25 noviembre 2009

Tomas Penacino - Seremos dos, seremos cien, seremos mil.







Si no tuviera la esperanza de llegar
nunca tendría las fuerzas para partir
si no tuviera la certeza que hay un Dios
ya no tendría razón nuestro vivir.

Si no pudiera levantarme del dolor
si mi mirada no encuentra ya la luz del sol
por sobre todas las tormentas del andar
ya no tendría razón nuestro vivir,

PERO SI PUEDES COMPARTIR ESTA CANCION
Y CONTAGIARNOS EL CORAJE DE SEGUIR
SEREMOS DOS SEREMOS CIEN SEREMOS MIL
Y HABRA RAZONES POR DEMAS PARA VIVIR.

Si no tuviera alguna carta que esperar
si no quedara nada ya por descubrir
si no pudiera nuevos sueños construir
ya no tendría razón nuestro vivir.

Si no tuviera algún ejemplo que mostrar
como modelo de quien supo ser feliz
cargando al hombro la aparente inútil cruz
ya no tendría razón nuestro vivir.

PERO SI PUEDES COMPARTIR ESTA CANCION
Y CONTAGIARNOS EL CORAJE DE SEGUIR
SEREMOS DOS SEREMOS CIEN SEREMOS MIL
Y HABRA RAZONES POR DEMAS PARA VIVIR.

Porque hay hermanos que esperan nuestro llegar
su hogar de fiesta y bien abierto el corazón
porque podemos compartir el mismo pan
el que se amasa con la harina del amor.

Y no habrá auroras cargadas de soledad
porque habrá un puente y sobre el puente vos y yo
y tal vez pronto serán cien o serán mil
y habrá razones por demás para vivir.

Muchas gracias y Bendiciones para Pao y Juliana.
Que me han iluminado con este tema y este autor.

24 noviembre 2009

Esquema del adviento:

Inicia con las vísperas del domingo más cercano al 30 de Noviembre y termina antes de las vísperas de la Navidad. Los domingos de este tiempo se llaman 1°, 2°, 3° y 4° de Adviento. Los días del 16 al 24 de diciembre (la Novena de Navidad) tienden a preparar más específicamente las fiestas de la Navidad.

El color de los ornamentos del altar y la vestidura del sacerdote es el morado, igual que en Cuaresma, que simboliza austeridad y penitencia. Son cuatro los temas que se presentan durante el Adviento:


I Domingo, la vigilancia en espera de la venida del Señor.

Durante esta primer semana las lecturas bíblicas y la predicación son una invitación con las palabras del Evangelio: "Velen y estén preparados, que no saben cuándo llegará el momento".

Es importante que, como familia nos hagamos un propósito que nos permita avanzar en el camino hacia la Navidad; ¿qué te parece si nos proponemos revisar nuestras relaciones familiares? Como resultado deberemos buscar el perdón de quienes hemos ofendido y darlo a quienes nos hayan ofendido para comenzar el Adviento viviendo en un ambiente de armonía y amor familiar. Desde luego, esto deberá ser extensivo también a los demás grupos de personas con los que nos relacionamos diariamente, como la escuela, el trabajo, los vecinos, etc. Esta semana, en familia al igual que en cada comunidad parroquial, encenderemos la primer vela de la Corona de Adviento, color morada, como signo de vigilancia y deseos de conversión.

II Domingo, la conversión, nota predominante de la predicación de Juan Bautista.

Durante la segunda semana, la liturgia nos invita a reflexionar con la exhortación del profeta Juan Bautista: "Preparen el camino, Jesús llega" y, ¿qué mejor manera de prepararlo que buscando ahora la reconciliación con Dios? En la semana anterior nos reconciliamos con las personas que nos rodean; como siguiente paso, la Iglesia nos invita a acudir al Sacramento de la Reconciliación (Confesión) que nos devuelve la amistad con Dios que habíamos perdido por el pecado. Encenderemos la segunda vela morada de la Corona de Adviento, como signo del proceso de conversión que estamos viviendo.

Durante esta semana puedes buscar en los diferentes templos que tienes cerca, los horarios de confesiones disponibles, para que cuando llegue la Navidad, estés bien preparado interiormente, uniéndote a Jesús y a los hermanos en la Eucaristía.

III Domingo, el testimonio, que María, la Madre del Señor, vive, sirviendo y ayudando al prójimo.

Coincide este domingo con la celebración de la Virgen de Guadalupe, y precisamente la liturgia de Adviento nos invita a recordar la figura de María, que se prepara para ser la Madre de Jesús y que además está dispuesta a ayudar y servir a quien la necesita. El evangelio nos relata la visita de la Virgen a su prima Isabel y nos invita a repetir como ella: "Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme?.

