15 julio 2014

El pacto de Catacumbas del Papa Francisco

Por una Iglesia sierva y pobre


El día 16 de noviembre de 1965, cuando estaba terminando el Concilio Vaticano II (1962-1965), algunos obispos, animados por Dom Helder Câmara, celebraron una misa en las Catacumbas de Santa Domitila e hicieron el Pacto de las Catacumbas de la Iglesia sierva y pobre.
Proponían para sí mismos ideales de pobreza y sencillez, dejando sus palacios y viviendo en simples casas o apartamentos. Ahora con el Papa Francisco este pacto gana plena actualidad. Vale la pena recordar los compromisos asumidos por los obispos.
«Nosotros, obispos, reunidos en el Concilio Vaticano II, conscientes de las deficiencias de nuestra vida de pobreza según el evangelio; motivados los unos por los otros, en una iniciativa en que cada uno de nosotros quisiera evitar la excepcionalidad y la presunción; unidos a todos nuestros hermanos de episcopado; contando sobre todo con la gracia y la fuerza de Nuestro Señor Jesucristo, con la oración de los fieles y de los sacerdotes de nuestras respectivas diócesis; poniéndonos con el pensamiento y la oración ante la Trinidad, ante la Iglesia de Cristo y ante los sacerdotes y los fieles de nuestras diócesis, con humildad y con conciencia de nuestra flaqueza, pero también con toda la determinación y toda la fuerza que Dios nos quiere dar como gracia suya, nos comprometemos a lo siguiente:

1) Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población, en lo que concierne a casa, alimentación, medios de locomoción y a todo lo que de ahí se sigue.
2) Renunciamos para siempre a la apariencia y a la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (tejidos ricos, colores llamativos, insignias de material precioso). Esos signos deben ser ciertamente evangélicos: ni oro ni plata.
3) No poseeremos inmuebles ni muebles, ni cuenta bancaria, etc. a nuestro nombre; y si fuera necesario tenerlos, pondremos todo a nombre de la diócesis, o de las obras sociales caritativas.
4) Siempre que sea posible confiaremos la gestión financiera y material de nuestra diócesis a una comisión de laicos competentes y conscientes de su papel apostólico, en la perspectiva de ser menos administradores que pastores y apóstoles.
5) Rechazamos ser llamados, oralmente o por escrito, con nombres y títulos que signifiquen grandeza y poder (Eminencia, Excelencia, Monseñor...). Preferimos ser llamados con el nombre evangélico de Padre.
6) En nuestro comportamiento y en nuestras relaciones sociales evitaremos todo aquello que pueda parecer concesión de privilegios, prioridades o cualquier preferencia a los ricos y a los poderosos (ej: banquetes ofrecidos o aceptados, clases en los servicios religiosos).
7) Del mismo modo, evitaremos incentivar o lisonjear la vanidad de quien sea, con vistas a recompensar o a solicitar dádivas, o por cualquier otra razón. Invitaremos a nuestros fieles a considerar sus dádivas como una participación normal en el culto, en el apostolado y en la acción social.
8) Daremos todo lo que sea necesario de nuestro tiempo, reflexión, corazón, medios, etc. al servicio apostólico y pastoral de las personas y grupos trabajadores y económicamente débiles y subdesarrollados, sin que eso perjudique a otras personas y grupos de la diócesis. Apoyaremos a los laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor llama a evangelizar a los pobres y los trabajadores compartiendo la vida y el trabajo.
9) Conscientes de las exigencias de la justicia y de la caridad, y de sus relaciones mutuas, procuraremos transformar las obras de "beneficencia" en obras sociales basadas en la caridad y en la justicia, que tengan en cuenta a todos y a todas, como un humilde servicio a los organismos públicos competentes.
10) Haremos todo lo posible para que los responsables de nuestro gobierno y de nuestros servicios públicos decidan y pongan en práctica las leyes, las estructuras y las instituciones sociales necesarias a la justicia, a la igualdad y al desarrollo armónico y total de todo el hombre en todos los hombres, y, así, al advenimiento de otro orden social, nuevo, digno de los hijos del hombre y de los hijos de Dios.
11) Porque la colegialidad de los obispos encuentra su más plena realización evangélica en el servicio en común a las mayorías en estado de miseria física cultural y moral -dos tercios de la humanidad- nos comprometemos a: -participar, conforme a nuestros medios, en las inversiones urgentes de los episcopados de las naciones pobres;
-pedir juntos a nivel de los organismos internacionales, dando siempre testimonio del evangelio como lo hizo el Papa Pablo VI en las Naciones Unidas, la adopción de estructuras económicas y culturales que no fabriquen más naciones pobres en un mundo cada vez más rico, sino que permitan a las mayorías pobres salir de su miseria.
12) Nos comprometemos a compartir nuestra vida, en caridad pastoral, con nuestros hermanos en Cristo, sacerdotes, religiosos y laicos, para que nuestro ministerio constituya un verdadero servicio; así:
-nos esforzaremos para "revisar nuestra vida" con ellos;
-buscaremos colaboradores que sean más animadores según el Espíritu que jefes según el mundo;
-procuraremos hacernos lo más humanamente presentes y ser acogedores;
-nos mostraremos abiertos a todos, sea cual sea su religión.
13) Cuando volvamos a nuestras diócesis, daremos a conocer a nuestros diocesanos nuestra resolución, rogándoles nos ayuden con su comprensión, su colaboración y sus oraciones.
Que Dios nos ayude a ser fieles».
¿No son estos los ideales presentados por el Papa Francisco?

"Si yo fuera palestino"

Eduardo Galeano

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir a sus gobernantes.

Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamás ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.

Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen. Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamás, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelita usurpó.

Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina.

Ya poca Palestina queda.

Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera.

Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa.

No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva.

Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania.

Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo.

En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina. Y los almuerzos siguen.

11 julio 2014

Onda Vaga * Mambeado

Un plato de pan tostado

Después de un largo día en el trabajo, mi mamá puso un plato de pan tostado muy quemado frente a mi papá. Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba... Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.

No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla al pan tostado y comérselo todo. Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.
Nunca voy a olvidar lo que dijo:
"Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados".

Más tarde esa noche fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados. Él me abrazó y me dijo:

"Tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además, un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie".

La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta; aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera.
Un pan tostado quemado no debe romper un corazón.
La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier relación.
Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en este momento, están librando algún tipo de batalla.
Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.

