22 mayo 2015

Macaco - Hijos de un Mismo Dios




Letra:

Cinco de la mañana ahí en Tijuana 
Se oye un disparo desde una ventana 
María mira hacia al cielo, ya está acostumbrada 
Es la banda sonora de cada madrugada. 

Una pareja viviendo en Nueva York 
Trabaja a jornada completa, otra cuota, otro ordenador 
Su tiempo se resume, con tiempo que no consume 
La banda sonora: es el sonido de su reloj. 

Doce de la noche en el sur de Europa 
Pongamos que hablo de Madrid 
La palabra crisis bautizará la mañana 
Es la banda sonora de tanto repetir. 

[Estribillo] 
(Oye!) 
Si somos hijos, hijos de un mismo dios 
¿Por qué siempre caen los mismos, por qué? Oye, dímelo 
Si somos hijos, hijos de un mismo dios 
¿Por qué los ojos se nublan? 
¿Por qué los ojos se acostumbran a todo este dolor? 
(Vámonos!) 

Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh 
Ohhhh 

São Paulo, siete de la tarde 
Cacerolas en lugar de tambores inundan la calle 
João sigue con lo suyo, con sus labores 
Fuera suena la banda sonora de sus dolores. 

Luis, con el mundo, lleva una vida muy social 
En la Red un millón de amigos, 
Dice: No te pueden fallar 
Pero en su casa hace un mes 
Que nadie cruza su portal 
La banda sonora: Solitaria comunidad. 

Un hombre camina por las calles de Dakar 
Se pregunta si una enfermedad se puede orquestar 
¿Quién traerá la vacuna? 
Moneda y cambio de una fortuna 
Una banda sonora que pronto se olvidará. 

[Estribillo] 
(Oye!) 
Si somos hijos, hijos de un mismo dios 
¿Por qué siempre caen los mismos, por qué? Oye, dímelo 
(Escucha!) 
Si somos hijos, hijos de un mismo dios 
¿Por qué los ojos se nublan? 
¿Por qué los ojos se acostumbran a todo este dolor? 
(Vámonos!) 

Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh 
Ohhhh 

Y nos piden convivir, sin perder la cordura 
Dar la mano con soltura a los Tipos de interés, 
Aceptar su economía como animal de compañía 
Correr con ataduras sobre su mundo de papel. 

(Óyelo!) 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh oh ohhh 
Sí, somos, oh ohh 
Ohhhh

20 mayo 2015

Para las muelas, Santa Apolonia

Para las muelas, Santa Apolonia

Santa Apolonia, Virgen y Mártir
Murió en Alexandria (Egipto) en 249 AD

Su fiesta se celebraba el 9 de febrero en el antiguo calendario litúrgico.
Vida de los Santos, Butler
Según la tradición, los padres de Apolonia no tenían decendecia a pesar de sus constantes oraciones a sus dioses. Finalmente la futura madre le pidió a la Virgen Santísima que interceda por ellos. Cuando la joven Apolonia conoció las circunstancias de su nacimiento, se hizo cristiana.  
San Dionisio, obispo de Alejandría, fue testigo de la muerte de Apolonia quien era para entonces una diaconesa de edad avanzada. La describió en una carta a Fabio que fue preservada por Eusebio, obispo de Antioquía.  
Estalló una persecución de los cristianos por el populacho pagano de Alejandría en el último año del reino del emperador Felipe. Los cristianos eran arrastrados fuera de sus casas y asesinados, sus propiedades saqueadas.  La persecución comenzó cuando un poeta de Alejandría profetizó desastre por la presencia de los cristianos a los que consideraba impíos por no adorar a los dioses. 
La primera víctima fue un anciano venerable llamado Metras o Metrius, a quien trataron de obligar a proferir blasfemias contra Dios. Cuando se negó, lo azotaron, le clavaron astillas de caña en los ojos, y lo mataron a pedradas.  
La siguiente persona que aprehendieron fue a una mujer cristiana, llamada Quinta, a quien llevaron a uno de sus templos para forzarla a adorar al ídolo.  Ella se dirigió al falso dios con palabras de desprecio que exasperaron tanto al pueblo que la arrastraron por los talones por encima del empedrado, la azotaron y le dieron muerte a pedradas.  Por esos días, los alborotadores habían llegado al colmo de su furor. Los cristianos no ofrecían resistencia, sino que se daban a la fuga, abandonando todas sus pertenencias, sin quejarse, porque sus corazones estaban despegados de la tierra. Su constancia era tan general, que San Dionisio no supo de ninguno que hubiera renunciado a Cristo.  
Se apoderaron de Apolonia  y la golpearon en la cara, le tiraron todos los dientes, y después, prendiendo una gran hoguera fuera de la ciudad, la amenazaron con arrojarla dentro si no pronunciaba ciertas palabras impías.  Les rogó que le dieran unos momentos de tregua, como si fuera a considerar su posición. Entonces, para dar testimonio de que su sacrificio era perfectamente voluntario, tan pronto como la dejaron libre, se lanzó dentro de las llamas. 
Luego descargaron su furia sobre un santo hombre llamado Serapión y lo atormentaron en su propia casa; después lo tiraron de cabeza desde la azotea. 
En la mayoría de las regiones de la Iglesia occidental se encuentran iglesias y altares dedicados en honor de Santa Apolonia, pero no se la venera en ninguna iglesia oriental, aun cuando sufrió en Alejandría.  
San Agustín explica por que razón anticipó su muerte.  El santo supone que obró por una dirección particular del Espíritu Santo, porque de otra manera no sería lícito hacerlo; nadie puede apresurar su propio fin.  
Se la invoca contra el dolor de muelas y todas las enfermedades dentales, y se la presenta con un par de pinzas que sostienen un diente o si no, suele distinguirse por un diente de oro pendiente de su collar. 
Santa Apolonia intercede por nosotros, para que no cedamos ante el paganismo actual que nos arrastra y nos quiere seducir.  Que tu ejemplo y el de los otros mártires nos de fuerza para ser fieles a nuestro Señor Jesucristo. Amén.

17 mayo 2015

Tumba de San Romero de América


Yo se que he caído mal a mucha gente

Si uno vive un cristianismo que es muy bueno, pero que no encaja con nuestro tiempo, que no denuncia las injusticias, que no proclama el reino de Dios con valentía, que no rechaza el pecado de los hombres, que consiente, por estar bien con ciertas clases, los pecados de esas clases, no está cumpliendo su deber, está pecando, está traicionando su misión. 
La Iglesia está puesta para convertir a las personas, no para decirles que está bien todo lo que hacen; y por eso, naturalmente, cae mal. 
Todo aquél que nos corrige, nos cae mal. Yo sé que he caído mal a mucha gente, pero sé que he caído muy bien a todos aquéllos que buscan sinceramente la conversión de la Iglesia (21.8. 1977). SAN ROMERO DE AMÉRICA

13 mayo 2015

Documental sobre Monseñor Romero

Creado por el Arzobispado de San Salvador, el documental busca mostrar la vida y obras de Monseñor Romero. Un hombre de Dios, aún incomprendido por buena parte de nuestra sociedad actual y mal entendido por otra, es a mi parecer, y al de muchas otras persona, un hombre que supo cargar su cruz y seguir a Cristo hasta el Calvario.

Curas villeros: en la cruzada por recuperar a los adictos

Curas villeros: en la cruzada por recuperar a los adictos 

Son los curas villeros del conurbano, los "caballeros derrotados de una causa invencible", como los define el padre Jorge, uno de ellos. Cinco sacerdotes que decidieron meterse en el barro y se encontraron con la droga en algunas de las 796 villas del Gran Buenos Aires. 

