con una carpeta de documentos e hizo que el avión retornara con todos los pasajeros, para echarlo. El Sr.Park Chang-jin declaró: “Ud. no puede entender la humillación que he sufrido si no la experimenta por sí mismo”.
No fue un caso aislado. Diversos medios señalaron que son comportamientos comunes en las familias propietarias de grandes grupos económicos. Dice The New York Times que “sus líderes tienen la reputación de practicar conductas imperiales y tratar a sus empleados como sujetos feudales”.

 No sólo en el Norte o en Asia el 1 por ciento se desata. En Brasil fueron muy especiales las reacciones de la dinastía Sarney, casi dueña del Estado de Maranhao, al perder por primera vez en 2014 las elecciones para gobernador. Es el penúltimo estadio en desarrollo humano, según la tabla del PNUD, al mismo tiempo que la dinastía acumuló riquezas en gran escala y compró casi todos los medios, los servicios públicos son terribles según la mayoría de las evaluaciones. Sarney alegó que “el índice de desarrollo humano fue creado como una estrategia de los países imperialistas para hablar mal de Brasil y peor de Maranhao”. En realidad, fue creado por un prominente economista tercermundista y Amartya Sen, y sus primeros informes fueron impugnados por los sectores más conservadores del mundo, que presionaron por su supresión.
En todos los episodios mencionados hay una línea en común: el otro no importa y los muy poderosos suponen que su impunidad es absoluta.

La descalificación de los apoyos a los pobres

La actitud de actuar como los “amos del universo” de sectores del 1 por ciento, pasando por encima de los cuestionamientos y racionalizando la legitimidad de sus practicas acumulatorias, tiene otra cara: el desprestigio sistemático de los programas sociales. Repiten “es asistencialismo”, “fomentan la indolencia”, “los que reciben el subsidio dejarán de buscar trabajo”.
Una reciente investigación (Kleven, The NYT) sobre los países líderes en subsidios a la población, los escandinavos, lleva a conclusiones opuestas.
Hay en ellos un amplio sistema de beneficios y una elevada presión fiscal. Según la ortodoxia económica, si los ciudadanos reciben mucho del Estado y además pagan altos impuestos deberían tener poco interés en trabajar.
Son en cambio los países con mayor población trabajando, más del 80 por ciento.
En Noruega, Suecia y Dinamarca estimulan el ingreso al trabajo programas como la atención subsidiada para el cuidado de los niños, las generosas políticas de vacaciones por enfermedad que permiten a los padres tomar días para cuidar a niños enfermos, el transporte público subsidiado, barato y accesible, y las amplias facilidades de entrenamiento gratuito.
Contra la suposición neoliberal, la investigación mostró que hay una robusta correlación entre lo que los países gastan en subsidios como éstos y el porcentaje de la población que trabaja.
En otro contexto diferente, los programas compensatorios difundidos en América latina, encabezados por Bolsa Familia en Brasil (más de 50 millones de beneficiarios), y la Asignación Universal por Hijo en Argentina (3.500.000 de niños pobres favorecidos), no han producido “indolencia”, “pereza”, “abandono del trabajo”, sino lo contrario: han creado condiciones mejores para la integración al mercado laboral. Así, en Bolsa Familia y en Asignación Universal, los beneficiarios trabajaban antes de recibir el subsidio, pero vendían su trabajo muy barato, por su desesperada necesidad de supervivencia. Al garantizarles el programa un ingreso mínimo estable, y la escolaridad y atención de salud de sus hijos, subieron sus posibilidades de buscar trabajos mejores y capacitarse para tener más empleabilidad.
En una América latina impactada por las tendencias contractivas actuales de la economía mundial está recrudeciendo el debate sobre si seguir profundizando los caminos de la inclusión o volver hacia atrás y aplicar las recetas pregonadas por los poderosos que alegan ser “infalibles”.
El teórico de la economía de mercado, Adam Smith, prevenía crudamente contra esta tendencia y sus implicancias éticas. Escribió: “La disposición a admirar y casi idolatrar a los ricos y poderosos y despreciar a las personas de condición pobre y humilde es la más grande causa de corrupción de nuestros sentimientos morales”.
* Director del Programa Internacional de formación “Jóvenes del Unasur por una economía social y la integración regional” (UBA/FCE-CAF).