El camino de la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamada FAMILIA, y todo se logra si tienes:
Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR,un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero, sobre todo, un experto conductor llamado DIOS...
Después de un largo día en el trabajo, mi mamá puso un plato de pan tostado muy quemado frente a mi papá. Recuerdo estar esperando ver si alguien lo notaba... Sin embargo, aunque mi padre lo notó, alcanzó un pan tostado, sonrió a mi madre y me preguntó cómo me había ido en la escuela.
No recuerdo lo que le contesté, pero sí recuerdo verlo untándole mantequilla al pan tostado y comérselo todo. Cuando me levanté de la mesa esa noche, recuerdo haber oído a mi madre pedir disculpas a mi padre por los panes tostados muy quemados.
Nunca voy a olvidar lo que dijo:
"Cariño no te preocupes, a veces me gustan los panes tostados bien quemados".
Más tarde esa noche fui a dar el beso de las buenas noches a mi padre y le pregunté si a él le gustaban los panes tostados bien quemados. Él me abrazó y me dijo:
"Tu mamá tuvo un día muy duro en el trabajo, está muy cansada y además, un pan tostado un poco quemado no le hace daño a nadie".
La vida está llena de cosas imperfectas y gente imperfecta; aprender a aceptar los defectos y decidir celebrar cada una de las diferencias de los demás, es una de las cosas más importantes para crear una relación sana y duradera.
Un pan tostado quemado no debe romper un corazón.
La comprensión y la tolerancia es la base de cualquier relación.
Sé más amable de lo que tú creas necesario, porque todas las personas, en este momento, están librando algún tipo de batalla.
Todos tenemos problemas y todos estamos aprendiendo a vivir y lo más probable es que no nos alcance la vida para aprender lo necesario.
El camino de la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamada FAMILIA, y todo se logra si tienes:
Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN, un potente motor llamado AMOR,un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA, pero, sobre todo, un experto conductor llamado DIOS...

10 julio 2014

Homilía de la Misa en el 13º aniversario de la pascua del Padre Obispo Jorge Novak


“Misionero de la alegría del Evangelio”




Hermanas y hermanos:

A los 13 años de la pascua de nuestro primer pastor, el Padre Obispo Jorge Novak, nos reunimos para celebrar la Pascua de Cristo, el Buen Pastor. Es en torno a la mesa de la Eucaristía donde los cristianos renovamos la alegría de la Pascua. Jesús es el que vence la tristeza de la muerte. Él nos llena de vida, y vida en abundancia.

Este año conmemoramos los 60 años de la ordenación sacerdotal del querido Padre Obispo Jorge. Su Misa era su vida. A cuántos alimentó con ese Jesús que se partía entre sus manos, hecho pan para todos. Esta Eucaristía que cada día lo identificaba cada vez más con el Jesús del Evangelio, de la Buena Noticia, Pan de vida.
 
Hoy lo recordamos como el “misionero de la alegría del Evangelio”. Desde niño su corazón palpitaba fuerte con la misión. Su Congregación del Verbo Divino, (agradezco la presencia del P. Luis Liberti), lo fue preparando y enriqueciendo para ser misionero para el mundo sin fronteras. Se hizo uno con la misión de la Iglesia. ¿Cuál es esa misión?: Difundir en el mundo la llama de la fe en Dios que es Padre, amor, misericordia.

Su obediencia a Cristo y su Iglesia, fraguada en un verdadero corazón de niño, como Jesús nos enseñó, lo fue haciendo un hombre de servicio, en las diversas responsabilidades que se le confiaron. Así fue, hasta que el recordado Papa Pablo VI lo nombró primer obispo de Quilmes. Era la misión que el Señor le tenía reservada en sus misteriosos designios. Durante sus veinticinco años de pastor, Quilmes lo conoció como un “misionero de la alegría del Evangelio”. Con su sobriedad y sencillez, mezcla de su ascendencia alemana y de sus profundas virtudes cristianas, siempre transmitió la paz y la alegría de la comunión con Dios.

Las muchísimas fotos que tenemos así lo testimonian. Pero las sonrisas más tiernas y frescas las advertimos en esas en que se encuentra rodeado de los humildes de nuestros barrios. Me viene a la memoria el pasaje del evangelio, cuando Juan el Bautista envía a sus discípulos a preguntarle a Jesús si era Él el que debía venir o había que esperar a otro (Lc. 7, 20). Jesús respondió a los enviados: “Vayan a contar a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los paralíticos caminan, los leprosos son purificados y los sordos oyen, los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres” (Lc. 7, 22-23)

El Padre Obispo Jorge fue un incansable misionero. Se encarnó en la cultura de la gente para hacer brillar la luz del evangelio. En medio de las tinieblas del miedo y de la mentira, hizo brillar la luz de la verdad y del amor.

Lo que hoy el Papa Francisco nos invita a toda la Iglesia a “salir afuera”, la misión a las periferias existenciales, el Padre Obispo Novak no sólo lo enseñó, sino que lo vivió intensamente, y se preocupó que todos se formaran con esa convicción. Tenía muy claro que para la Iglesia, ser fiel a su propia naturaleza no es primordialmente custodiar un depósito de doctrina, sino “salir de sí misma evangelizando”, sirviendo, comunicando vida, haciendo presente el amor misericordioso de Dios que nos saca del encierro de nuestra aparente seguridad para ir al encuentro del otro.

El tenía muy presente que el corazón de la misión tiene que ver con algo fundamental: que cada persona se sienta amada por Dios, más allá de sus limitaciones, y así pueda reconocer su propia dignidad y su llamado a la comunión.

Cuando una vez le preguntaron cuál era su “originalidad” en la tarea pastoral, él contestó: “mi originalidad no ha sido otra que llevar a la práctica el Concilio Vaticano II”. El Padre Obispo Jorge Novak fue un pastor que encarnó las enseñanzas pastorales del Concilio.

El espíritu renovador del Concilio, que Pablo VI sintetizó admirablemente en “Evangelii Nuntiandi”, fue el que impulsó la misión de nuestro querido Padre Obispo.

En este mes de julio del 2014, providencialmente tenemos el recuerdo de grandes pastores argentinos que con su vida rubricaron ese estilo del Concilio, y que por ello también sufrieron, al modo de los profetas, y hoy brillan en nuestro camino de conversión pastoral de la Iglesia: los obispos Enrique Angelelli, Jorge Novak y Carlos Horacio Ponce de León.

La semana pasada, el fallo unánime de la justicia demostró que el “obispo de los llanos de La Rioja” fue asesinado. Mártir de la fe, pastor de los pobres. Con su sangre selló lo que vivió y predicó. Esta Iglesia de Quilmes hoy, recordando a su primer pastor, saluda al pastor de La Rioja, el Padre Obispo Marcelo Colombo, hijo de esta Iglesia, por su compromiso en pos de la verdad y la justicia; y abrazamos fuertemente al pueblo riojano; a esa Iglesia que Mons. Angelelli amó hasta el extremo. Para que sigan floreciendo los frutos de la fraternidad y de la justicia, de la comunión y de la paz. Desde aquí acompañamos los deseos del Padre Obispo Marcelo, expresados en su reciente homilía del 3 de julio: “como Iglesia de La Rioja, queremos prolongar la misión de Jesucristo entre los hombres y transitar sin titubeos, por fidelidad al mismo Señor de la historia, aquellos caminos que Mons. Angelelli resueltamente propuso: la renovación eclesial (…), el servicio como contenido y método pastoral (…), la opción preferencial por los pobres y excluídos, la conversión pastoral de nuestras instituciones, la búsqueda entre todos de la voluntad de Dios para su Iglesia, “con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”.