En cada adicto el padre Diego ve a un hermano: él perdió a dos de sus hermanos de sangre a causa de las drogas. Cada adicto que recupera en las villas de Quilmes lo ayuda a mitigar el dolor de aquellas pérdidas. 

Basilicio, el padre Bachi, vive hace 37 años en La Matanza. Eligió ser el párroco de Villa Palito, aunque su misión se extiende a otros asentamientos de la zona: San Petersburgo y Puerta de Hierro. No le teme a la violencia, a la marginalidad ni a la pobreza. Pero le duele cada vez que un pibe muere por sobredosis o alcanzado por una bala. 

El padre Diego perdió a dos de sus hermanos de sangre a causa de las drogas 
José Di Paola llegó hace dos años a La Cárcova. Fue a vivir a esa villa, la más desprotegida de San Martín, después de un autoexilio forzado en Santiago del Estero por las amenazas del narcotráfico. El padre Pepe no se quería ocupar de los adictos. Pero en la villa 21, donde inició su carrera sacerdotal, entendió que su misión evangélica no sería completa sin ayudar a los consumidores desamparados. Ahora tiene en La Cárcova un centro de atención para los pibes devastados por la adicción. 

curas villeros 

El padre Francisco dejó Europa, donde nació hace 50 años, para vivir junto a los desposeídos de América latina. Cambió Málaga por La Matanza. Y más tarde llegó a Isla Maciel, donde vive hace una década. Está convencido de que "ningún pibe nace para chorro". Él está ahí para ayudar a esos chicos y a sus madres, muchas de ellas mujeres golpeadas por hombres alcohólicos. 

Jorge tiene un centro de día en La Cava. Inició su trabajo sacerdotal allí, en San Isidro. El padre Jorge estuvo nueve años en otro asentamiento precario, pero volvió. Una vez por semana va a visitar presos. Muchos de los pibes que consumen terminan en la cárcel, afirma, o en el cementerio. 

El padre Diego Morinigo era coadicto. En la comunidad de rehabilitación que funciona en Bosques, a los familiares de los consumidores les llaman así: coadictos. "Tengo dos hermanos que murieron por consumo de drogas y uno que se recuperó. La vivencia y el dolor me ayudaron a hacer un cambio", dice. 

Muchos de los pibes que consumen terminan en la cárcel, afirma, o en el cementerio. 
A los 18 se fue a misionar a las provincias; once años después volvió a su San Francisco Solano natal y se dio cuenta de que su hermano mayor estaba cada vez más metido en la droga. "No sé qué ni cómo, pero quiero servirte en esto, Señor", rezó en ese momento. Al principio visitó como familiar un grupo de autoayuda. Después consideró que tenía que capacitarse y se anotó en la Tecnicatura en Prevención de la Drogadependencia de la Universidad del Salvador. Ahora dedica todas sus horas a ofrecer espacios para que los chicos dejen la marihuana. "Si cada uno de los que vive acá son mis hermanos, intento que no se mueran", insiste. 

Todos los días recorre las calles y pasillos de los barrios de Quilmes y Florencio Varela, y se sienta a hablar con los pibes en las esquinas. Este hombre de 40 años logró lo que le parecía imposible: convertir a los transas, los que venden. "Antes caminaban las calles para meter a los pibes en la droga; hoy tratan de ayudar a otros para que salgan." 

Varios narcos lo tienen en la mira. Ha recibido amenazas, pero, tomando más recaudos, no deja nunca de parar en las esquinas, de ofrecer un lugar distinto, un hogar. "La amenaza más grande es cada paso que damos. Hay lugares en los que sólo nos queda ponernos en manos de Dios", explica. 

A esos vecinos marginados que visita, el padre Diego les lleva un mensaje: "Dios te ama, y aquí estoy yo". 

Pero él está solo. A su hogar no llega la Secretaría de Salud Mental y Atención de las Adicciones, que cuenta con 215 centros prevención en toda la provincia. Esta secretaría que posee 196 camas de internación para adictos, administra un presupuesto de 180 millones de pesos por año. "Pero necesitamos más recursos", admite Carlos Sanguinetti, el funcionario a cargo de esta área del gobierno bonaerense. 

El dinero del Estado provincial sí llega a la Casa del Buen Samaritano, que fundó Basilicio Brítez Espínola, el padre Bachi. "Hemos aprendido mucho de los curas -dice Sanguinetti-. Antes teníamos los CPA [Centro de Prevención de las Adicciones] en cada comunidad. Ellos están en los barrios. Ahora el que llega se atiende. Bachi no pregunta. Cuando llega un adicto sólo dice «Pasá y te quedás»". 

Cada chico tarda un año en dejar de consumir. Los que venden se ríen de nosotros... en ese tiempo entran en la droga pibes por toneladas 
Bachi, vive en Villa Palito desde que tiene diez años. No torció su destino una vez que fue ordenado sacerdote: salió de la villa y volvió a la villa. De sus calles rescata a chicos consumidos por el paco. En la Casa del Buen Samaritano contiene a 32 pibes que siempre vivieron en las drogas. Su misión es devolverlos a la vida. No tiene miedo a represalias: "Cada chico tarda un año en dejar de consumir. Los que venden se ríen de nosotros... en ese tiempo entran en la droga pibes por toneladas", dice. 

UNA CASA PARA CONTENER 

Pese a que el camino es duro, Bachi está a punto de cumplir un sueño: abrir una casa para contener a mujeres drogadependientes. "Hay muchas chicas que consumen y pocos lugares para ellas", sostiene. El paco es lo que más destruye a los niños y jóvenes del barrio. Y las mujeres son, acaso, las que hasta ahora estuvieron más postergadas. "Pronto vamos a abrir una casa para diez mujeres en situación de consumo. El infierno de la droga es siempre algo secundario. Siempre, detrás de cada pibe o piba que consume hay una historia dolorosa", relata el sacerdote, de 46 años 

antidrogas 

"En La Matanza hice todo mi camino vocacional", cuenta. Cuando era chico conoció al padre Francisco Olveira, que había llegado de Málaga y adoptó la Pastoral Villera. Bachi siguió su camino. El camino que para ambos abrió Carlos Mugica, el sacerdote acribillado en 1974 cuando salía de la iglesia Francisco Solano. "La opción siempre va a ser por los pobres -sostiene Bachi-. Éste es mi lugar. Acá soy feliz." 

El infierno de la droga es siempre algo secundario. Siempre, detrás de cada pibe o piba que consume hay una historia dolorosa 
"Mugica es nuestro mártir", dice José Di Paola, que atesora en su casa un pedazo del pantalón que el mítico sacerdote vestía cuando fue asesinado. El padre Pepe, conocido por su trabajo de más de una década en la villa 21 de Barracas, hace dos años que está en San Martín y ya inauguró más de cinco capillas que piensa como centros de prevención. Cuando llegó eran pocos los que lo conocían. Un mes después, Jorge Bergoglio fue elegido Papa y entonces empezó a salir en los medios su foto con el Sumo Pontífice. Así se hizo conocido como el "amigo del Papa". 

Pepe vive en el medio de la villa, en una pequeña pieza arriba de una capilla nueva. Para él, las villas bonaerenses son "invisibles". 

El centro de día que maneja está en la estación de José León Suárez. Ahí los chicos adictos de distintos barrios llegan a las 10, hacen talleres y trabajan con operadores terapéuticos, psicólogos y psiquiatras. Si quieren internarse en una granja van cuatro meses, para desintoxicarse y alejarse de la villa, y vuelven. "Cada regreso implica un trabajo artesanal", cuenta Pepe, que agrega: "Los mejores referentes para que un chico acepte el tratamiento son los mismos chicos que salen de la droga". 

En una piecita donde apenas entran un escritorio y tres sillas de plástico, donde atiende desde las 7, opina que los candidatos a presidente que no tengan pensado cómo afrontar el problema de las drogas "es preferible que no se presenten". 