Gracias Felix.-

Quédate conmigo ( Still Mine ) - Trailer castellano




Título: Quédate conmigo
Título VO: Still Mine
Director: Michael McGowan


Reparto: James Cromwell, Chuck Shamata, Geneviève Bujold, Ronan Rees, Julie Stewart, Rick Roberts,George R. Robertson, Hawksley Workman, Joe Pingue, Jonathan Potts, Zachary Bennett, Barbara Gordon,Campbell Scott, Lewis Hodgson, Kristin Shepherd

Sinopsis: Irene y Craig llevan más de 60 años casados. Han logrado sacar adelante todo un rancho y nada menos que siete hijos. Pero ahora Irene está enferma y las escaleras son un riesgo diario. Craig decide entonces construirle una nueva casa donde su vida sea más cómoda y sencilla. A sus 87 años emplea lo que siempre ha sido su fuerte: las manos. Pero desde que él construía casas, el mundo ha cambiado y con él hay nuevas leyes en la construcción que amenazan con meterle en la cárcel si no cesa en su empeño.

Escuchar lo que dice el Espíritu

Juan predicaba, diciendo: "Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo". En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma; y una voz desde el cielo dijo: "Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección."

Comentario

Los primeros cristianos vivían convencidos de que para seguir a Jesús es insuficiente un bautismo de agua o un rito parecido. Es necesario vivir empapados de su Espíritu Santo. Por eso en los evangelios se recogen de diversas maneras estas palabras del Bautista: «Yo os he bautizado con agua, pero él (Jesús) os bautizará con Espíritu Santo».
No es extraño que en los momentos de crisis recordaran de manera especial la necesidad de vivir guiados, sostenidos y fortalecidos por su Espíritu. El Apocalipsis, escrito en los momentos críticos que vive la Iglesia bajo el emperador Domiciano, repite una y otra vez a los cristianos: «El que tenga oídos, que escuche lo que el Espíritu dice a las Iglesias».
La mutación cultural sin precedentes que estamos viviendo, nos está pidiendo hoy a los cristianos una fidelidad sin precedentes al Espíritu de Jesús. Antes de pensar en estrategias y recetas pastorales ante la crisis, hemos de preguntarnos cómo estamos acogiendo nosotros el Espíritu de Jesús.
En vez de lamentarnos una y otra vez de la secularización creciente, hemos de preguntarnosqué caminos nuevos anda buscando hoy Dios para encontrarse con los hombres y mujeres de nuestro tiempo; cómo hemos de renovar nuestra manera de pensar, de decir y de vivir la fe para que su Palabra pueda llegar hasta los interrogantes, las dudas y los miedos que brotan en su corazón.Juan predicaba, diciendo: "Detrás de mí vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias. Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo". En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma; y una voz desde el cielo dijo: "Tú eres mi Hijo muy querido, en ti tengo puesta toda mi predilección."
Antes de elaborar proyectos pensados hasta sus últimos detalles, necesitamos transformar nuestra mirada, nuestra actitud y nuestra relación con el mundo de hoy. Necesitamos parecernos más a Jesús. Dejarnos trabajar por su Espíritu. Solo Jesús puede darle a la Iglesia un rostro nuevo.
El Espíritu de Jesús sigue vivo y operante también hoy en el corazón de las personas, aunque nosotros ni nos preguntemos cómo se relaciona con quienes se han alejado definitivamente de la Iglesia. Ha llegado el momento de aprender a ser la «Iglesia de Jesús» para todos, y esto solo él nos lo puede enseñar.
No hemos de hablar solo en términos de crisis. Se están creando unas condiciones en las que lo esencial del evangelio puede resonar de manera nueva. Una Iglesia más frágil, débil y humilde puede hacer que el Espíritu de Jesús sea entendido y acogido con más verdad.
José Antonio Pagola
El Bautismo del Señor - B

(Marcos 1,7-11)

05 enero 2015

Evangelio según San Mateo 2,1-12.

 Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén 
y preguntaron: "¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo".
Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén.
Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías.
"En Belén de Judea, le respondieron, porque así está escrito por el Profeta:
Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel".
Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella,
los envió a Belén, diciéndoles: "Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje".
Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño.
Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría,
y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.
Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino. 

Fiesta de la Epifanía
Incapaces de adorar Vivir sin acoger

INCAPACES DE ADORAR Cayendo de rodillas, le adoraron

Mt. 2, 1-12

El hombre actual ha quedado, en gran medida, atrofiado para descubrir a Dios. No es que sea ateo. Es que se ha hecho “incapaz de Dios”.