También, el próximo 11 de julio, recordaremos la muerte, en otro “dudoso accidente”, de Mons. Carlos Horacio Ponce de León. Otro hombre del Concilio. Su palabra fue clara y valiente en épocas de mentiras y de terror; cuando estar junto a los pobres y sus necesidades, era una amenaza para el sistema imperante y motivo para ser marcado como candidato a ser eliminado. Soy testigo de que las amenazas de muerte eran el pan de cada día. Eso no lo frenaba en su trabajo pastoral, ocupado en las cosas sencillas del pastoreo, como también en la preocupación por tantos que quedaban sin trabajo, de madres que lloraban la muerte o desaparición de sus hijos, igualmente preocupado por sus sacerdotes y seminaristas. Fue un evangelizador alegre y entusiasta. También la Iglesia de San Nicolás de los Arroyos lo recuerda como padre, amigo y pastor.

Esta Iglesia de Quilmes, como cada 9 de julio, recuerda al Padre Obispo Jorge Novak. Hoy queremos renovar el compromiso de caminar por las sendas que él inició aquí, animados por las enseñanzas del Papa Francisco, particularmente en su Exhortación “Evangelii Gaudium”.  Son cuatro las motivaciones que nos deben alentar:

El amor de Jesús que hemos recibido es la primera motivación pastoral. El verdadero misionero, que siempre es un discípulo, sabe que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él, en medio de la tarea misionera (EG. 266)

El gusto espiritual de ser pueblo, estar cerca de la gente, es la segunda fuerza motivadora. La misión es una pasión por Jesús, pero, al mismo tiempo, es una pasión por su pueblo (EG. 268). Así, cada vez que se nos abren los ojos para reconocer al otro, se nos ilumina más la fe para reconocer a Dios” (EG. 272)

El sentido de misterio, que nos hace reconocer detrás de los aparentes fracasos, la acción misteriosa del Resucitado y de su Espíritu. Es la otra fuerza que nos anima y estimula. Porque la Resurrección de Jesús “siempre puede sorprendernos gratamente. Ahí está, viene otra vez, lucha por florecer de nuevo. La resurrección de Jesús provoca por todas partes gérmenes de ese mundo nuevo” (EG. 278). “No hay mayor libertad que dejarnos conducir por el Espíritu, renunciar a calcularlo y controlarlo todo, y permitir que él nos ilumine, nos guíe, nos oriente, nos impulse hacia donde él quiera. Él sabe bien lo que hace falta en cada época y en cada momento” (EG. 280)

Por último, la oración de unos por otros. Es el ejemplo de Jesús, como lo vemos en el evangelio que hemos escuchado hoy (Jn. 17, 24-26), el que nos mueve a rogar al Padre por los demás. Sintiéndonos “uno”. Que nuestro corazón sea profundamente intercesor, orando por los demás. Esto nos estimula a la entrega evangelizadora y nos motiva a buscar el bien de los demás (EG. 281).

La Virgen Madre de Luján, a quien entrañablemente amaba el Padre Obispo Jorge, interceda por todos nosotros, para llevar a cabo la conversión pastoral, al modo como él la vivió entre nosotros.


 
+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Novak, apóstol de la Paz que le dio batalla a la dictadura

TRECE AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL PRIMER OBISPO DE QUILMES    (3 columna)

Novak, apóstol de la Paz que le dio batalla a la dictadura

08/07/2014 DIARIO INFOSUR
El mismo día que se conoció el nombramiento de Jorge Novak como el primer obispo de la diócesis de Quilmes (Incluye a los partidos de Varela y Berazategui), moría asesinado en La Rioja Enrique Angelelli, uno de los mártires de la Iglesia Católica.
Poco antes de que se cumplan los 13 años de la muerte de Novak, luchador incansable por  los Derechos Humanos en la oscura época de la dictadura, los asesinos del obispo de La Rioja, fueron condenados por la Justicia.
En efecto, mañana se cumple el decimotercer aniversario del fallecimiento del “Padre Obispo” como le gustaba a Novak que lo llamen. Y la comunidad católica se apresta a recordar al “apóstol de la paz”. Según se informó se hará memoria agradecida por su vida y su ministerio.
La celebración Eucarística será en la Catedral de Quilmes “Inmaculada Concepción” (Rivadavia 365, Quilmes Centro) a las 11 horas bajo el lema «Misionero de la alegría del Evangelio» y estará presidida por monseñor Carlos José Tissera, obispo de Quilmes.

MISIONERO DEL EVANGELIO
Hijo de Jorge Novak y de Christina Prediger, el 4 de marzo de 1928 nació Jorge Novak (h) en San Miguel Arcángel, un pequeño centro rural bonaerense, en el seno de una familia descendiente de alemanes del Volga.

El 1º de marzo de 1953 realizó su profesión perpetua en la Congregación del Verbo Divino. Casi un año después, el 10 de enero de 1954, fue ordenado sacerdote de esta compañía religiosa en la ciudad de Bahía Blanca.

Cursó estudios superiores en la Universidad Gregoriana de Roma donde en 1958 obtuvo el Doctorado en Historia de la Iglesia. En la Congregación del Verbo Divino fue Prefecto de estudiantes de teología, Rector del seminario, Consejero Provincial y desde 1972 Superior Provincial. En 1976 fue elegido Presidente de la Conferencia Argentina de Religiosos.
El 7 de agosto de 1976, Pablo VI lo nombró primer Obispo de Quilmes, Diócesis creada por Bula Ut Spirituali: Christifidelium utilitati del mismo Papa. Fue consagrado Obispo en la Iglesia Catedral de Quilmes el 19 de septiembre de ese año, tomando posesión de esta Diócesis ese mismo día. La celebración fue presidida por el Nuncio Apostólico Cardenal Pío Laghi, siendo Obispos consagrantes monseñor Jorge Kemerer y el Cardenal Antonio Quarracino.

Desde 1977 fue profesor de Historia de la Iglesia en el Centro de Estudios Filosóficos y Teológicos de Quilmes y en el Instituto Diocesano de Catequesis. En 1985 fue nombrado profesor titular de la cátedra de Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

En la Conferencia Episcopal Argentina ocupó diversos cargos: entre 1979 y 1980 integró la Comisión Especial para el Congreso Mariano de Mendoza. Luego fue Miembro de la Comisión Episcopal de Educación Católica (1982-1985), de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social (1985-1986), de la Comisión Episcopal para las Misiones (1988-1993), de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada (1993-1996) y Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Salud (1993-1999).

En 1984 viajó a Costa Rica para disertar en una conferencia sobre Derechos Humanos; allí comenzó a sufrir los primeros síntomas del síndrome de “Guillén Barré” que luego paralizó todo su cuerpo. Este trastorno no fue motivo para que monseñor Novak detenga su actividad episcopal. Lentamente comenzó a recuperar su motricidad y siguió adelante con su ministerio.

En el Episcopado argentino, monseñor Novak fue cofundador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y, junto con monseñor Jaime De Nevares y monseñor Miguel Hesayne, formó parte del trío de obispos que denunció incisivamente las violaciones a la dignidad humana que utilizaron los militares del Proceso de Reorganización Nacional. Este compromiso con el pueblo fue motivo para ser tildado de "obispo rojo" por los militares, y también le ocasionó la incomprensión de varios de sus colegas. Su prédica en favor de los más pobres, su vida austera, su bajo perfil y su gran espiritualidad van en estrecha consonancia con la defensa de los Derechos Humanos por él ejercida.