"Hay varios dispositivos nuevos. Se está ayudando a los que no contábamos con la ayuda del Estado, pero evidentemente no alcanza frente al fenómeno que hay. Tiene que haber una propuesta mucho más grande, que no dependa sólo de la Sedronar sino del Estado, por una parte, y de la sociedad civil, por otra", insiste el coordinador de la Comisión Nacional de la Drogadependencia. 

El padre Juan Carlos Molina, a cargo de la Sedronar, dice sobre la labor de estos curas: "Es un trabajo con ciertos riesgos, porque están en lugares riesgosos, porque molestan, porque sacan clientes y usuarios... Siempre estar del lado del más sufriente es riesgoso y te saca de las comodidades". 

Tiene que haber una propuesta mucho más grande, que no dependa sólo de la Sedronar sino del Estado, por una parte, y de la sociedad civil, por otra 
A algunos de estos sacerdotes la secretaría antidrogas los ayuda "para que el trabajo sea más eficiente". Quince párrocos reciben apoyo de la Sedronar en once municipios bonaerenses. La Secretaría maneja un presupuesto de 700 millones de pesos anuales para combatir las adicciones. Una parte mínima de este dinero se destina a fortalecer a las comunidades religiosas con trabajo territorial en todo el país, que practican distintos cultos. 

El Hogar de María, el centro de día contra las adicciones que construyó el padre Francisco Olveira, es uno de los que recibe ayuda de la Sedronar y de la provincia. 

"Lo bueno es que esta vez no fuimos nosotros a golpear, fueron el Estado provincial y el nacional los que dijeron «queremos trabajar con ustedes porque conocen el territorio». Sin esta ayuda no podríamos hacer ni una cuarta parte del trabajo", sostiene. 

Francisco vive en las villas más postergadas desde hace 30 años. Primero estuvo en Puerta de Hierro, La Matanza. Ahora hace nueve años que trabaja en Isla Maciel, Avellaneda. 

El antiguo convento que dirige Olveira -donde ahora funcionan escuelas, talleres y cooperativas tiene tres pinturas con dibujos de San Romero de América, del padre Enrique Angelelli y del padre Mugica. "Algunos dan todo por los pobres. Hasta la vida." 

TRABAJO Y DESPENALIZACIÓN 

Él convoca a pibes rescatados de las drogas. Entre ellos, Fedex, un rapero. "Venite, campeón, para la visita del obispo", le dice. Esa es su lógica. Ir a buscar a los pibes. Sacarlos de las drogas. 

"La propuesta es trabajar en territorio con niños, adolescentes y jóvenes, ofreciendo oportunidades para que el consumo no sea algo a lo que lleguen porque nunca tuvieron otra opción. O si llegan, que no sea lo único que hagan, que no usen drogas duras. Y, por supuesto, que haya posibilidad de curar al que se enfermó. Estoy de acuerdo con la propuesta del padre Molina de despenalizar el consumo de la marihuana, porque está claro que a lo único que lleva es a mayor represión hacia los pobres", opina. 

No todos los curas están de acuerdo con la despenalización. Pepe no lo está. El rol del Estado también es visto con distintos ojos entre los sacerdotes de las villas: algunos, como Bachi y Francisco, observan una mayor ayuda y presencia del Estado. Otros creen que los recursos aún no son suficientes. Incluso la Iglesia, como institución, denuncia deficiencia del Estado en la gran mayoría del territorio. 

Estoy de acuerdo con la propuesta del padre Molina de despenalizar el consumo de la marihuana, porque está claro que a lo único que lleva es a mayor represión hacia los pobres 
El responsable de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social, Monseñor Jorge Lozano, destaca: "En varios lugares el Estado acompaña económicamente algún servicio educativo, apoya actividades recreativas o culturales. En pocas ocasiones hay iniciativas conjuntas. En la extensa superficie de la Nación mayormente se percibe la ausencia o una presencia deficiente del Estado". 

De los 796 asentamientos que hay en el conurbano, 143 están en San Martín, 73 hay en La Matanza y 48 se desparraman en Quilmes. En esos tres partidos trabajan los padres Pepe, Bachi y Diego. 

Lozano no sabe exactamente cuántos sacerdotes trabajan en las villas bonaerenses y admite: "Es muy poco lo que logramos hacer en relación a las necesidades actuales". La Iglesia denuncia: "Hacemos oír la voz señalando la incidencia del crimen organizado y la proliferación de las mafias del narcotráfico". 

El padre Jorge García , de La Cava, sabe de qué habla Lozano: "Acá tenemos un problema con las adicciones muy, pero muy fuerte". Él vivió toda su carrera en villas. Primero, ocho años en La Cava. Desde 2005 hasta 2014 en la villa San Pablo, en Talar de Pacheco, Tigre. El año pasado volvió al asentamiento de San Isidro. Ahora tiene ayuda de la Sedronar y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

No descansa para rescatar a los chicos de la cocaína, la marihuana y los psicofármacos. El padre Jorge tiene, a una cuadra de la parroquia, un Centro de Atención y Acompañamiento Comunitario para chicos adictos. 

Jorge recorre el barrio para convocar a los chicos que necesitan ayuda. "Me duele ver a los pibes sin ganas de vivir. Sin sueños", relata. "Hay pibes que se recuperan. Otros no". El cura, de 46 años, no baja los brazos para rescatarlos. "Estamos atravesados por una miseria muy profunda, que degrada el alma de los más jóvenes. Nosotros los bancamos", concluye.. 

Nuestra Señora de Fátima

La Santísima Virgen María

se manifestó a tres niños campesinos

En 1917, en el momento de las apariciones, Fátima era una ciudad desconocida de 2.500 habitantes, situada a 800 metros de altura y a 130 kilómetros al norte de Lisboa, casi en el centro de Portugal. Hoy Fátima es famosa en todo el mundo y su santuario lo visitan innumerable

s devotos. 

Allí, la Virgen se manifestó a niños de corta edad: Lucía, de diez años, Francisco, su primo, de nueve años, un jovencito tranquilo y reflexivo, y Jacinta, hermana menor de Francisco, muy vivaz y afectuosa. Tres niños campesinos muy normales, que no sabían ni leer ni escribir, acostumbrados a llevar a pastar a las ovejas todos los días. Niños buenos, equilibrados, serenos, valientes, con familias atentas y premurosas.

Los tres habían recibido en casa una primera instrucción religiosa, pero sólo Lucía había hecho ya la primera comunión.

Las apariciones estuvieron precedidas por un "preludio angélico": un episodio amable, ciertamente destinado a preparar a los pequeños para lo que vendría.

Lucía misma, en el libro Lucia racconta Fátima (Editrice Queriniana, Brescia 1977 y 1987) relató el orden de los hechos, que al comienzo sólo la tuvieron a ella como testigo. Era la primavera de 1915, dos años antes de las apariciones, y Lucía estaba en el campo junto a tres amigas. Y esta fue la primera manifestación del ángel:

Sería más o menos mediodía, cuando estábamos tomando la merienda. Luego, invité a mis compañeras a recitar conmigo el rosario, cosa que aceptaron gustosas. Habíamos apenas comenzado, cuando vimos ante nosotros, como suspendida en el aire, sobre el bosque, una figura, como una estatua de nieve, que los rayos del sol hacían un poco transparente. "¿Qué es eso?", preguntaron mis compañeras, un poco atemorizadas. "No lo sé". Continuamos nuestra oración, siempre con los ojos fijos en aquella figura, que desapareció justo cuando terminábamos (ibíd., p. 45).

El hecho se repitió tres veces, siempre, más o menos, en los mismos términos, entre 1915 y 1916.