Cuando un hombre o una mujer sólo busca o conoce el amor bajo formar degeneradas y su vida está movida exclusivamente por intereses egoístas de beneficio o ganancia, algo se seca en su corazón.

Cuántas personas viven hoy un estilo de vida que las abruma y empobrece. Envejecidos prematuramente, endurecidos por dentro, sin capacidad de abrirse a Dios por ningún resquicio de su existencia, caminan por la vida sin la compañía interior de nadie.

El gran teólogo A. Delp, ejecutado por los nazis, veía en este “endurecimiento interior”, el mayor peligro para el hombre moderno. “Entonces deja el hombre de alzar hacia las estrellas todas las manos de su ser. La incapacidad del hombre actual para adorar, amar, venerar, tiene su causa en su desmedida ambición y en el endurecimiento de la existencia”.

Esta incapacidad para adorar a Dios se ha apoderado también de muchos creyentes que sólo buscan un “Dios útil”. Sólo les interesa un Dios que sirva para sus proyectos privados o sus programas socio-políticos.

Dios queda así convertido en un “artículo de consumo” del que podemos disponer según nuestras conveniencias e intereses. Pero Dios es otra cosa. Dios es Amor infinito, encarnado en nuestra propia existencia. Y ante ese Dios, lo primero es adoración, júbilo, acción de gracias.

Cuando se olvida esto, el cristianismo corre el riesgo de convertirse en un esfuerzo gigantesco de humanización y la Iglesia en una empresa siempre tensa, siempre agobiada, siempre con la conciencia de no lograr el éxito moral por el que lucha y se esfuerza.

Pero la fe cristiana, antes que nada, es descubrimiento de la Bondad de Dios, experiencia agradecida de que sólo Dios salva. El gesto de los Magos ante el Niño de Belén expresa la actitud primera de todo creyente ante Dios.

Dios existe. Está ahí, en el fondo de nuestra vida. Somos acogidos por El. No sabemos a dónde nos quiere conducir a través de la muerte. Pero podemos vivir con confianza ante el misterio.

Ante un Dios del que sólo sabemos que es Amor, no cabe sino el gozo, la adoración y la acción de gracias. Por eso, “cuando un cristiano piensa que ya ni siquiera es capaz de orar, debería tener al menos alegría”.

VIVIR SIN ACOGER

Todos vamos cometiendo a lo largo de la vida errores y desaciertos de todo tipo. Calculamos mal las cosas. No medimos bien las consecuencias de nuestros actos. Nos comportamos de manera poco reflexiva. Nos dejamos llevar por el apasionamiento o la insensatez. Somos así. Sin embargo, no son ésos los errores más graves. Lo peor es tener planteada la vida de manera errónea.

Todos sabemos que la vida es un regalo. No soy yo quien he decidido nacer. No me he escogido a mí mismo. No he elegido a mis padres ni a mi pueblo. Todo me ha sido dado. Vivir es ya desde su origen recibir. La única manera de vivir sensatamente es acoger de manera activa y responsable lo que se me da.

Sin embargo, no siempre pensamos así. Nos creemos que la vida es algo que se nos debe, que nos pertenece de manera exclusiva. Nos sentimos propietarios de nosotros mismos. Pensamos que la manera más acertada de vivir es organizarlo todo en función de mi mismo. Yo soy lo único importante. ¿Qué importan los demás?

Esto tiene consecuencias diversas. Algunos no saben vivir sino exigiendo. Exigen y exigen siempre más. Tienen la impresión de no recibir nunca lo que se les debe. Son como niños insaciables que nunca están contentos con lo que tienen. No hacen sino pedir, reivindicar, lamentarse.

Sin apenas darse cuenta, se convierten poco a poco en el centro de todo. Ellos son la fuente y la norma. Todo lo han de subordinar a su ego. Todo ha de quedar instrumentalizado para su provecho.

La vida de la persona se cierra entonces sobre sí misma. Ya no se acoge el regalo de cada día. Desaparece el reconocimiento y la gratitud. No es posible vivir con el corazón dilatado. Se sigue hablando de amor pero «amar» significa ahora poseer, desear al otro, ponerlo a mi servicio.

Esta manera de enfocar la vida conduce a vivir cerrados a Dios. La persona se incapacita para acoger. No cree en la gracia, no se abre a nada nuevo, no escucha ninguna voz, no sospecha en su vida presencia alguna. Es el individuo el que lo llena todo.