Durante su vida en la Diócesis de Quilmes monseñor Novak recibió muchas distinciones: en junio de 1985 recibió el Premio Ecuménico Maimónides, otorgado por el Instituto Superior de Estudios Ecuménicos. En 1993 fue declarado Ciudadano Ilustre del Partido de Quilmes “por su lucha en tiempos difíciles, contrarios de la dignidad del ser humano”, según lo expresó la ordenanza municipal que documenta este reconocimiento. Luego, por un proyecto iniciado por el Dr. Emilio Mignone y acompañado por las autoridades de la Casa de Altos Estudios, en marzo de 1994 fue nombrado Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Quilmes.
Tras padecer una afección estomacal motivada por un tumor, el 9 de julio de 2001 falleció, dejando el legado de 25 años de servicio a la evangelización, la opción preferencial por los pobres, la defensa de los derechos humanos y el diálogo ecuménico en la Diócesis de Quilmes. Su cuerpo descansa en la Catedral de Quilmes, al lado de los restos de monseñor Gerardo Farrell.

07 julio 2014

Padre Carlos Mugica - Vida Pastoral

En un número dedicado íntegramente a la cuestión “fe y política”, el lugar del editorial lo ocupa la memoria de la figura del padre Carlos Mugica, a cuarenta años de su asesinato. Quizás muchos puedan –podamos– dar testimonio de las sencillas misas vespertinas que durante tantos años se celebraban cada 11 de mayo, aniversario de su martirio, en la parroquia San Francisco Solano, del barrio porteño de Floresta… 



El contraste es notable por los múltiples eventos que este año provocó su evocación, frutos de la feliz multiplicación de su memoria. Entre tantas palabras, por su fuerte valor simbólico y su dejo de reparación histórica, elegimos algunos pasajes del homenaje a su figura que hizo el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli, en la Villa 31. Oscar Campana Vamos a llamarlo con su nombre de bautismo, en primer lugar porque así Dios lo hizo su hijo: Carlos Francisco Sergio Mugica. […] Y comenzaré citando al Buen Pastor, porque hoy es el día del Buen Pastor, todos los cristianos lo celebramos hoy. Así que vamos a escuchar unas palabritas del Buen Pastor y se la dedicamos al padre Carlos: “Felices los que son perseguidos por practicar la justicia. Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Alégrense y regocíjense, entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo. De la misma manera persiguieron a los profetas que los precedieron”, dice el Evangelio de San Mateo en las Bienaventuranzas. Y también recordamos esta frase del Buen Pastor: “No hay mayor amor que dar la vida por los amigos”. ¡Que difícil que es dar la vida! Nosotros sabemos que el martirio es un don. No se puede buscar un don, un regalo de Dios. Es un regalazo también para la Iglesia y para el Pueblo de Dios. El homicidio del padre Mugica fue un verdadero martirio. Mártir de veras por la causa de los pobres. Así lo revelan los cuadritos que cuando entramos en las casas, en las villas, en los altarcitos, al lado de la Virgen de Luján, de San José, de San Expedito, siempre hay un cuadrito del padre Mugica. Creo que es el mejor recuerdo, el recuerdo doméstico, los familiares, los que tienen en las casas. 

Ahí sí que se le reza, se lo quiere, se lo recuerda con cariño. […] El padre [Héctor] Botán me decía en un momento dado que ya estaba la sentencia en el aire del padre [Mugica], las amenazas que iban y venían. Decía el padre Botán que la familia le decía: “¡Carlos, andate del país!” Y la respuesta del padre Carlos quedó grabada en la memoria del padre Botán. Decía el padre Carlos: “¿Dónde se ha visto que un pastor abandone a su pueblo?” Por eso estamos aquí. Algunos frutos de su martirio. Él pensaba que tenían que urbanizarse las villas pero no como quieren algunos, sino que tenían que integrarse realmente. Ser un barrio más. Ser respetados. Aquí se vive, se ama, se trabaja. Por eso nuestro cardenal Jorge Bergoglio destinó a las villas muchos curas, para que haya presencia de la Iglesia y para que acompañen, como acompañaba el padre Carlos, este proceso de unidad, de comunión, de vida, para que este pueblo también camine al reino pero con justicia, con paz, con trabajo. El padre Carlos tuvo gran fe en Dios. Amar a Dios por sobre todas las cosas y amar a su pueblo. […] Había un antiguo padre de la Iglesia que decía: a los cristianos, cuando nos matan, nos dan vida, nos convierten en semillas. Y ya saben que la semilla se multiplica hasta el infinito. […] Le damos gracias a Dios por la vida del padre Carlos. Le pedimos que nos bendiga, que sigamos su ejemplo de entrega a su pueblo, de entrega a los demás. Que el Señor nos conceda, al menos, esta gracia. Que tengamos un corazón generoso, que nos respetemos como hermanos –que es lo que él quería– […] El padre Carlos enseñó las oraciones, bautizó, celebró tantas misas, casó, acompañó a alguien morir… se entregó de poquito, y el Señor le regaló el don del martirio. Que el Señor nos conceda esta gracia y que sigamos su ejemplo. Padre Carlos, gracias por tu vida y por tu entrega. 

Oscar Campana

04 julio 2014

La teología de la Liberación, ¿Una anciana moribunda?

por Juan José Tamayo, teólogo.

“Efectivamente, las figuras relevantes de la Teología de la Liberación (TL) son personas ancianas y, como tal, como la expresión de lo que fue, está muy está anciana, si no es que ya está muerta... Hoy en día no está más el tema de la teología de la liberación, que había sido planteada con una base sociológica que no cuadraba con la base teológica”.
No, no son afirmaciones estas de sectores lefebvristas, neoconservadores o integristas, ni de la Congregación para la Doctrina de la Fe, tan propensa a desacreditar las tendencias teológicas que no coinciden con la teología romana. Han sido pronunciadas por monseñor Carlos Aguiar Retes, todopoderoso presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), y difundidas por la Agencia Católica de Información ZENIT. Las ha hecho en un momento tan significativo como el encuentro del CELAM con el papa Francisco, cuando el Vaticano está dando muestras de acercamiento a dicha teología.
Ante las críticas recibidas por tamaño desprecio hacia la TL, el propio arzobispo Aguiar ha querido matizarlas en unas declaraciones a Noticelam, pero, a mi juicio, se ha puesto más en evidencia su rechazo hacia dicha teología. Recuerda la existencia de una corriente basada “en el análisis marxista que llevó a una ideologización del mensaje evangélico” y cree necesario re-direccionarla a través del desarrollo de “una teología de la liberación con una base bíblico espiritual”.
LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, ¿UNA ANCIANA MORIBUNDA?
por Juan José Tamayo, teólogo.
 

 “Efectivamente, las figuras relevantes de la Teología de la Liberación (TL) son personas ancianas y, como tal, como la expresión de lo que fue, está muy está anciana, si no es que ya está muerta... Hoy en día no está más el tema de la teología de la liberación, que había sido planteada con una base sociológica que no cuadraba con la base teológica”.