Sabemos que María está siempre acompañando a sus hijos en la Iglesia, por lo que nos disponemos a vivir esta tercer semana de Adviento, meditando acerca del papel que la Virgen María desempeñó. Te proponemos que fomentes la devoción a María, rezando el Rosario en familia, uno de los elementos de las tradicionales posadas, que inician el próximo día 16. Encendemos como signo de espera gozosa, la tercer vela, color rosa, de la Corona de Adviento.

IV Domingo, el anuncio del nacimiento de Jesús hecho a José y a María.

Las lecturas bíblicas y la predicación, dirigen su mirada a la disposición de la Virgen María, ante el anuncio del nacimiento de su Hijo y nos invitan a "Aprender de María y aceptar a Cristo que es la Luz del Mundo". Como ya está tan próxima la Navidad, nos hemos reconciliado con Dios y con nuestros hermanos; ahora nos queda solamente esperar la gran fiesta. Como familia debemos vivir la armonía, la fraternidad y la alegría que esta cercana celebración representa. Todos los preparativos para la fiesta debieran vivirse en este ambiente, con el firme propósito de aceptar a Jesús en los corazones, las familias y las comunidades. Encendemos la cuarta vela color morada, de la Corona de Adviento.

Corona de Adviento:

  • Origen. La Corona de Adviento con sus cuatro velas es un símbolo tradicional de Alemania difundido por todo el mundo. Representaba el ruego para que el dios-sol regresara con su luz y calor durante el invierno. Los cristianos luteranos, al ver en Jesucristo el origen de la vida y luz espiritual, adoptaron este símbolo para expresar y vivir su fe en torno a la persona del Mesías.

  • Significado El círculo de follaje verde, recuerda la eternidad de Dios y nos hace pensar en los miles de años de espera del Mesías, desde Adán hasta su nacimiento y, en la actual espera de la segunda venido de Cristo. El color verde significa la esperanza de la vida.

    Las cuatro velas que se colocan alrededor, significan la luz que disipan las tinieblas del pecado,  son tres de color morado, que hablan del deseo de conversión y una rosa que habla de la alegría vivida con María, por la inminente llegada de Jesús.

    La vela blanca del centro es la Luz de Jesús que con su nacimiento, viene a iluminar definitivamente la vida del hombre.

  • Celebración. Es una costumbre que reúne a la familia, pues es allí en donde se sugiere la celebración. La familia unida hace una oración en torno a la corona, con alguna meditación alusiva a las lecturas dominicales; se enciende una vela cada semana cantando algo que hable de la espera del Salvador. La noche del 24 de diciembre con las cuatro velas encendidas, se enciende por último la vela blanca cantando villancicos y se "acuesta al niño Jesús" en el nacimiento, como de costumbre, desde luego después de haber leído el Evangelio del relato del Nacimiento en Belén y de haber hecho una reflexión y oración todos juntos. Generalmente en los templos se reparten hojas con oraciones sugeridas para esta celebración.

Busco a Dios

Un joven inquieto se presentó a un sacerdote y le dijo: -'Busco a Dios'.
El reverendo le echó un sermón, que el joven escuchó con paciencia. Acabado el sermón, el joven marchó triste en busca del obispo.
-'Busco a Dios', le dijo llorando al obispo.
Monseñor le leyó una pastoral que acababa de publicar en el boletín de la diócesis y el joven oyó la pastoral con gran cortesía, pero al acabar la lectura se fue angustiado al papa a pedirle:
-'Busco a Dios'.
Su santidad se dispuso a resumirle su última encíclica, pero el joven rompió en sollozos sin poder contener la angustia.
-'¿Por qué lloras?', le preguntó el papa totalmente desconcertado.
-'Busco a Dios y me dan palabras' dijo el joven cuando apenas pudo recuperarse.
Aquella noche, el sacerdote, el obispo y el papa tuvieron un mismo sueño. Soñaron que morían de sed y que alguien trataba de aliviarles con un largo discurso sobre el agua.









Misa de la Esperanza 2.009 III

Fotos de esta gran Fiesta que fue la misa de la Esperanza 2.009



Misa de la Esperanza 2.009 II



¿DÓNDE ESTÁ TU HERMANO? - ¿DÓNDE ESTÁ TU HERMANA?