Por eso es tan grave la advertencia del evangelio en estos últimos días de la Navidad:

«La palabra era luz verdadera que alumbra a todo hombre. Vino al mundo... y el mundo no la conoció. Vino a su casa y los suyos no la recibieron».

Nuestro gran pecado es vivir sin acoger.

02 enero 2015

Evangelio según San Lucas 2,16-21.

Los pastores fueron rápidamente y encontraron a María, a José, y al recién nacido acostado en el pesebre.
Al verlo, contaron lo que habían oído decir sobre este niño,
y todos los que los escuchaban quedaron admirados de lo que decían los pastores.
Mientras tanto, María conservaba estas cosas y las meditaba en su corazón.
Y los pastores volvieron, alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, conforme al anuncio que habían recibido.
Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se le puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción. 



MENSAJE DEL SANTO PADRE
FRANCISCO
PARA LA CELEBRACIÓN DE LA
XLVIII JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ
1 DE ENERO DE 2015
NO ESCLAVOS, SINO HERMANOS

1. Al comienzo de un nuevo año, que recibimos como una gracia y un don de Dios a la humanidad, deseo dirigir a cada hombre y mujer, así como a los pueblos y naciones del mundo, a los jefes de Estado y de Gobierno, y a los líderes de las diferentes religiones, mis mejores deseos de paz, que acompaño con mis oraciones por el fin de las guerras, los conflictos y los muchos de sufrimientos causados por el hombre o por antiguas y nuevas epidemias, así como por los devastadores efectos de los desastres naturales. Rezo de modo especial para que, respondiendo a nuestra común vocación de colaborar con Dios y con todos los hombres de buena voluntad en la promoción de la concordia y la paz en el mundo, resistamos a la tentación de comportarnos de un modo indigno de nuestra humanidad.
En el mensaje para el 1 de enero pasado, señalé que del «deseo de una vida plena… forma parte un anhelo indeleble de fraternidad, que nos invita a la comunión con los otros, en los que encontramos no enemigos o contrincantes, sino hermanos a los que acoger y querer».

Siendo el hombre un ser relacional, destinado a realizarse en un contexto de relaciones interpersonales inspiradas por la justicia y la caridad, es esencial que para su desarrollo se reconozca y respete su dignidad, libertad y autonomía. Por desgracia, el flagelo cada vez más generalizado de la explotación del hombre por parte del hombre daña seriamente la vida de comunión y la llamada a estrechar relaciones interpersonales marcadas por el respeto, la justicia y la caridad.Este fenómeno abominable, que pisotea los derechos fundamentales de los demás y aniquila su libertad y dignidad, adquiere múltiples formas sobre las que deseo hacer una breve reflexión, de modo que, a la luz de la Palabra de Dios, consideremos a todos los hombres «no esclavos, sino hermanos».