No, no son afirmaciones estas de sectores lefebvristas, neoconservadores o integristas, ni de la Congregación para la Doctrina de la Fe, tan propensa a desacreditar las tendencias teológicas que no coinciden con la teología romana. Han sido pronunciadas por monseñor Carlos Aguiar Retes, todopoderoso presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), y difundidas por la Agencia Católica de Información ZENIT. Las ha hecho en un momento tan significativo como el encuentro del CELAM con el papa Francisco, cuando el Vaticano está dando muestras de acercamiento a dicha teología.

Ante las críticas recibidas por tamaño desprecio hacia la TL, el propio arzobispo Aguiar ha querido matizarlas en unas declaraciones a Noticelam, pero, a mi juicio, se ha puesto más en evidencia su rechazo hacia dicha teología. Recuerda la existencia de una corriente basada “en el análisis marxista que llevó a una ideologización del mensaje evangélico” y cree necesario re-direccionarla a través del desarrollo de “una teología de la liberación con una base bíblico espiritual”.

¿Qué revelan las primeras afirmaciones tan irrespetuosas en boca de un dignatario tan cualificado como mal encarado de la Iglesia católica, que se arroga la representación de varios cientos de millones de católicos del continente y las segundas declaraciones tan desenfocadas sobre la teología de la liberación: ignorancia, manipulación o, más sencillo todavía, confundir el deseo con la realidad? Fuere una cosa, otra, la tercera o las tres a la vez, me gustaría informar, siquiera someramente, al presidente del CELAM del estado actual de la Teología de la Liberación (TL), que hoy está muy lejos de la ancianidad y mucho más todavía de la muerte.
La TL, nacida en América Latina a finales de la década de los sesenta del siglo pasado –apenas ha cumplido 45 años- es una de las corrientes más creativas del pensamiento cristiano nacidas en el Sur, lejos de los centros de poder político, económico y religioso, con señas de identidad y estatuto teológico propios. No es, por tanto, una sucursal de la teología elaborada en el Norte. Todo lo contrario: ha quebrado el norte-centrismo teológico, sea el moderno o el postmoderno, el europeo o el norteamericano.

Viene siendo objeto de sospecha desde sus orígenes, y muy especialmente durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto II. Ha recibido acusaciones de lo más gruesas e indemostrables como defender la violencia, ser una sucursal del marxismo, introducir la lucha de clases en la Iglesia, politizar partidistamente el cristianismo... Muchos de sus cultivadores han sido condenados, destituidos de sus cátedras y sus libros sometidos a una férrea censura. La más grave de las condenas -comparable a la del Syllabus del papa Pío IX contra el modernismo-, fue la llevada a cabo por la Instrucción sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación, de 1984, redactada por el cardenal Ratzinger cuando era presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe y ratificada por Juan Pablo II.

Mas, a pesar de la persecución de que ha sido objeto, la TL no se ha rendido a la ortodoxia vaticana, ni ha renunciado a sus primeras intuiciones ni al principio-liberación, pero tampoco se ha quedado en la foto fija de sus orígenes, ya que no es una teología perenne, inmune a los cambios, ni de la razón pura, sino una teología de la razón práctica, histórica, in fieri, que se reformula y reconstruye en los nuevos procesos de liberación.

Lo mismo que la TL en sus orígenes intentó responder a los desafíos sociales, económicos, religiosos, espirituales, culturales del continente latinoamericano, hoy sigue haciéndolo y se elabora a partir de los nuevos sujetos que están emergiendo y protagonizan los cambios estructurales en la sociedad y en las religiones: las mujeres doble o triplemente oprimidas por las dictadura del patriarcado, del capitalismo y del colonialismo en alianza, la Tierra, sometida a la depredación del sistema de desarrollo científico-técnico y económico voraz, el campesinado sin tierra, los pueblos indígenas y las comunidades afroamericanas, humilladas durante siglo de dominación imperial, las colectividades, cada vez más numerosas, excluidas por mor de la globalización neoliberal, las religiones otrora destruidas por el cristianismo imperial, las identidades estigmatizadas y perseguidas.

Son todas ellas alteridades negadas que conforman los diferentes rostros de la pobreza y la marginación, a quienes la TL reconoce como sujetos activos, consciente de que se están empoderando y, desde su empoderamiento, contribuyen a la superación del racismo, el sexismo, el clasismo, la homofobia, así lideran la lucha contra los etno-cidios, geno-cidios y bio-cidios causados por el paradigma de desarrollo de la modernidad occidental.

De aquí han surgido nuevas tendencias teológicas de la liberación, todas ellas contra-hegemónicas: teología feminista, indígena, afrodescendiente, campesina, ecológica, queer, teología del pluralismo religioso, de la diversidad sexual. Todo un mosaico de teologías y sabidurías que conforman el plural panorama de la TL, que no es una anciana moribunda, sino que sigue viva y activa intentando responder a los nuevos desafíos del continente latinoamericano.

Hoy está presente en todo el Sur, pero también en los ámbitos de marginación del Norte y se ha hecho visible en el Foro Social Mundial, donde ha creado su propio espacio religioso alter-globalizador, el Foro Mundial de Teología y Liberación, que cuestiona las creencias crédulas, revoluciona las conciencias de los creyentes y no creyentes y pretende transformar sus prácticas alienantes en emancipatorias desde la convicción de que “Otra teología es posible” ¡y necesaria! en plena sintonía con la consigna de los Foros Sociales “Otra epistemología es posible!” y con las epistemologías del Sur que se están desarrollando en las diferentes disciplinas y saberes.