Llegó 1917, y Francisco y Jacinta obtuvieron de sus padres el permiso de llevar también ellos ovejas a pastar; así cada mañana los tres primos se encontraban con su pequeño rebaño y pasaban el día juntos en campo abierto. Una mañana fueron sorprendidos por una ligera lluvia, y para no mojarse se refugiaron en una gruta que se encontraba en medio de un olivar. Allí comieron, recitaron el rosario y se quedaron a jugar hasta que salió de nuevo el sol. Con las palabras de Lucía, los hechos sucedieron así:

... Entonces un viento fuerte sacudió los árboles y nos hizo levantar los ojos... Vimos entonces que sobre el olivar venía hacia nosotros aquella figura de la que ya he hablado. Jacinta y Francisco no la habían visto nunca y yo no les había hablado de ella. A medida que se acercaba, podíamos ver sus rasgos: era un joven de catorce o quince años, más blanco que si fuera de nieve, el sol lo hacía transparente como de cristal, y era de una gran belleza. Al llegar junto a nosotros dijo: "No tengan miedo. Soy el ángel de la paz. Oren conmigo". Y arrodillado en la tierra, inclinó la cabeza hasta el suelo y nos hizo repetir tres veces estas palabras: "Dios mío, yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman". Luego, levantándose, dijo: "Oren así. Los corazones de Jesús y María están atentos a la voz de sus súplicas". Sus palabras se grabaron de tal manera en nuestro espíritu, que jamás las olvidamos y, desde entonces, pasábamos largos períodos de tiempo prosternados, repitiéndolas hasta el cansancio (ibíd, p. 47).

En el prefacio al libro de Lucía, el padre Antonio María Martins anota con mucha razón que la oración del ángel "es de una densidad teológica tal" que no pudo haber sido inventada por unos niños carentes de instrucción. "Ha sido ciertamente enseñada por un mensajero del Altísimo", continúa el estudioso. "Expresa actos de fe, adoración, esperanza y amor a Dios Uno y Trino".

Durante el verano el ángel se presentó una vez más a los niños, invitándolos a ofrecer sacrificios al Señor por la conversión de los pecadores y explicándoles que era el ángel custodio de su patria, Portugal.

Pasó el tiempo y los tres niños fueron de nuevo a orar a la gruta donde por primera vez habían visto al ángel. De rodillas, con la cara hacia la tierra, los pequeños repiten la oración que se les enseñó, cuando sucede algo que llama su atención: una luz desconocida brilla sobre ellos. Lucía lo cuenta así:

Nos levantamos para ver qué sucedía, y vimos al ángel, que tenía en la mano izquierda un cáliz, sobre el que estaba suspendida la hostia, de la que caían algunas gotas de sangre adentro del cáliz.

El ángel dejó suspendido el cáliz en el aire, se acercó a nosotros y nos hizo repetir tres veces: "Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesucristo...". Luego se levantó, tomó en sus manos el cáliz y la hostia; me dio la hostia santa y el cáliz lo repartió entre Jacinta y Francisco... (ibíd., p. 48).

El ángel no volvió más: su tarea había sido evidentemente la de preparar a los niños para los hechos grandiosos que les esperaban y que tuvieron inicio en la primavera de 1917, cuarto año de la guerra, que vio también la revolución bolchevique.

El 13 de mayo era domingo anterior a la Ascensión. Lucía, Jacinta y Francisco habían ido con sus padres a misa, luego habían reunido sus ovejas y se habían dirigido a Cova da Iria, un pequeño valle a casi tres kilómetros de Fátima, donde los padres de Lucía tenían un cortijo con algunas encinas y olivos.

Aquí, mientras jugaban, fueron asustados por un rayo que surcó el cielo azul: temiendo que estallara un temporal, decidieron volver, pero en el camino de regreso, otro rayo los sorprendió, aún más fulgurante que el primero. Dijo Lucía:

A los pocos pasos, vimos sobre una encina a una Señora, toda vestida de blanco, más brillante que el sol, que irradiaba una luz más clara e intensa que la de un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesada por los rayos del sol más ardiente. Sorprendidos por la aparición, nos detuvimos. Estábamos tan cerca que nos vimos dentro de la luz que la rodeaba o que ella difundía. Tal vez a un metro o medio de distancia, más o menos... (ibíd., p. 118).

La Señora habló con voz amable y pidió a los niños que no tuvieran miedo, porque no les haría ningún daño. Luego los invitó a venir al mismo sitio durante seis meses consecutivos, el día 13 a la misma hora, y antes de desaparecer elevándose hacia Oriente añadió: "Reciten la corona todos los días para obtener la paz del mundo y el fin de la guerra".

Los tres habían visto a la Señora, pero sólo Lucía había hablado con ella; Jacinta había escuchado todo, pero Francisco había oído sólo la voz de Lucía.

Lucía precisó después que las apariciones de la Virgen no infundían miedo o temor, sino sólo "sorpresa": se habían asustado más con la visión del ángel.

En casa, naturalmente, no les creyeron y, al contrario, fueron tomados por mentirosos; así que prefirieron no hablar más de lo que habían visto y esperaron con ansia, pero con el corazón lleno de alegría, que llegara el 13 de junio.

Ese día los pequeños llegaron a la encina acompañados de una cincuentena de curiosos. La aparición se repitió y la Señora renovó la invitación a volver al mes siguiente y a orar mucho. Les anunció que se llevaría pronto al cielo a Jacinta y Francisco, mientras Lucía se quedaría para hacer conocer y amar su Corazón Inmaculado. A Lucía, que le preguntaba si de verdad se quedaría sola, la Virgen respondió: "No te desanimes. Yo nunca te dejaré. Mi Corazón Inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hasta Dios". Luego escribió Lucía en su libro:

En el instante en que dijo estas últimas palabras, abrió las manos y nos comunicó el reflejo de aquella luz inmensa. En ella nos veíamos como inmersos en Dios. Jacinta y Francisco parecían estar en la parte de la luz que se elevaba al cielo y yo en la que se difundía sobre la tierra. En la palma de la mano derecha de la Virgen había un corazón rodeado de espinas, que parecían clavarse en él. Comprendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que pedía reparación (ibíd., p. 121).

Cuando la Virgen desapareció hacia Oriente, todos los presentes notaron que las hojas de las encinas se habían doblado en esa dirección; también habían visto el reflejo de la luz que irradiaba la Virgen sobre el rostro de los videntes y cómo los transfiguraba.

El hecho no pudo ser ignorado: en el pueblo no se hablaba de otra cosa, naturalmente, con una mezcla de maravilla e incredulidad.

La mañana del 13 de julio, cuando los tres niños llegaron a Cova da Iria, encontraron que los esperaban al menos dos mil personas. La Virgen se apareció a mediodía y repitió su invitación a la penitencia y a la oración. Solicitada por sus padres, Lucía tuvo el valor de preguntarle a la Señora quién era; y se atrevió a pedirle que hiciera un milagro que todos pudieran ver. Y la Señora prometió que en octubre diría quién era y lo que quería y añadió que haría un milagro que todos pudieran ver y que los haría creer.

Antes de alejarse, la Virgen mostró a los niños los horrores del infierno (esto, sin embargo, se supo muchos años después, en 1941, cuando Lucía, por orden de sus superiores escribió las memorias recogidas en el libro ya citado. En ese momento, Lucía y sus primos no hablaron de esta visión en cuanto hacía parte de los secretos confiados a ellos por la Virgen, cuya tercera parte aún se ignora) y dijo que la guerra estaba por terminar, pero que si los hombres no llegaban a ofender a Dios, bajo el pontificado de Pío XII estallaría una peor.

Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sabrán que es el gran signo que Dios les da de que está por castigar al mundo a causa de sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de la persecución a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirla, quiero pedirles la consagración de Rusia a mi Corazón Inmaculado y la comunión reparadora los primeros sábados. Si cumplen mi petición, Rusia se convertirá y vendrá la paz. Si no, se difundirán en el mundo sus horrores, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia... Al final, mi Corazón Inmaculado triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se le concederá al mundo un período de paz... (ibíd., p. 122).

Después de esta aparición, Lucía fue interrogada de modo muy severo por el alcalde, pero no reveló a ninguno los secretos confiados por la Virgen.

El 13 de agosto, la multitud en Cova era innumerable: los niños, sin embargo, no llegaron. A mediodía en punto, sobre la encina, todos pudieron ver el relámpago y la pequeña nube luminosa. ¡La Virgen no había faltado a su cita! ¿Qué había sucedido? Los tres pastorcitos habían sido retenidos lejos del lugar de las apariciones por el alcalde, que con el pretexto de acercarlos en auto, los había llevado a otro lado, a la casa comunal, y los había amenazado con tenerlos prisioneros si no le revelaban el secreto. Ellos callaron, y permanecieron encerrados. Al día siguiente hubo un interrogatorio con todas las de la ley, y con otras amenazas, pero todo fue inútil, los niños no abandonaron su silencio.

Finalmente liberados, los tres pequeños fueron con sus ovejas a Cova da Iria el 19 de agosto, cuando, de repente, la luz del día disminuyó, oyeron el relámpago y la Virgen apareció: pidió a los niños que recitaran el rosario y se sacrificaran para redimir a los pecadores. Pidió también que se construyera una capilla en el lugar.

Los tres pequeños videntes, profundamente golpeados por la aparición de la Virgen, cambiaron gradualmente de carácter: no más juegos, sino oración y ayuno. Además, para ofrecer un sacrificio al Señor se prepararon con un cordel tres cilicios rudimentarios, que llevaban debajo de los vestidos y los hacían sufrir mucho. Pero estaban felices, porque ofrecían sus sufrimientos por la conversión de los pecadores.

El 13 de septiembre, Cova estaba atestada de personas arrodilladas en oración: más de veinte mil. A mediodía el sol se veló y la Virgen se apareció acompañada de un globo luminoso: invitó a los niños a orar, a no dormir con los cilicios, y repitió que en octubre se daría un milagro. Todos vieron que una nube cándida cubría a la encina y a los videntes. Luego reapareció el globo y la Virgen desapareció hacia Oriente, acompañada de una lluvia, vista por todos, de pétalos blancos que se desvanecieron antes de tocar tierra. En medio de la enorme emoción general, nadie dudaba que la Virgen en verdad se había aparecido.

El 13 de octubre es el día del anunciado milagro. En el momento de la aparición se llega a un clima de gran tensión. Llueve desde la tarde anterior. Cova da Iria es un enorme charco, pero no obstante miles de personas pernoctan en el campo abierto para asegurar un buen puesto.

Justo al mediodía, la Virgen aparece y pide una vez más una capilla y predice que la guerra terminará pronto. Luego alza las manos, y Lucía siente el impulso de gritar que todos miren al sol. Todos vieron entonces que la lluvia cesó de golpe, las nubes se abrieron y el sol se vio girar vertiginosamente sobre sí mismo proyectando haces de luz de todos los colores y en todas direcciones: una maravillosa danza de luz que se repitió tres veces.

La impresión general, acompañada de enorme estupor y preocupación, era que el sol se había desprendido del cielo y se precipitaba a la tierra. Pero todo vuelve a la normalidad y la gente se da cuenta de que los vestidos, poco antes empapados por el agua, ahora están perfectamente secos. Mientras tanto la Virgen sube lentamente al cielo en la luz solar, y junto a ella los tres pequeños videntes ven a san José con el Niño.

Sigue un enorme entusiasmo: las 60.000 personas presentes en Cova da Iria tienen un ánimo delirante, muchos se quedan a orar hasta bien entrada la noche.

Las apariciones se concluyen y los niños retoman su vida de siempre, a pesar de que son asediados por la curiosidad y el interés de un número siempre mayor de personas: la fama de Fátima se difunde por el mundo.


Entre tanto las predicciones de la Virgen se cumplen: al final de 1918 una epidemia golpea a Fátima y mina el organismo de Francisco y Jacinta. Francisco muere santamente en abril del año siguiente como consecuencia del mal, y Jacinta en 1920, después de muchos sufrimientos y de una dolorosísima operación.

En 1921, Lucía entra en un convento y en 1928 pronuncia los votos. Será sor María Lucía de Jesús.



Se sabe que, luego de concluir el ciclo de Fátima, Lucía tuvo otras apariciones de la Virgen (en 1923, 1925 y 1929), que le pidió la devoción de los primeros sábados y la consagración de Rusia.

En Fátima las peticiones de la Virgen han sido atendidas: ya en 1919 fue erigida por el pueblo una primera modesta capilla. En 1922 se abrió el proceso canónico de las apariciones y el 13 de octubre de 1930 se hizo pública la sentencia de los juicios encargados de valorar los hechos: "Las manifestaciones ocurridas en Cova da Iria son dignas de fe y, en consecuencia, se permite el culto público a la Virgen de Fátima".

También los papas, de Pío XII a Juan Pablo II, estimaron mucho a Fátima y su mensaje. Movido por una carta de sor Lucía, Pío XII consagraba el mundo al Corazón Inmaculado de María el 31 de octubre de 1942. Pablo VI hizo referencia explícita a Fátima con ocasión de la clausura de la tercera sesión del Concilio Vaticano II. Juan Pablo II fue personalmente a Fátima el 12 de mayo de 1982: en su discurso agradeció a la Madre de Dios por su protección justamente un año antes, cuando se atentó contra su vida en la plaza de San Pedro.

Con el tiempo, se han construido en Fátima una grandiosa basílica, un hospital y una casa para ejercicios espirituales. Junto a Lourdes, Fátima es uno de los santuarios marianos más importantes y visitados del mundo.

12 mayo 2015

Beatificación y declaración de martirio de Mons. Enrique Angelelli.

Les compartimos una gran alegría que ha anunciado nuestro hermano Marcelo Colombo, hoy Obispo de La Rioja. Para que sigamos rezando y siguiendo ejemplos tan claros y evangélicos de entrega al Pueblo de Dios:

Queridos hermanos,
Foto de Vicaría De Evangelización - Diócesis De Quilmes. Quiero comunicarles que he recibido una importante carta del Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos. En ella se me notifica que no hay obstáculo alguno para que se tramite en la diócesis de La Rioja la instrucción de la causa para la beatificación y declaración de martirio de Mons. Enrique Angelelli. Esto significa que en pocos días podremos continuar con los pasos procesales indicados en las leyes de la Iglesia. Ahora que nos llegó esa esperada autorización, se los informo para que Uds. conozcan y difundan esta buena noticia.
Hace algunos días, les escribí para comunicarles la canonización de Emilie de Villeneuve, fundadora de las Hermanas Azules y una semana atrás los invitaba al cierre de la etapa diocesana que investiga el martirio de Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, que tendrá lugar este viernes 15, a las 10 hs. en nuestra Iglesia Catedral. El próximo 23 de mayo será beatificado en El Salvador, Mons. Oscar Arnulfo Romero, arzobispo mártir. En mi camino a Roma para llevar las actuaciones de la Causa de Carlos, Gabriel y Wenceslao, me detendré allí para participar de esa emotiva celebración de nuestra Iglesia en Latinoamérica, expresando nuestra comunión eclesial y gratitud a Dios.
Todas estas noticias vividas en el contexto de la Pascua, cercana la fiesta de Pentecostés, nos llenan de alegría y comprometen nuestra oración para vivir nuestro tiempo con igual pasión evangelizadora y amor por el Pueblo de Dios que Enrique, Emilie, Oscar, Carlos, Gabriel y Wenceslao.
Llamados a ser testigos, discípulos misioneros del Reino de Dios, aquí en La Rioja, seamos fieles a nuestra vocación de hijos de Dios y hermanos de todos.
Los saludo afectuosamente en Jesús, el buen Pastor.