A la escucha del proyecto de Dios sobre la humanidad
2. El tema que he elegido para este mensaje recuerda la carta de san Pablo a Filemón, en la que le pide que reciba a Onésimo, antiguo esclavo de Filemón y que después se hizo cristiano, mereciendo por eso, según Pablo, que sea considerado como unhermano. Así escribe el Apóstol de las gentes: «Quizá se apartó de ti por breve tiempo para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo, como un hermano querido» (Flm 15-16). Onésimo se convirtió en hermanode Filemón al hacerse cristiano. Así, la conversión a Cristo, el comienzo de una vida de discipulado en Cristo, constituye un nuevo nacimiento (cf. 2 Co 5,17; 1 P 1,3) que regenera la fraternidad como vínculo fundante de la vida familiar y base de la vida social.
En el libro del Génesis, leemos que Dios creó al hombre, varón y hembra, y los bendijo, para que crecieran y se multiplicaran (cf. 1,27-28): Hizo que Adán y Eva fueran padres, los cuales, cumpliendo la bendición de Dios de ser fecundos y multiplicarse, concibieron la primera fraternidad, la de Caín y Abel. Caín y Abel eran hermanos, porque vienen del mismo vientre, y por lo tanto tienen el mismo origen, naturaleza y dignidad de sus padres, creados a imagen y semejanza de Dios.
Pero la fraternidad expresa también la multiplicidad y diferencia que hay entre los hermanos, si bien unidos por el nacimiento y por la misma naturaleza y dignidad. Como hermanos y hermanas, todas las personas están por naturaleza relacionadas con las demás, de las que se diferencian pero con las que comparten el mismo origen, naturaleza y dignidad. Gracias a ello la fraternidad crea la red de relaciones fundamentales para la construcción de la familia humana creada por Dios.
Por desgracia, entre la primera creación que narra el libro del Génesis y el nuevo nacimiento en Cristo, que hace de los creyentes hermanos y hermanas del «primogénito entre muchos hermanos» (Rm 8,29), se encuentra la realidad negativa del pecado, que muchas veces interrumpe la fraternidad creatural y deforma continuamente la belleza y nobleza del ser hermanos y hermanas de la misma familia humana. Caín, además de no soportar a su hermano Abel, lo mata por envidia cometiendo el primer fratricidio. «El asesinato de Abel por parte de Caín deja constancia trágicamente del rechazo radical de la vocación a ser hermanos. Su historia (cf. Gn 4,1-16) pone en evidencia la dificultad de la tarea a la que están llamados todos los hombres, vivir unidos, preocupándose los unos de los otros».
También en la historia de la familia de Noé y sus hijos (cf. Gn 9,18-27), la maldad de Cam contra su padre es lo que empuja a Noé a maldecir al hijo irreverente y bendecir a los demás, que sí lo honraban, dando lugar a una desigualdad entre hermanos nacidos del mismo vientre.
En la historia de los orígenes de la familia humana, el pecado de la separación de Dios, de la figura del padre y del hermano, se convierte en una expresión del rechazo de la comunión traduciéndose en la cultura de la esclavitud (cf. Gn 9,25-27), con las consecuencias que ello conlleva y que se perpetúan de generación en generación: rechazo del otro, maltrato de las personas, violación de la dignidad y los derechos fundamentales, la institucionalización de la desigualdad. De ahí la necesidad de convertirse continuamente a la Alianza, consumada por la oblación de Cristo en la cruz, seguros de que «donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia... por Jesucristo» (Rm 5,20.21). Él, el Hijo amado (cf. Mt 3,17), vino a revelar el amor del Padre por la humanidad. El que escucha el evangelio, y responde a la llamada a la conversión, llega a ser en Jesús «hermano y hermana, y madre» (Mt 12,50) y, por tanto, hijo adoptivo de su Padre (cf. Ef 1,5).
No se llega a ser cristiano, hijo del Padre y hermano en Cristo, por una disposición divina autoritativa, sin el concurso de la libertad personal, es decir, sin convertirse libremente a Cristo. El ser hijo de Dios responde al imperativo de la conversión: «Convertíos y sea bautizado cada uno de vosotros en el nombre de Jesús, el Mesías, para perdón de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo» (Hch 2,38). Todos los que respondieron con la fe y la vida a esta predicación de Pedro entraron en la fraternidadde la primera comunidad cristiana (cf. 1 P 2,17; Hch 1,15.16; 6,3; 15,23): judíos y griegos, esclavos y hombres libres (cf. 1 Co12,13; Ga 3,28), cuya diversidad de origen y condición social no disminuye la dignidad de cada uno, ni excluye a nadie de la pertenencia al Pueblo de Dios. Por ello, la comunidad cristiana es el lugar de la comunión vivida en el amor entre los hermanos (cf.Rm 12,10; 1 Ts 4,9; Hb 13,1; 1 P 1,22; 2 P 1,7).
Todo esto demuestra cómo la Buena Nueva de Jesucristo, por la que Dios hace «nuevas todas las cosas» (Ap 21,5), también es capaz de redimir las relaciones entre los hombres, incluida aquella entre un esclavo y su amo, destacando lo que ambos tienen en común: la filiación adoptiva y el vínculo de fraternidad en Cristo. El mismo Jesús dijo a sus discípulos: «Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer» (Jn 15,15).