Si monseñor Aguiar Retes quiere enterrar la teología de la liberación, debe saber que lo hará con una realidad viva, y eso es un delito mayor y más grave que el de considerarla anciana o muerta. ¡Qué lejos está el actual presidente del CELAM de los obispos que dijeron adiós al paradigma de la Iglesia conquistadora, colonial y desarrollista de la conquista e iniciaron el paradigma de la Iglesia de la liberación en la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín en 1968! Estos pusieron las bases de la Iglesia de los pobres, que el papa Francisco quiere recuperar. Con sus declaraciones, monseñor Retes lo que hace es dinamitar dichas bases. ¿Qué revelan las primeras afirmaciones tan irrespetuosas en boca de un dignatario tan cualificado como mal encarado de la Iglesia católica, que se arroga la representación de varios cientos de millones de católicos del continente y las segundas declaraciones tan desenfocadas sobre la teología de la liberación: ignorancia, manipulación o, más sencillo todavía, confundir el deseo con la realidad? Fuere una cosa, otra, la tercera o las tres a la vez, me gustaría informar, siquiera someramente, al presidente del CELAM del estado actual de la Teología de la Liberación (TL), que hoy está muy lejos de la ancianidad y mucho más todavía de la muerte.
La TL, nacida en América Latina a finales de la década de los sesenta del siglo pasado –apenas ha cumplido 45 años- es una de las corrientes más creativas del pensamiento cristiano nacidas en el Sur, lejos de los centros de poder político, económico y religioso, con señas de identidad y estatuto teológico propios. No es, por tanto, una sucursal de la teología elaborada en el Norte. Todo lo contrario: ha quebrado el norte-centrismo teológico, sea el moderno o el postmoderno, el europeo o el norteamericano.
Viene siendo objeto de sospecha desde sus orígenes, y muy especialmente durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto II. Ha recibido acusaciones de lo más gruesas e indemostrables como defender la violencia, ser una sucursal del marxismo, introducir la lucha de clases en la Iglesia, politizar partidistamente el cristianismo... Muchos de sus cultivadores han sido condenados, destituidos de sus cátedras y sus libros sometidos a una férrea censura. La más grave de las condenas -comparable a la del Syllabus del papa Pío IX contra el modernismo-, fue la llevada a cabo por la Instrucción sobre algunos aspectos de la Teología de la Liberación, de 1984, redactada por el cardenal Ratzinger cuando era presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe y ratificada por Juan Pablo II.
Mas, a pesar de la persecución de que ha sido objeto, la TL no se ha rendido a la ortodoxia vaticana, ni ha renunciado a sus primeras intuiciones ni al principio-liberación, pero tampoco se ha quedado en la foto fija de sus orígenes, ya que no es una teología perenne, inmune a los cambios, ni de la razón pura, sino una teología de la razón práctica, histórica, in fieri, que se reformula y reconstruye en los nuevos procesos de liberación.
Lo mismo que la TL en sus orígenes intentó responder a los desafíos sociales, económicos, religiosos, espirituales, culturales del continente latinoamericano, hoy sigue haciéndolo y se elabora a partir de los nuevos sujetos que están emergiendo y protagonizan los cambios estructurales en la sociedad y en las religiones: las mujeres doble o triplemente oprimidas por las dictadura del patriarcado, del capitalismo y del colonialismo en alianza, la Tierra, sometida a la depredación del sistema de desarrollo científico-técnico y económico voraz, el campesinado sin tierra, los pueblos indígenas y las comunidades afroamericanas, humilladas durante siglo de dominación imperial, las colectividades, cada vez más numerosas, excluidas por mor de la globalización neoliberal, las religiones otrora destruidas por el cristianismo imperial, las identidades estigmatizadas y perseguidas.
Son todas ellas alteridades negadas que conforman los diferentes rostros de la pobreza y la marginación, a quienes la TL reconoce como sujetos activos, consciente de que se están empoderando y, desde su empoderamiento, contribuyen a la superación del racismo, el sexismo, el clasismo, la homofobia, así lideran la lucha contra los etno-cidios, geno-cidios y bio-cidios causados por el paradigma de desarrollo de la modernidad occidental.
De aquí han surgido nuevas tendencias teológicas de la liberación, todas ellas contra-hegemónicas: teología feminista, indígena, afrodescendiente, campesina, ecológica, queer, teología del pluralismo religioso, de la diversidad sexual. Todo un mosaico de teologías y sabidurías que conforman el plural panorama de la TL, que no es una anciana moribunda, sino que sigue viva y activa intentando responder a los nuevos desafíos del continente latinoamericano.
Hoy está presente en todo el Sur, pero también en los ámbitos de marginación del Norte y se ha hecho visible en el Foro Social Mundial, donde ha creado su propio espacio religioso alter-globalizador, el Foro Mundial de Teología y Liberación, que cuestiona las creencias crédulas, revoluciona las conciencias de los creyentes y no creyentes y pretende transformar sus prácticas alienantes en emancipatorias desde la convicción de que “Otra teología es posible” ¡y necesaria! en plena sintonía con la consigna de los Foros Sociales “Otra epistemología es posible!” y con las epistemologías del Sur que se están desarrollando en las diferentes disciplinas y saberes.
Si monseñor Aguiar Retes quiere enterrar la teología de la liberación, debe saber que lo hará con una realidad viva, y eso es un delito mayor y más grave que el de considerarla anciana o muerta. ¡Qué lejos está el actual presidente del CELAM de los obispos que dijeron adiós al paradigma de la Iglesia conquistadora, colonial y desarrollista de la conquista e iniciaron el paradigma de la Iglesia de la liberación en la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Medellín en 1968! Estos pusieron las bases de la Iglesia de los pobres, que el papa Francisco quiere recuperar. Con sus declaraciones, monseñor Retes lo que hace es dinamitar dichas bases.

Memoria en honor al Padre Obispo Jorge Novak

El próximo miércoles 9 de julio se cumplen 13 años del fallecimiento del Padre Obispo Jorge Novak. Por eso, ese día en la Diócesis de Quilmes haremos memoria agradecida de su vida y su ministerio.
La celebración Eucarística será en la Catedral de Quilmes (Rivadavia 365, Quilmes Centro) a las 11 horas.

Invitamos a todo el pueblo diocesano a participar de esta celebración en recuerdo de nuestro primer pastor.

Oración a la Virgen de la dulce espera


María, madre del amor hermoso, dulce muchacha de Nazareth,
tú que proclamaste la grandeza del Señor y,
diciendo que "sí", te hiciste madre de nuestro Salvador y madre nuestra:
atiende hoy las suplicas q te hago:
En mi interior una nueva vida está creciendo:
un pequeño que traerá alegría y gozo, inquietudes y temores,
esperanzas felicidad a mi hogar.
Cuídalo y protéjelo mientras yo lo llevo en mi seno.
Y que, en el feliz momento del nacimiento, cuando escuche sus primeros sonidos y vea sus manos chiquitas,
pueda dar gracias al Creador
por la maravilla de este don que Él me regala.
Que, siguiendo tu ejemplo y modelo,
pueda acompañar y ver crecer a mi hijo.
Ayúdame e inspírame para que encuetre en mí
un refugio donde cobijarse y, a la vez,
un punto de partida para tomar sus propios caminos.
Además Madre mía, fíjate especialmente
en aquellas mujeres que enfrentan este momento solas, sin apoyo o sin cariño.
Que puedan sentir el amor del Padre
y que descubran que cada niño que viene al mundo es una bendición.
Que sepan que la decisión heróica
de acoger y nutrir al hijo les es tenida en cuenta.
Nuestra Señora de la Dulce Esperan,
dáles tu amor y valor.
AMÉN

03 julio 2014

Evangelio según San Juan 20,24-29.

Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".

Tres llamadas de Jesús


El evangelio de Mateo ha recogido tres llamadas de Jesús que hemos de escuchar con atención sus seguidores, pues pueden transformar el clima de desaliento, cansancio y aburrimiento que a veces se respira en alguno sectores de nuestras comunidades. “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados. Yo os aliviaré”. Es la primera llamada. Está dirigida a todos los que viven su religión como una carga pesada. No son pocos los cristianos que viven agobiados por su conciencia. No son grandes pecadores. Sencillamente, han sido educados para tener siempre presente su pecado y no conocen la alegría del perdón contínuo de Dios. Si se encuentran con Jesús, se sentirán aliviados.
Hay también cristianos cansados de vivir su religión como una tradición gastada. Si se encuentran con Jesús, aprenderán a vivir a gusto con Dios. Descubrirán una alegría interior que hoy no conocen. Seguirán a Jesús, no por obligación sino por atracción.
“Cargad con mi yugo porque es llevadero y mi carga ligera”. Es la segunda llamada. Jesús no agobia a nadie. Al contrario, libera lo mejor que hay en nosotros pues nos propone vivir haciendo la vida más humana, digna y sana. No es fácil encontrar un modo más apasionante de vivir.
Jesús libera de miedos y presiones, no los introduce; hace crecer nuestra libertad, no nuestras servidumbres; despierta en nosotros la confianza, nunca la tristeza; nos atrae hacia el amor, no hacia las leyes y preceptos. Nos invita a vivir haciendo el bien.
“Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y encontraréis descanso”.
Es la tercera llamada. Hemos de aprender de Jesús a vivir como él. Jesús no complica nuestra vida. La hace más clara y más sencilla, más humilde y más sana. Ofrece descanso. No propone nunca a sus seguidores algo que él no haya vivido. Nos invita a seguirlo por el mismo camino que él ha recorrido. Por eso puede entender nuestras dificultades y nuestros esfuerzos, puede perdonar nuestras torpezas y errores, animándonos siempre a levantarnos.