La Rioja, 12 de mayo de 2015
+Marcelo Daniel Colombo, Padre Obispo de La Rioja

11 mayo 2015

Fallecimiento de la hermana Noemí Alascio

Hermana NOEMI ALASCIO, 
De las Hermanas de Nuestra Señora del Rosario de Buenos Aires
 
Quilmes, viernes 8 de mayo de 2015,
Solemnidad de Nuestra Señora de Luján

Con gran pesar, y con la esperanza cristiana que estamos viviendo en este tiempo pascual, les comunicamos  la partida de entre nosotros de la Hermana NOEMI ALASCIO, de 94 años de edad.
Falleció en horas de esta mañana (Solemnidad de Nuestra Señora de Luján) en el Nuevo Sanatorio Berazategui, donde había sido operada de cadera el martes 21 de abril pasado y en cuya Terapia Intensiva se encontraba desde el sábado 2 del corriente.
Será velada en la Capilla de las Hermanas Rosarinas (Colegio San José – Mitre 460 de Quilmes) hoy viernes a partir de las 18 y hasta las 22 horas y mañana sábado a partir de las 8 horas.
A las 8,45 el Padre Obispo Carlos José Tissera presidirá la Misa Exequial y a las 10 horas se llevará a cabo su sepelio en la parcela del Obispado de Quilmes en el Cementerio de Ezpeleta.
La Hermana Noemí fue eficaz y generosa colaboradora del primer Obispo de Quilmes, el Padre Obispo Jorge Novak, desde el comienzo de la Diócesis (el 19 de setiembre de 1976) y a lo largo de los 25 años de su  ministerio episcopal, hasta su partida de entre nosotros el 9 de julio del 2001.
Continuó luego con su función de Canciller con el sucesor de Novak, el Padre Obispo Luis Teodorico Stöckler, hasta mediados de 2007 en que por razones de salud (contaba entonces 86 años) dejó dichas funciones.
Nuestra Diócesis de Quilmes disfruta hoy de su invalorable trabajo de 31 años en la organización y el manejo de los Archivos con los datos, permanentemente actualizados por ella, de personas, parroquias, movimientos, instituciones y colegios.
Al agradecer al Señor por su vida y su actividad entre nosotros, y por la generosidad de su Congregación con la Diócesis, la encomendamos a Jesús, el Buen Pastor Resucitado, y a Nuestra  Señora del Rosario, en este día de Nuestra Señora de Luján.

+ Carlos José Tissera
Obispo de Quilmes

Pbro. Armando I. Dessy
Canciller


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Datos biográficos

1)         La Hermana Noemí Alacio nació el primero de diciembre de 1920.
2)         Fue bautizada con el nombre de Isabel Brígida Teresa Alascio.
3)         Ingresó en su juventud a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Rosario de Buenos Aires (Rosarinas), fundada el 21 de  enero de 1895, en Buenos Aires, por el Siervo de Dios Monseñor José Américo Orzali., con la finalidad de “ir al Pueblo para atraerlo a Dios, remediando sus necesidades morales y materiales”.
4)         La Congregación se encuentra en Quilmes desde el año 1903. A su cargo está el centenario Colegio San José, de la Calle Mitre 460, fundado el 04/04/1904.
5)         Hizo su profesión religiosa el 16 de enero de 1945, a la edad de 24 años.
6)         Además de sus distintos destinos y actividades en su propia congregación, prestó sus servicios en el ámbito de la Educación de la Diócesis de Avellaneda y luego en la Diócesis de Quilmes, más concretamente en la Junta Regional de Educación Católica.
7)         El 19 de setiembre de 1976, con la Creación de la Diócesis de Quilmes y la Ordenación episcopal de su primer Obispo, Monseñor Jorge Novak, comienza (a los 55 años) a prestar sus servicios al obispo y a la diócesis. Lo hará durante los 25 años del ministerio episcopal del Padre Obispo Jorge Novak y lo continuará con el segundo obispo de Quilmes, el Padre Obispo Luis Stöckler, hasta mediados del año 2007, en que por su edad (86 años) y por razones de su salud le presenta su renuncia las tareas que realizó por más de tres décadas
8)         Desde aquel 19 de setiembre de 1976, en que el Obispo Novak la nombra Auxiliar General de Secretaría. Es desde esa función que organiza  eficientemente, previa consulta a otras Diócesis, el Archivo Diocesano, la gran obra de ordenamiento y clasificación de la documentación, elogiada por especialistas en el tema.
9)         El 23 de febrero de 1987, en un reordenamiento de funciones en la Curia diocesana, es nombrada por el Padre Obispo Jorge Novak como Secretaria Auxiliar de Cancillería.
10)       El 29 de agosto de 1995 el Padre Obispo Jorge Novak la designa Canciller del Obispado de Quilmes por el término de tres años.
11)       El 1º de setiembre de 1998 el Obispo renueva por tres años más dicho nombramiento.
12)       Fallecido el Padre Obispo Jorge Novak el 9 de julio de 2001, el Administrador Apostólico, Padre Carlos Alberto Abad, la confirma en sus funciones.
13)       El 22 de mayo de 2002, el nuevo diocesano de Quilmes, Padre Obispo Luis Teodorico Stöckler, la vuelve a nombrar Canciller de la Curia diocesana, tarea que desempeñará eficazmente por más de cinco años hasta mediados del año 2007 en que, con 86 años de edad, presentará su renuncia al Obispo.
14)       Cabe señalar su importante desempeño al frente del área de la Educación de la Diócesis, sea en la JUREQ (Junta Regional de la Educación Católica de Quilmes), sea como Supervisora o como Representante Legal de Colegios de la Diócesis.
15)       Igualmente, ya más en su condición de religiosa, en el ámbito de la Vida Consagrada de la Diócesis.
16)       Es de destacar su participación y aporte en las distintos eventos de comunión y participación que registra la historia de la iglesia quilmeña: Sínodos, Congresos, Asambleas y Encuentros…
17)       El 10 de junio de 1982, ante la inminente visita del SS el Papa Juan Pablo II a Argentina en días de la Guerra de Malvinas, el Padre Obispo Jorge Novak la designa como “REPRESENTANTE DE NUESTRA DIÓCESIS DE QUILMES que HA DE COMULGAR EN MANO de su Santidad el Papa Juan Pablo II, en la Misa que ha de celebrarse el día VIERNES 11 de junio, en la BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LUJAN. Lo hago en mérito a sus servicios al Pueblo de Dios de esta Diócesis, al que ha servido en su tarea en Curia Diocesana a lo largo de más de cinco años. Para ello he tenido el consejo de mis colaboradores inmediatos”
 

Quilmes, 1º de mayo de 2015

Pbro. Armando I. Dessy
Canciller


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Semblanza de la Hermana NOEMI ALASCIO,
en recuerdo de quien fuera mi antecesora y maestra en la Cancillería
y en el manejo del Archivo de la Diócesis de Quilmes,
en este día de su partida a la Casa del Padre