Múltiples rostros de la esclavitud de entonces y de ahora
3. Desde tiempos inmemoriales, las diferentes sociedades humanas conocen el fenómeno del sometimiento del hombre por parte del hombre. Ha habido períodos en la historia humana en que la institución de la esclavitud estaba generalmente aceptada y regulada por el derecho. Éste establecía quién nacía libre, y quién, en cambio, nacía esclavo, y en qué condiciones la persona nacida libre podía perder su libertad u obtenerla de nuevo. En otras palabras, el mismo derecho admitía que algunas personas podían o debían ser consideradas propiedad de otra persona, la cual podía disponer libremente de ellas; el esclavo podía ser vendido y comprado, cedido y adquirido como una mercancía.
Hoy, como resultado de un desarrollo positivo de la conciencia de la humanidad, la esclavitud, crimen de lesa humanidad, está oficialmente abolida en el mundo. El derecho de toda persona a no ser sometida a esclavitud ni a servidumbre está reconocido en el derecho internacional como norma inderogable.
Sin embargo, a pesar de que la comunidad internacional ha adoptado diversos acuerdos para poner fin a la esclavitud en todas sus formas, y ha dispuesto varias estrategias para combatir este fenómeno, todavía hay millones de personas –niños, hombres y mujeres de todas las edades– privados de su libertad y obligados a vivir en condiciones similares a la esclavitud.
Me refiero a tantos trabajadores y trabajadoras, incluso menores, oprimidos de manera formal o informal en todos los sectores, desde el trabajo doméstico al de la agricultura, de la industria manufacturera a la minería, tanto en los países donde la legislación laboral no cumple con las mínimas normas y estándares internacionales, como, aunque de manera ilegal, en aquellos cuya legislación protege a los trabajadores.
Pienso también en las condiciones de vida de muchos emigrantes que, en su dramático viaje, sufren el hambre, se ven privados de la libertad, despojados de sus bienes o de los que se abusa física y sexualmente. En aquellos que, una vez llegados a su destino después de un viaje durísimo y con miedo e inseguridad, son detenidos en condiciones a veces inhumanas. Pienso en los que se ven obligados a la clandestinidad por diferentes motivos sociales, políticos y económicos, y en aquellos que, con el fin de permanecer dentro de la ley, aceptan vivir y trabajar en condiciones inadmisibles, sobre todo cuando las legislaciones nacionales crean o permiten una dependencia estructural del trabajador emigrado con respecto al empleador, como por ejemplo cuando se condiciona la legalidad de la estancia al contrato de trabajo... Sí, pienso en el «trabajo esclavo».
Pienso en las personas obligadas a ejercer la prostitución, entre las que hay muchos menores, y en los esclavos y esclavas sexuales; en las mujeres obligadas a casarse, en aquellas que son vendidas con vistas al matrimonio o en las entregadas en sucesión, a un familiar después de la muerte de su marido, sin tener el derecho de dar o no su consentimiento.
No puedo dejar de pensar en los niños y adultos que son víctimas del tráfico y comercialización para la extracción de órganos, para ser reclutados como soldados, para la mendicidad, para actividades ilegales como la producción o venta de drogas, o paraformas encubiertas de adopción internacional.
Pienso finalmente en todos los secuestrados y encerrados en cautividad por grupos terroristas, puestos a su servicio como combatientes o, sobre todo las niñas y mujeres, como esclavas sexuales. Muchos de ellos desaparecen, otros son vendidos varias veces, torturados, mutilados o asesinados.

Algunas causas profundas de la esclavitud
4. Hoy como ayer, en la raíz de la esclavitud se encuentra una concepción de la persona humana que admite el que pueda ser tratada como un objeto. Cuando el pecado corrompe el corazón humano, y lo aleja de su Creador y de sus semejantes, éstos ya no se ven como seres de la misma dignidad, como hermanos y hermanas en la humanidad, sino como objetos. La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, queda privada de la libertad, mercantilizada, reducida a ser propiedad de otro, con la fuerza, el engaño o la constricción física o psicológica; es tratada como un medio y no como un fin.
Junto a esta causa ontológica –rechazo de la humanidad del otro­– hay otras que ayudan a explicar las formas contemporáneas de la esclavitud. Me refiero en primer lugar a la pobreza, al subdesarrollo y a la exclusión, especialmente cuando se combinan con lafalta de acceso a la educación o con una realidad caracterizada por las escasas, por no decir inexistentes, oportunidades de trabajo. Con frecuencia, las víctimas de la trata y de la esclavitud son personas que han buscado una manera de salir de un estado de pobreza extrema, creyendo a menudo en falsas promesas de trabajo, para caer después en manos de redes criminales que trafican con los seres humanos. Estas redes utilizan hábilmente las modernas tecnologías informáticas para embaucar a jóvenes y niños en todas las partes del mundo.
Entre las causas de la esclavitud hay que incluir también la corrupción de quienes están dispuestos a hacer cualquier cosa para enriquecerse. En efecto, la esclavitud y la trata de personas humanas requieren una complicidad que con mucha frecuencia pasa a través de la corrupción de los intermediarios, de algunos miembros de las fuerzas del orden o de otros agentes estatales, o de diferentes instituciones, civiles y militares. «Esto sucede cuando al centro de un sistema económico está el dios dinero y no el hombre, la persona humana. Sí, en el centro de todo sistema social o económico, tiene que estar la persona, imagen de Dios, creada para que fuera el dominador del universo. Cuando la persona es desplazada y viene el dios dinero sucede esta trastocación de valores».
Otras causas de la esclavitud son los conflictos armados, la violencia, el crimen y el terrorismo. Muchas personas son secuestradas para ser vendidas o reclutadas como combatientes o explotadas sexualmente, mientras que otras se ven obligadas a emigrar, dejando todo lo que poseen: tierra, hogar, propiedades, e incluso la familia. Éstas últimas se ven empujadas a buscar una alternativa a esas terribles condiciones aun a costa de su propia dignidad y supervivencia, con el riesgo de entrar de ese modo en ese círculo vicioso que las convierte en víctimas de la miseria, la corrupción y sus consecuencias perniciosas.