Hemos de centrar nuestros esfuerzos en promover un contacto más vital con Jesús en tantos hombres y mujeres necesitados de aliento, descanso y paz. Me entristece ver que es precisamente su modo de entender y de vivir la religión lo que conduce a no pocos, casi inevitablemente, a no conocer la experiencia de confiar en Jesús. Pienso en tantas personas que, dentro y fuera de la Iglesia, viven “perdidos”, sin saber a qué puerta llamar. Sé que Jesús podría ser para ellos la gran noticia. 


José Antonio Pagola

6 de julio de 2014
14 Tiempo ordinario (A)
Mateo 11, 25-30

Fiesta de santo Tomás, apóstol

jueves 03 Julio 2014

Fiesta de santo Tomás, apóstol




Santo Tomás Apóstol
Poco se recuerda de Sto. Tomás Apóstol, no obstante, gracias al cuarto Evangelio, su personalidad está más clara para nosotros que la de algunos otros de los Doce.
Su nombre aparece en todas las listas de los Sinópticos (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6, cf. Hechos 1:13), pero en San Juan desempeña un papel característico.    Primero, cuando Jesús anuncia su intención de regresar a Judea para visitar a Lázaro, Tomas, que es llamado «Didimo» (el mellizo), dice a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con Él» (Jn 11:16). De nuevo es Tomás quien,  durante el discurso antes de la Última Cena, pone una objeción: «Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» (Jn 14:5).
Pero Tomás es especialmente recordado por su incredulidad, cuando los otros Apóstoles le anuncian la Resurrección de Cristo: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré» (Jn 20:25); pero, ocho días después, hizo su acto de fe, acatando el reproche de Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído. « (Jn 20:29).
Esto agota todo nuestro conocimiento cierto con respecto al Apóstol; pero su nombre es el punto de partida de una considerable literatura apócrifa, y hay también ciertos datos históricos que sugieren que algunos de estos materiales apócrifos pueden contener gérmenes de verdad.
El documento principal acerca de él es el "Acta Thomae", conservada para nosotros, con algunas variaciones,  en griego y en siríaco, y con signos inconfundibles de su origen gnóstico. Puede ser de hecho obra del propio Bardesanes. La historia en muchos de sus detalles es absolutamente extravagante, pero es el dato más antiguo, fue fechado por Harnack (Chronologie, 2, 172) al principio del tercer siglo, en el 220 d,C.  
Si el lugar de su origen es realmente Edessa, como Harnack y otros sostienen con legítimas razones (ibid., pág. 176), esto daría una considerable probabilidad a la afirmación, explícitamente hecha en el  "Acta" (Bonet cap. 170, p.286), de que las reliquias del Apóstol Tomás, que sabemos que eran veneradas en Edessa, realmente habían venido de Oriente. La extravagancia de la leyenda puede juzgarse por el hecho de que en más de un lugar (cap. 31, pág., 148) representa a Tomás (Judas Tomás, como es nombrado aquí y en otras lugares de tradición siríaca) como el hermano gemelo de Jesús.
Tomás en siríaco es el equivalente al didymos en griego, y significa mellizo. Rendel Harris, que exagera mucho el culto de los Dioscuros, lo considera una transformación de un culto pagano en Edessa pero este punto es, como poco,  problemático.    La historia transcurre como sigue: Tras la separación de los Apóstoles, India fue la porción de Tomás, pero manifestó su incapacidad para ir;  tras lo cual, su Maestro Jesús se apareció de un modo sobrenatural a Abban, enviado de Gundafor, un rey hindú, y le vendió a Tomás como esclavo, para servir a Gundafor como carpintero.
Entonces Abban y Tomás navegaron hasta llegar a Andrápolis dónde desembarcaron y asistieron a la fiesta de las bodas de la hija del gobernador. Siguieron extraños sucesos y Cristo, bajo la apariencia de Tomás,  exhortó a la novia a permanecer virgen. Llegado a India Tomás emprendió la construcción de un palacio para Gundafor, pero gastó el dinero a él confiado con los pobres. Gundafor lo encarceló; pero el apóstol escapó milagrosamente y Gundafor se convirtió. Recorriendo el país para predicar, Tomás se encontró con extrañas aventuras de dragones y asnos salvajes.
Entonces llegó a la ciudad de rey Misdai (en siríaco Mazdai), dónde convirtió a Tertia, la esposa de Misdai,  y a Vazan, su hijo. Después de ello fue condenado a muerte, llevado fuera de la ciudad a una colina, y atravesado por las lanzas de cuatro soldados. Fue enterrado en la tumba de los antiguos reyes pero sus restos fueron después llevados a occidente.    Ahora bien, es ciertamente un hecho notable que, alrededor del año 46 d.C.,  gobernaba un rey sobre la zona de Asia al sur del Himalaya, representada actualmente por Afganistán, Beluchistan, el Pundjab, y Sind, que llevaba el nombre de Gondophernes o Guduphara. Lo sabemos por el descubrimiento de monedas, algunas de estilo parto con las leyendas griegas, otras hindúes con  las leyendas en un dialecto hindú en caracteres kharoshthi.
A pesar de las pequeñas variaciones la identificación del nombre con el Gundafor del "Acta Thomae"  es inequívoca y apenas se discute. Más aún, tenemos la evidencia de la inscripción Takht-i-Bahi,  que está fechada y qué los mejores especialistas aceptan para establecer que el rey Gunduphara probablemente empezó a reinar sobre el  20 d.C. y todavía estaba reinando en el 46.
Hay excelentes razones de nuevo para creer que Misdai o Mazdai bien pueden ser la transformación de un nombre hindú hecha en tierra Iraní. En este caso probablemente representaría a un cierto rey Vasudeva de Mathura, sucesor de Kanishka. No hay duda de que no se puede deducir que el narrador gnóstico que escribió el "Acta Thomae" pudiera haber adoptado algunos nombres históricos hindúes para dar verosimilitud a su obra;  pero, como el Sr. Fleet  deduce en sus severamente críticos escritos,  " los nombres puestos aquí  en relación con Sto. Tomás son característicos, no tal y como han existido en la historia y tradición hindú" (Joul. of R.Asiátic. Soc., 1905, p.235).
Por otro lado, la tradición de que Sto. Tomás predicó en "India"  se extendió ampliamente por  Oriente y Occidente y aparece en escritores como Efraim,  Siro, Ambrosio, Paulino, Jerónimo y más tarde en Gregorio de Tours y otros, es difícil todavía descubrir algún fundamento adecuado para la creencia, largamente aceptada, de que Sto. Tomás realizó sus viajes misioneros por el lejano sur de Mylapore, no lejos de Madrás, y allí sufrió el martirio.
En esta región todavía se encuentra una cruz en un bajorrelieve de granito con una inscripción en  pahlavi (persa antiguo) datada en el siglo séptimo, y la tradición de que fue allí donde Sto. Tomás entregó su vida es localmente muy fuerte. Es cierto también que en el Malabar o costa oeste del sur de la India, todavía existe un grupo de cristianos que aún usan un tipo de siríaco como lengua litúrgica. Parece difícil determinar si esta Iglesia data del tiempo de Sto. Tomás Apóstol (hubo un obispo Siro-Caldeo, Juan,  "de India y Persia" que asistió al Concilio de Nicea en el 325) o si el Evangelio fue por primera vez predicado allí en el 345 bajo la persecución persa de Shapur (o Sapor), o si lo fue por los misioneros sirios que acompañaron un cierto Tomás Cana y penetraron en la costa Malabar alrededor del año 745.
Sólo sabemos que en el siglo sexto Cosmas Indicopleustes habla de la existencia de cristianos en Male (¿Malabar?) bajo un obispo que había sido consagrado en Persia. El rey Alfredo el Grande aparece en la "Crónica" anglosajona» enviando una expedición para establecer relaciones con estos cristianos del lejano Oriente.    Por otro lado las reputadas reliquias de Sto. Tomás estaban ciertamente en Edessa en el siglo cuarto, y allí permanecieron hasta que fueron trasladadas a Chios en 1258 y a Ortona. La improbable sugerencia de que Sto.
Tomás predicó en América (American Eccles ., 1899, pp.1-18) está basada en una interpretación equivocada del texto de los Hechos de los Apóstoles (1, 8;  cf. Berchet, "Fonte italiane per la storia della scoperta del Nuovo Mondo", II, 236, y I, 44).    Además del "Acta Thomae" de la que existe una redacción, diferente y notablemente más corta, en etíope y latín, tenemos un breve formulario de un,  así llamado, «Evangelio de Tomás", originalmente gnóstico, y, tal y como ahora lo conocemos, meramente una historia fantástica de la niñez de Jesús, sin ningún notablemente tinte herético.
Hay también una "Revelatio Thomae", condenada como apócrifo por el Decreto del Papa Gelasio  que se ha recuperado recientemente de diversas fuentes de modo fragmentado  (vease el texto completo en la Revista benedictina, 1911, el pp. 359-374).