1)         La Hermana Noemí Alacio, nacida el primero de diciembre de 1920 y bautizada con el nombre de Isabel Brígida Teresa Alascio, ingresó en su juventud a la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora del Rosario de Buenos Aires (Rosarinas), fundada el 21 de  enero de 1895, en Buenos Aires, por el Siervo de Dios Monseñor José Américo Orzali., con la finalidad de “ir al Pueblo para atraerlo a Dios, remediando sus necesidades morales y materiales”. Dicha Congregación se encuentra en Quilmes desde el año 1903. A su cargo está el centenario Colegio San José, de la Calle Mitre 460, fundado el 04/04/1904.
2)         La Hermana Noemí hizo su profesión religiosa el 16 de enero de 1945, a la edad de 24 años.
3)         Mi primer noticia sobre ella fue en los días previos a la ordenación episcopal de Monseñor Jorge Novak, día del comienzo de la Diócesis de Quilmes, el domingo 19 de setiembre del año 1976.
4)         Eran los días de los preparativos para ese acontecimiento y había una Comisión de la cual ella participaba: además de lo específicamente relacionado con la liturgia de la ordenación estaban los detalles del agasajo posterior a la misma, al cual estaban invitadas a colaborar las distintas comunidades parroquiales, congregaciones, colegios e instituciones que pasarían a ser de la nueva diócesis.
5)         A mí en particular me correspondió, a pedido del recientemente nombrado Obispo de Quilmes, redactar el borrador de una circular invitando al laicado de las parroquias de la nueva diócesis a enviar dos representantes a un encuentro a realizarse pocos días después en el salón de la Iglesia Catedral. Para el envío de dicha circular (la primera de tantas que redactaría después Jorge Novak) y para la implementación del citado encuentro debí contactarme con la Hermana Noemí.
6)         Recuerdo muy bien el momento final de la Misa del domingo 19 en la Catedral: se procedió a la lectura del primer decreto del nuevo obispo: “Siendo necesario contar con colaboradores inmediatos en el desempeño de las tareas pastorales que asumimos, POR LAS PRESENTE: NOMBRAMOS a la Reverenda Hermana NOEMI ALASCIO hnr para el cargo de Auxiliar General de Secretaría en el Obispado de Quilmes, con todos los derechos y obligaciones inherentes, debiendo asumir sus funciones el 20 de setiembre del corriente año 1976. NOMBRAMOS al Rvdo. Sr. Diácono TOMAS EDUARDO BLADES, para el cargo de Secretario Privado. En Quilmes, a los diez y nueve días del mes de setiembre de1976. Jorge Novak, Obispo de Quilmes. Por mandato del Señor Obispo Diocesano, Roberto M. Toledo, sac, Secretario ‘ad hoc’”
7)         Novak recordaba que, con la Hermana y con el Diácono nombrados el día anterior, había abierto (previo paso por la Capilla de las Hermanas Rosarinas) las puertas de su primera Curia, en Mitre 476, el lunes 20 de setiembre bien temprano.
8)         Cumplidos los cinco primeros años de vida de la Diócesis e iniciado ya, en la primavera de 1981, el Primer Sínodo de Quilmes, se dispondrá en dependencias de la Catedral de instalaciones para trasladar allí la Curia diocesana.
9)         Fue el jueves primero de abril de 1982 y el Obispo me había tomado juramento como Provicario General le noche anterior, en la reunión de la Comisión Sinodal Central. Comencé a ser un colaborador más cercano del Obispo, acompañando las tareas del entonces Vicario General, Monseñor Rodolfo Silvio Cartasegna, y de la Hermana Noemí, la Auxiliar General de Secretaría. Lo haría durante un año y medio, hasta fines de octubre de 1983, ya que mi viaje de cuatro meses a Europa, el 4 de noviembre, y la designación para asumir a mi regreso el Preseminario en Bosques, el 25 de marzo de 1984, y luego el Seminario Diocesano, el 2 de febrero de 1985,  pusieron fin a la tarea compartida con ellos.
10)       La Curia diocesana se trasladará a su sede actual de la calle Carlos Pellegrini 3280 de Quilmes Oeste en la primavera de 1984. Allí irá cada mañana la Hermana Noemí. Allí organizará el Archivo Diocesano con dedicación, prolijidad y esmero.
11)       Concluidos en diciembre de 1986 mis doce años de Rector del Seminario, comienzo en 1997 en la Facultad de Teología de la UCA en Villa Devoto los dos años de estudios de Licenciatura en Historia de la Iglesia.
12)       A mediados del segundo año, en 1998, el Padre Obispo Jorge Novak me pide comience a acompañar la tarea de la Hermana Noemí, a quien había nombrado Canciller del Obispado  el 29 de agosto de 1995, próxima a cumplir los 75 años. El Obispo lo hacía temiendo que los años y la salud pudieran apartarla imprevistamente de la misma. Temor infundado, ya que ella seguiría nueve años más con su ritmo de actividad matutina en el Obispado, a la cual sumaba sus tardes en la Junta de Educación Católica, junto al Colegio San José de Quilmes.
13)       Fui nombrado Vicecanciller e el 1º de junio de 1999. A la espera de sentirme llamado por el Obispo o por ella para sucederla, aproveché el tiempo para capacitarme en mi futura tarea. Y en ese año y en el 2000 y 2001 pude cursar Archivología en el Instituto 8 de La Plata. Hasta allí pude llevar lo que iba aprendiendo junto a la Hermana Noemí. Las formas en que ella había organizado el Archivo diocesano (y que yo utilizaba para los trabajos prácticos) merecieron los comentarios elogiosos de los profesores, admirados de que con sus ochenta años la Hermana siguiera yendo cada mañana al Obispado a cumplir su tarea.
14)       Eso fue en el tiempo del fallecimiento del Padre Obispo Jorge Novak, el 9 de julio de 2001. Vino luego la actuación del Padre Carlos Abad como Administrador Apostólico durante varios meses, la asunción, el 11 de mayo de 2002, del Padre Obispo Luis Teodorico Stöckler, a cuyo ministerio episcopal acompañó la Hermana durante cinco años, hasta mediados de 2007.
15)       Con el nuevo Obispo la Hermana Noemí asumió de inmediato, en su rol de Canciller, ese tiempo de cambio de la vida y de los organismos diocesanos: el nuevo esquema de las Vicarias quedó muy bien reflejado en la reorganización de los Archivos.
16)       Comenzado el año 2007, los problemas de salud de la Hermana fueron limitando su actividad y a mediados del año debí ir asumiendo sus tareas, con la esperanza de una pronto recuperación y un retorno a nuestra Curia.
17)       Cuando cumplió sus 87 años, en diciembre de ese 2007, ya descartábamos esa posibilidad-
18)       Poco después, el 25 de febrero del 2008, al Padre Obispo Luis me nombra Canciller en lugar de la Hermana. Dice el decreto: “Visto la renuncia al oficio de Canciller presentada por motivos de salud por la Hna. Noemí Alascio, quien lo ejerciera fiel y eficazmente durante largos años…”
19)       Asumida plenamente mi tarea, agradecí al Señor hubiera puesto desde los comienzos, desde los cimientos de la Diócesis de Quilmes, a la Hermana Noemí junto al Padre Obispo Jorge Novak. Todos debemos estarle agradecidos no solo al Señor: también a ella y a su Congregación por todo lo brindado a la Diócesis.
 