Compromiso común para derrotar la esclavitud
5. Con frecuencia, cuando observamos el fenómeno de la trata de personas, del tráfico ilegal de los emigrantes y de otras formas conocidas y desconocidas de la esclavitud, tenemos la impresión de que todo esto tiene lugar bajo la indiferencia general.
Aunque por desgracia esto es cierto en gran parte, quisiera mencionar el gran trabajo silencioso que muchas congregaciones religiosas, especialmente femeninas, realizan desde hace muchos años en favor de las víctimas. Estos Institutos trabajan en contextos difíciles, a veces dominados por la violencia, tratando de romper las cadenas invisibles que tienen encadenadas a las víctimas a sus traficantes y explotadores; cadenas cuyos eslabones están hechos de sutiles mecanismos psicológicos, que convierten a las víctimas en dependientes de sus verdugos, a través del chantaje y la amenaza, a ellos y a sus seres queridos, pero también a través de medios materiales, como la confiscación de documentos de identidad y la violencia física. La actividad de las congregaciones religiosas se estructura principalmente en torno a tres acciones: la asistencia a las víctimas, su rehabilitación bajo el aspecto psicológico y formativo, y su reinserción en la sociedad de destino o de origen.
Este inmenso trabajo, que requiere coraje, paciencia y perseverancia, merece el aprecio de toda la Iglesia y de la sociedad. Pero, naturalmente, por sí solo no es suficiente para poner fin al flagelo de la explotación de la persona humana. Se requiere también un triple compromiso a nivel institucional de prevención, protección de las víctimas y persecución judicial contra los responsables. Además, como las organizaciones criminales utilizan redes globales para lograr sus objetivos, la acción para derrotar a este fenómeno requiere un esfuerzo conjunto y también global por parte de los diferentes agentes que conforman la sociedad.
Los Estados deben vigilar para que su legislación nacional en materia de migración, trabajo, adopciones, deslocalización de empresas y comercialización de los productos elaborados mediante la explotación del trabajo, respete la dignidad de la persona. Se necesitan leyes justas, centradas en la persona humana, que defiendan sus derechos fundamentales y los restablezcan cuando son pisoteados, rehabilitando a la víctima y garantizando su integridad, así como mecanismos de seguridad eficaces para controlar la aplicación correcta de estas normas, que no dejen espacio a la corrupción y la impunidad. Es preciso que se reconozca también el papel de la mujer en la sociedad, trabajando también en el plano cultural y de la comunicación para obtener los resultados deseados.
Las organizaciones intergubernamentales, de acuerdo con el principio de subsidiariedad, están llamadas a implementar iniciativas coordinadas para luchar contra las redes transnacionales del crimen organizado que gestionan la trata de personas y el tráfico ilegal de emigrantes. Es necesaria una cooperación en diferentes niveles, que incluya a las instituciones nacionales e internacionales, así como a las organizaciones de la sociedad civil y del mundo empresarial.
Las empresas, en efecto, tienen el deber de garantizar a sus empleados condiciones de trabajo dignas y salarios adecuados, pero también han de vigilar para que no se produzcan en las cadenas de distribución formas de servidumbre o trata de personas. A la responsabilidad social de la empresa hay que unir la responsabilidad social del consumidor. Pues cada persona debe ser consciente de que «comprar es siempre un acto moral, además de económico».
Las organizaciones de la sociedad civil, por su parte, tienen la tarea de sensibilizar y estimular las conciencias acerca de las medidas necesarias para combatir y erradicar la cultura de la esclavitud.
En los últimos años, la Santa Sede, acogiendo el grito de dolor de las víctimas de la trata de personas y la voz de las congregaciones religiosas que las acompañan hacia su liberación, ha multiplicado los llamamientos a la comunidad internacional para que los diversos actores unan sus esfuerzos y cooperen para poner fin a esta plaga. Además, se han organizado algunos encuentros con el fin de dar visibilidad al fenómeno de la trata de personas y facilitar la colaboración entre los diferentes agentes, incluidos expertos del mundo académico y de las organizaciones internacionales, organismos policiales de los diferentes países de origen, tránsito y destino de los migrantes, así como representantes de grupos eclesiales que trabajan por las víctimas. Espero que estos esfuerzos continúen y se redoblen en los próximos años.