29 junio 2014


Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?".
Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas".
"Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?".
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por :
San Elredo de Rievaulx (1110-1167), monje cisterciense
Para la fiesta de san Pedro y San Pablo. Sermón XVI.

«Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia»

Columnas de la tierra (Ps 75,4), todos los Apóstoles lo son, pero en primer lugar los dos de los que celebramos la fiesta. Son los dos pilares que sostienen la iglesia por su enseñanza, su oración y el ejemplo de su constancia. Estas columnas, es el Señor mismo quien las ha construido. Primeramente, eran débiles y no podían sostenerse, ni ellos ni los otros. Y aquí apareció el gran deseo del Señor: si habían sido siempre fuertes, se hubiera podido pensar que su fuerza dimanaba de ellos. También el Señor antes de fortalecerlas, ha querido mostrar de lo que eran capaces para que todos supieran que su fuerza viene de Dios.

Es el señor quien ha construido estos pilares de la tierra, es decir, de la santa Iglesia. Es por lo que debemos alabad de todo corazón a nuestros SANTOS PADRES que han soportado tantas penas por el Señor y que han perseverado con tanta fuerza. No es nada perseverar en la alegría, en la prosperidad y la paciencia. Pero he aquí quien es grande, ser lapidado, flagelado, golpeado por Cristo, y a pesar de esto perseverar con Cristo (2Co 11,25). Es grande con Pablo ser maldecido y bendecir ...ser como el desecho del mundo y de ello glorificarse (1 Co 4, 12-13)... ¿Qué decir de Pedro? Incluso si no hubiera padecido nada por Cristo, bastaría para festejarlo hoy que ha sido  crucificado por él. La cruz fue su camino...

27 junio 2014

Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

Sagrado Corazón de Jesús
La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo.

La devoción al Sagrado Corazón está por encima de otras devociones porque veneramos al mismo Corazón de Dios. Pero fue el propio Jesús que, en el siglo XVII en Paray-le-Monial, Francia, solicitó, a través de una humilde religiosa, que se estableciera definitiva y específicamente la devoción a su Sacratísimo Corazón.

En efecto, el 16 de junio de 1675, Jesús se le apareció a Santa Margarita María de Alacoque. Su Corazón estaba rodeado de llamas de amor, coronado de espinas, con una herida abierta de la cual brotaba sangre y, del interior de su corazón, salía una cruz. Santa Margarita escuchó a Nuestro Señor decir: "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud, irreverencia y desprecio, en este sacramento de amor."

Con estas palabras Nuestro Señor mismo nos dice en qué consiste la devoción a su Sagrado Corazón. La devoción en sí está dirigida a la persona de Nuestro Señor Jesucristo y a su amor no correspondido, representado por su Corazón. Dos, pues son los actos esenciales de esta devoción: amor y reparación. Amor, por lo mucho que Él nos ama. Reparación y desagravio, por las muchas injurias que recibe sobre todo en la Sagrada Eucaristía.

La devoción al Corazón de Jesús, no solo se ajusta enteramente a los requisitos mencionados en el documento del Concilio Vaticano II concerniente a la liturgia, sino que, además, se encuentra enraizada en la entraña del mismo Evangelio, de donde proceden todos aquellos ideales, actitudes, conductas y prácticas fundamentales, definitorias del auténtico cristianismo y peculiares del culto cristiano.-

 
En este sentido, la devoción al Corazón de Jesús está totalmente de acuerdo con la esencia del Cristianismo, que es religión de amor. Ya que tiene por fin el aumento de nuestro amor a Dios y a los hombres. No apareció de repente en la Iglesia, ni se puede afirmar que deba su origen a revelaciones privadas. Pues es evidente que las revelaciones de Santa Margarita María de Alacoque no añadieron nada nuevo a la Doctrina Católica.

 
La importancia de estas revelaciones está unicamente en que sirvieron para que, de una forma extraordinaria, Cristo nos llamase la atención para que nos fijásemos en los misterios de su amor. "En su corazón debemos poner todas las esperanzas". Ya que "la Eucaristía, el Sacerdocio y María son dones del Corazón de Jesús" (Pío XII, Encíclica Haurietis Aquas).



Te pedimos, Dios todopoderoso y eterno, que, al celebrar la grandeza del amor que resplandece en el corazón de tu Hijo, recibamos de esta fuente divina gracias cada vez más abundantes. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.