Homilía para la XIV Misa de la Esperanza (21/11/2009)

“¿Dónde está tu hermano?” Esta pregunta que ha dado el nombre a un relevamiento en la diócesis de Quilmes, para detectar las necesidades más urgentes en nuestras comunidades, viene del libro del Génesis, y la hizo Dios a Caín, cuando éste había matado a su hermano Abel. Nos espanta la respuesta que dio Caín. “No lo sé”, le contestó a Dios y con insolencia agregó: “¿Acaso yo soy el guardián de mi hermano?” Hoy la pregunta se dirige a cada uno y cada una de nosotros. Vinimos acá, como todos los años, justamente para expresar que sí, que queremos hacernos cargo de nuestros hermanos. Nuestra misión de cristianos, no solamente nos motiva, sino nos obliga a asumir nuestra condición de ciudadanos y hacer valer las pautas del Reino de Dios en la vida de todos los días. Cuando hablamos del Reino de Dios, pensamos fundamentalmente en la caridad como fuerza máxima y central, que dinamiza y ordena la convivencia humana. Es la caridad social que da a los valores de la verdad, de la justicia, y de la libertad su justo lugar y nos hace amar el bien común.

¿Dónde están nuestros hermanos y hermanas? ¿Qué vemos en nuestra diócesis, y dónde debemos llegar con la buena noticia de la misericordia de Dios? Son muchas las familias que sufren la falta de trabajo y cuyos hijos concurren a los comedores de nuestras comunidades. El hambre es el signo más cruel y concreto de la pobreza. Son unos diez mil niños que necesitan la ayuda, que se les ofrece en los centros comunitarios de Cáritas. En varias casas atendemos además a niños y adolescentes que necesitan un hogar, donde padres sustitutos o religiosos y religiosas conviven con ellos permanentemente y los acompañan en su proceso de crecimiento e inserción en la sociedad. La Iglesia brinda este servicio, al cual los niños tienen un derecho y por el cual el estado debe responder. Llama por eso la atención que, a pesar de los convenios firmados, el gobierno de la provincia suspendiera varios meses la entrega de los aportes, creando una situación de gran angustia e incertidumbre para estas obras.

¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está tu hermana? Nos preocupan especialmente los jóvenes que no trabajan ni estudian. Muchos de ellos están atrapados por el paco, destrozan su salud y pasan con facilidad a delinquir. Ya los niños comienzan a consumir y necesitan contención. Bajar la edad de imputabilidad, seguramente no garantiza la protección que nuestros niños y jóvenes necesitan. Ellos están hambrientos de afecto y comprensión. Hay una gran demanda de personas aptas, en las cuales el estado debería invertir para que acompañen a los chicos. ¿No las podríamos encontrar en nuestras comunidades? Frente a este desafío enorme, pregunto a los mismos jóvenes: ¿no hay quienes sienten un llamado de Dios a integrarse en una comunidad religiosa para participar en el carisma de su fundador o fundadora, y consagrar su vida a los niños y jóvenes en riesgo?

¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está tu hermana? Es grave la situación habitacional en grandes partes de nuestra diócesis. Hay muchos lugares donde el hacinamiento no permite una convivencia que respete el espacio mínimo para cada persona, y que los haga sentirse en casa. La precariedad legal de la propiedad quita, además, a sus habitantes el estímulo de invertir y crear condiciones más dignas para la familia. Frente a esta inseguridad, muchos ni contraen matrimonio. Con la consecuencia, que van en aumento los casos, donde las madres solas tienen que hacerse cargo de los hijos. Frente a esta pobreza choca tanto más cuando vemos, que en los últimos años se están levantando barrios y edificios exclusivos, aún en plena crisis, que delatan sin pudor la inequidad social de nuestro país.

¿Dónde está tu hermano? ¿Dónde está tu hermana? Cunde en nuestros barrios el miedo frente a las permanentes agresiones, asaltos, robos y homicidios. Al azar se agrede a cualquiera, a veces por cosas o sumas insignificantes. Los vecinos reclaman una mayor presencia de las fuerzas de seguridad y quisieran poder confiar en las mismas.

Y hay otras situaciones que nos preocupan: Aguas contaminadas, problemas ambientales, falta de lugares para el esparcimiento, el colapso del sistema de la salud pública, la desvaloración de los abuelos, la violencia familiar, el abuso sexual, el desmembramiento de la familia, la violencia en las escuelas, la marginación de los inmigrantes de países vecinos, la corrupción de los menores en los boliches, la instalación de la droga como un mal endémico, el avance del empobrecimiento de familias que han perdido la posibilidad de sostenerse con el propio esfuerzo.