Quilmes, viernes 8 de mayo de 2015
Solemnidad de Nuestra Señora de Luján

Pbro. Armando I. Dessy
Canciller

No desviarnos del amor

El evangelista Juan pone en boca de Jesús un largo discurso de despedida en el que se recogen, con una intensidad especial, algunos rasgos fundamentales que han de recordar sus discípulos a lo largo de los tiempos para ser fieles a su persona y a su proyecto. También en nuestros días.
«Permaneced en mi amor». Es lo primero. No se trata solo de vivir en una religión, sino de vivir en el amor con que nos ama Jesús, el amor que recibe del Padre. Ser cristiano no es en primer lugar un asunto doctrinal, sino una cuestión de amor. A lo largo de los siglos, los discípulos conocerán incertidumbres, conflictos y dificultades de todo orden. Lo importante será siempre no desviarse del amor.
Permanecer en el amor de Jesús no es algo teórico ni vacío de contenido. Consiste en «guardar sus mandamientos», que él mismo resume enseguida en el mandato del amor fraterno: «Este es mi mandamiento; que os améis unos a otros como yo os he amado». El cristiano encuentra en su religión muchos mandamientos. Su origen, su naturaleza y su importancia son diversos y desiguales. Con el paso del tiempo, las normas se multiplican. Solo del mandato del amor dice Jesús: «Este mandato es el mío». En cualquier época y situación, lo decisivo para el cristianismo es no salirse del amor fraterno.
Jesús no presenta este mandato del amor como una ley que ha de regir nuestra vida haciéndola más dura y pesada, sino como una fuente de alegría: «Os hablo de esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría llegue a plenitud». Cuando entre nosotros falta verdadero amor, se crea un vacío que nada ni nadie puede llenar de alegría.
Sin amor no es posible dar pasos hacia un cristianismo más abierto, cordial, alegre, sencillo y amable donde podamos vivir como «amigos» de Jesús, según la expresión evangélica. No sabremos cómo generar alegría. Aún sin quererlo, seguiremos cultivando un cristianismo triste, lleno de quejas, resentimientos, lamentos y desazón.
A nuestro cristianismo le falta, con frecuencia, la alegría de lo que se hace y se vive con amor. A nuestro seguimiento a Jesucristo le falta el entusiasmo de la innovación, y le sobra la tristeza de lo que se repite sin la convicción de estar reproduciendo lo que Jesús quería de nosotros.
José Antonio Pagola
6 Pascua - B
(Juan 15,9-17)

10 de mayo 2015

04 mayo 2015

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

lunes 04 Mayo 2015

Domingo de Resurrección

La Resurrección es fuente de profunda alegría. A partir de ella, los cristianos no podemos vivir más con caras tristes.Contempla los lugares donde Cristo se apareció después de Su Resurrección
Importancia de la fiesta

El Domingo de Resurrección o de Pascua es la fiesta más importante para todos los católicos, ya que con la Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido toda nuestra religión.

Cristo triunfó sobre la muerte y con esto nos abrió las puertas del Cielo. En la Misa dominical recordamos de una manera especial esta gran alegría. Se enciende el Cirio Pascual que representa la luz de Cristo resucitado y que permanecerá prendido hasta el día de la Ascensión, cuando Jesús sube al Cielo.

La Resurrección de Jesús es un hecho histórico, cuyas pruebas entre otras, son el sepulcro vacío y las numerosas apariciones de Jesucristo a sus apóstoles.

Cuando celebramos la Resurrección de Cristo, estamos celebrando también nuestra propia liberación. Celebramos la derrota del pecado y de la muerte.

En la resurrección encontramos la clave de la esperanza cristiana: si Jesús está vivo y está junto a nosotros, ¿qué podemos temer?, ¿qué nos puede preocupar?

Cualquier sufrimiento adquiere sentido con la Resurrección, pues podemos estar seguros de que, después de una corta vida en la tierra, si hemos sido fieles, llegaremos a una vida nueva y eterna, en la que gozaremos de Dios para siempre.

San Pablo nos dice: “Si Cristo no hubiera resucitado, vana seria nuestra fe” (I Corintios 15,14)

Si Jesús no hubiera resucitado, sus palabras hubieran quedado en el aire, sus promesas hubieran quedado sin cumplirse y dudaríamos que fuera realmente Dios.

Pero, como Jesús sí resucitó, entonces sabemos que venció a la muerte y al pecado; sabemos que Jesús es Dios, sabemos que nosotros resucitaremos también, sabemos que ganó para nosotros la vida eterna y de esta manera, toda nuestra vida adquiere sentido.

La Resurrección es fuente de profunda alegría. A partir de ella, los cristianos no podemos vivir más con caras tristes. Debemos tener cara de resucitados, demostrar al mundo nuestra alegría porque Jesús ha vencido a la muerte.

La Resurrección es una luz para los hombres y cada cristiano debe irradiar esa misma luz a todos los hombres haciéndolos partícipes de la alegría de la Resurrección por medio de sus palabras, su testimonio y su trabajo apostólico.

Debemos estar verdaderamente alegres por la Resurrección de Jesucristo, nuestro Señor. En este tiempo de Pascua que comienza, debemos aprovechar todas las gracias que Dios nos da para crecer en nuestra fe y ser mejores cristianos. Vivamos con profundidad este tiempo.

Con el Domingo de Resurrección comienza un Tiempo pascual, en el que recordamos el tiempo que Jesús permaneció con los apóstoles antes de subir a los cielos, durante la fiesta de la Ascensión.

¿Cómo se celebra el Domingo de Pascua?

Se celebra con una Misa solemne en la cual se enciende el cirio pascual, que simboliza a Cristo resucitado, luz de todas las gentes.
En algunos lugares, muy de mañana, se lleva a cabo una procesión que se llama “del encuentro”. En ésta, un grupo de personas llevan la imagen de la Virgen y se encuentran con otro grupo de personas que llevan la imagen de Jesús resucitado, como símbolo de la alegría de ver vivo al Señor.

En algunos países, se acostumbra celebrar la alegría de la Resurrección escondiendo dulces en los jardines para que los niños pequeños los encuentren, con base en la leyenda del “conejo de pascua”.

La costumbre más extendida alrededor del mundo, para celebrar la Pascua, es la regalar huevos de dulce o chocolate a los niños y a los amigos.

A veces, ambas tradiciones se combinan y así, el buscar los huevitos escondidos simboliza la búsqueda de todo cristiano de Cristo resucitado.

La tradición de los “huevos de Pascua”

El origen de esta costumbre viene de los antiguos egipcios, quienes acostumbraban regalarse en ocasiones especiales, huevos decorados por ellos mismos. Los decoraban con pinturas que sacaban de las plantas y el mejor regalo era el huevo que estuviera mejor pintado. Ellos los ponían como adornos en sus casas.

Cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los primeros cristianos fijaron una época del año, la Cuaresma, cuarenta días antes de la fiesta de Pascua, en la que todos los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. Uno de estos sacrificios era no comer huevo durante la Cuaresma. Entonces, el día de Pascua, salían de sus casas con canastas de huevos para regalar a los demás cristianos. Todos se ponían muy contentos, pues con los huevos recordaban que estaban festejando la Pascua, la Resurrección de Jesús.

Uno de estos primeros cristianos, se acordó un día de Pascua, de lo que hacían los egipcios y se le ocurrió pintar los huevos que iba a regalar. A los demás cristianos les encantó la idea y la imitaron. Desde entonces, se regalan huevos de colores en Pascua para recordar que Jesús resucitó.
Poco a poco, otros cristianos tuvieron nuevas ideas, como hacer huevos de chocolate y de dulce para regalar en Pascua. Son esos los que regalamos hoy en día.

Leyenda del “conejo de Pascua”

Su origen se remonta a las fiestas anglosajonas pre-cristianas, cuando el conejo era el símbolo de la fertilidad asociado a la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de abril. Progresivamente, se fue incluyendo esta imagen a la Semana Santa y, a partir del siglo XIX, se empezaron a fabricar los muñecos de chocolate y azúcar en Alemania, esto dio orígen también a una curiosa leyenda que cuenta que, cuando metieron a Jesús al sepulcro que les había dado José de Arimatea, dentro de la cueva había un conejo escondido, que muy asustado veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.

El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía preguntándose quien sería ese Señor a quien querían tanto todas las personas.

Así pasó mucho rato, viéndolo; pasó todo un día y toda una noche, cuando de pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca!

El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban, que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado.

Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo.

Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.