Globalizar la fraternidad, no la esclavitud ni la indiferencia
6. En su tarea de «anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad», la Iglesia se esfuerza constantemente en las acciones de carácter caritativo partiendo de la verdad sobre el hombre. Tiene la misión de mostrar a todos el camino de la conversión, que lleve a cambiar el modo de ver al prójimo, a reconocer en el otro, sea quien sea, a un hermano y a una hermana en la humanidad; reconocer su dignidad intrínseca en la verdad y libertad, como nos lo muestra la historia de Josefina Bakhita, la santa proveniente de la región de Darfur, en Sudán, secuestrada cuando tenía nueve años por traficantes de esclavos y vendida a dueños feroces. A través de sucesos dolorosos llegó a ser «hija libre de Dios», mediante la fe vivida en la consagración religiosa y en el servicio a los demás, especialmente a los pequeños y débiles. Esta Santa, que vivió entre los siglos XIX y XX, es hoy un testigo ejemplar de esperanza para las numerosas víctimas de la esclavitud y un apoyo en los esfuerzos de todos aquellos que se dedican a luchar contra esta «llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una herida en la carne de Cristo».
En esta perspectiva, deseo invitar a cada uno, según su puesto y responsabilidades, a realizar gestos de fraternidad con los que se encuentran en un estado de sometimiento. Preguntémonos, tanto comunitaria como personalmente, cómo nos sentimos interpelados cuando encontramos o tratamos en la vida cotidiana con víctimas de la trata de personas, o cuando tenemos que elegir productos que con probabilidad podrían haber sido realizados mediante la explotación de otras personas. Algunos hacen la vista gorda, ya sea por indiferencia, o porque se desentienden de las preocupaciones diarias, o por razones económicas. Otros, sin embargo, optan por hacer algo positivo, participando en asociaciones civiles o haciendo pequeños gestos cotidianos –que son tan valiosos–, como decir una palabra, un saludo, un «buenos días» o una sonrisa, que no nos cuestan nada, pero que pueden dar esperanza, abrir caminos, cambiar la vida de una persona que vive en la invisibilidad, e incluso cambiar nuestras vidas en relación con esta realidad.
Debemos reconocer que estamos frente a un fenómeno mundial que sobrepasa las competencias de una sola comunidad o nación. Para derrotarlo, se necesita una movilización de una dimensión comparable a la del mismo fenómeno. Por esta razón, hago un llamamiento urgente a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y a todos los que, de lejos o de cerca, incluso en los más altos niveles de las instituciones, son testigos del flagelo de la esclavitud contemporánea, para que no sean cómplices de este mal, para que no aparten los ojos del sufrimiento de sus hermanos y hermanas en humanidad, privados de libertad y dignidad, sino que tengan el valor de tocar la carne sufriente de Cristo, que se hace visible a través de los numerosos rostros de los que él mismo llama «mis hermanos más pequeños» (Mt 25,40.45).
Sabemos que Dios nos pedirá a cada uno de nosotros: ¿Qué has hecho con tu hermano? (cf. Gn 4,9-10). La globalización de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas, nos pide que seamos artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad, que les dé esperanza y los haga reanudar con ánimo el camino, a través de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo, y que Dios pone en nuestras manos.
Vaticano, 8 de diciembre de 2014

FRANCISCO