Lo que estoy enumerando, es la voz de ustedes y de sus comunidades. No lo hago como recitando una letanía de lamentos, sino para expresar que no somos fugitivos de la realidad, y que estamos acá como ciudadanos para confirmar juntos y públicamente nuestra voluntad de cargar con nuestro pueblo y nuestra patria. Lo hacemos, estando ya en vísperas del Bicentenario de nuestra nación. “Somos hermanos, queremos ser nación”, dijimos los obispos en nuestra última declaración. Sentimos que estamos inmersos en una crisis no solamente económica, sino que el problema es de orden cultural, moral y religioso. “Es una crisis religiosa porque no hemos tenido suficientemente en cuenta a Dios como Creador u Padre, fundamento de la verdadera fraternidad y de toda razón y justicia. Sin Dios estamos como huérfanos y la sombra del desamparo se expande sobre los que están a la intemperie social”. La opción de la Iglesia por los pobres no es una declaración coyuntural y pasajera, sino la expresión de nuestra adhesión a Cristo mismo quien está presente en ellos.

Ante esta realidad que identificamos, ¿cuáles son los desafíos que deberíamos asumir? A esta pregunta dieron ustedes mismos pautas muy concretas, como: Lograr una mayor concientización política de los laicos; formar equipos de pastoral social para capacitarse con talleres; involucrarnos con las demás instituciones para aunar esfuerzos; ofrecer espacios a los jóvenes y darles actividades; tener una mayor participación y “meter los pies en el barro”; salir al encuentro con los hermanos con la Palabra de Dios. Son éstas propuestas que son posibles y necesarias en las bases, desde donde se construye un país. Coinciden estas propuestas con las metas que los obispos hemos indicado en el camino hacia el Bicentenario de nuestra nación, como: Recuperar el respeto por la familia y por la vida en todas las formas; avanzar en la reconciliación entre sectores y en la capacidad de diálogo; alentar el paso de habitantes a ciudadanos responsables; fortalecer las instituciones republicanas, el Estado y las organizaciones de la sociedad; mejorar el sistema político y la calidad de la democracia; afianzar la educación y el trabajo como claves del desarrollo y de la justa distribución de los bienes (cf. Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad 32-37).

La evangelización y la promoción humana siempre deben ir juntas. “En efecto”, decía el papa Pablo VI, “¿cómo proclamar el mandamiento nuevo sin promover, mediante la justicia y la paz, el verdadero, el auténtico crecimiento del hombre? No es posible aceptar que la obra de evangelización pueda o deba olvidar las cuestiones extremadamente graves, que atañen a la justicia, a la liberación, al desarrollo y la paz en el mundo. Si esto ocurriera, sería ignorar la doctrina del Evangelio acerca del amor hacia el prójimo que sufre o padece necesidad” (Evangelii Nunciandi 31).

La libertad de poder decirlo públicamente, fortalece nuestra Esperanza, pero también nos obliga a poner en práctica lo que proclamamos.
Luis T. Stöckler
Obispo de Quilmes

Misa de la Esperanza 2.009 I

A pesar de la intensa llovizna que cayó durante la tarde del pasado sábado 21 de noviembre, cientos de fieles de la Diócesis de Quilmes se congregaron bajos sus paraguas en el Cruce Varela para vivir la XIV Misa de la Esperanza.

El lema "¿Dónde está tu hermano, dónde esta tu hermana?" nucleó a todas las personas que se acercaron a rezar por el pan, el trabajo, la salud, la seguridad, la educación, el compromiso social.

Sacerdotes y diáconos acompañaron a Mons. Luis Stöckler quien celebró esta Eucastía. Además, estuvo presente Mons. Néstor Navarro, Obispo de Alto Valle del Río Negro que se encontraba de visita en la Diócesis de Quilmes.

Como respuesta al lema y a uno de los objetivos del Plan Pastoral Diocesano (“llegar a los que sufren con la Buena Noticia de la misericordia de Dios”) la colecta de esta celebración fue destinada a los “Campamentos Brocherito”, un proyecto solidario que comenzó en 1985 por iniciativa del padre Gino Gardenal.

La Misa de la Esperanza es una celebración que se hace en la Diócesis de Quilmes desde 1996. El comienzo estuvo marcado por la situación política y social del país, por los altísimos índices de desocupación y por la desazón de la gente.

Por eso, en aquel año, Mons. Jorge Novak invitó a proclamar la esperanza cristiana en un día que quedó como fecha fija: la fiesta de Cristo Rey. Así, cada año se trata de afirmar concretamente la presencia del Reino de Dios en la vida de este pueblo diocesano, con sus opciones preferenciales, su amor incondicional por los pobres y sencillos.

Luego, Mons. Stöckler la profundizó como celebración donde el Pueblo de Dios alaba a su Señor, y considera junto con su Obispo, los grandes principios del magisterio social de la Iglesia para entender y afrontar cristianamente los problemas y las distintas situaciones de la realidad en donde la vida de la gente se ve amenazada.

23 noviembre 2009

Un cuento para tener muy en cuenta


Había un gran muro separando a dos grupos

De un lado del muro estaban Dios, los ángeles y los siervos leales a Dios
Del otro lado del muro, estaban Satanás, sus demonios y todos los humanos que no servían a Dios.
Y encima del muro había un joven indeciso, que había sido criado en un hogar cristiano, más que ahora estaba dudoso si continuaría sirviendo a Dios o si debería aprovechar un poco los placeres del mundo.

El joven indeciso observó que el grupo del lado de Dios lo llamada y gritaba sin parar:
- Ey! desciende del muro ahora....Ven para acá!!!
Mas el grupo de Satanás no gritaba ni decía nada

Esa situación continuó por un tiempo, hasta que el joven indeciso resolvió preguntar a Satanás:

- El grupo del lado de Dios está todo el tiempo llamandome para que baje del muro y quede del lado de ellos. Por qué usted y su grupo no me llaman ni me dicen nada para convencerme que baje del lado de ustedes?

Grande fue la sorpresa del joven cuando Satanás le respondió:
- Es porque el muro es MÍO.

Nunca olvides: No existe término medio. El muro ya tiene dueño

20 noviembre 2009

Visita de la Reliquia (Corazón) de San Juan María Vianney


* Desde el Estudiantado Santa Catalina de Siena – San Rafael
Visita de la Reliquia (Corazón) de
San Juan María Vianney

Durante los días 12 y 13 de noviembre estuvo en San Rafael el corazón incorrupto del Santo Cura de Ars, al cual tuvimos la gracia de poder ir a venerar.  El jueves 12 por la tarde se recibió la reliquia en la rotonda de acceso a San Rafael, conocida como la rotonda del Cristo. 
Desde allí se la acompañó en caravana hasta el Seminario Mayor, María Madre del Verbo Encarnado.  Allí se la recibió con el toque de las campanas y con diversos cantos, mientras se la colocaba en un monumento para ser venerada.  El Padre Gabriel Zapata predicó sobre la necesidad de amar a Dios con un corazón indiviso, mostrando con ejemplos de la vida del Santo Cura, cómo esto es posible, incitando a todos los presentes a imitar los ejemplos de este gran Santo.  Luego el Padre José Guerra dirigió el Rosario meditado.  Concluido el mismo, el Padre Victorino Ortego explicó cómo es el culto que se les debe rendir a los santos, diferenciándolo del culto a Dios y a la Virgen María, y rezó una oración por los sacerdotes.  Al finalizar este momento de oración, los fieles presentes pudieron acercarse a venerar la santa reliquia.

Luego de pasar unos breves minutos por el Monasterio Santa Teresa de los Andes, la reliquia se dirigió a la Catedral, en donde se celebró la Santa Misa presidida por Monseñor Eduardo M. Taussig y concelebrada por la mayoría del clero de San Rafael.  El corazón del Santo Cura de Ars permaneció allí hasta la medianoche, para finalizar su recorrido en el Seminario diocesano, en el cual se lo pudo venerar durante toda la noche.  El día 13 por la mañana se celebró la Santa Misa, con la presencia de un gran numero de religiosos.


* La M. María del Redentor nos relata la visita de la Reliquia del Cura de Ars al Monasterio Santa Teresa de los PB010186Andes. El jueves 12 tuvimos la enorme gracia de la visita del Corazón del Santo Cura de Ars, cuánto aprovechamos a pedir gracias para todos. La caravana llegó alrededor de las 19.30, recibimos las reliquias con un canto gregoriano (iustus), el R.P. José Guerra se acercó con el relicario hasta la ventana de nuestras rejas (que habíamos adornado con flores), ahí comenzamos a cantar las letanías al Santo Cura de Ars mientras nos acercábamos a venerarlas.


PB010189
Al finalizar rezamos una oración por los sacerdotes y cantamos de nuevo para despedirlo, en total ¡6 minutos de visita!  Fue una bendición para el monasterio. Nos seguimos encomendando a sus oraciones.

Mons. Stöckler con el Papa Benedicto XVI en Roma