10 julio 2014

Novak, apóstol de la Paz que le dio batalla a la dictadura

TRECE AÑOS DEL FALLECIMIENTO DEL PRIMER OBISPO DE QUILMES    (3 columna)

Novak, apóstol de la Paz que le dio batalla a la dictadura

08/07/2014 DIARIO INFOSUR
El mismo día que se conoció el nombramiento de Jorge Novak como el primer obispo de la diócesis de Quilmes (Incluye a los partidos de Varela y Berazategui), moría asesinado en La Rioja Enrique Angelelli, uno de los mártires de la Iglesia Católica.
Poco antes de que se cumplan los 13 años de la muerte de Novak, luchador incansable por  los Derechos Humanos en la oscura época de la dictadura, los asesinos del obispo de La Rioja, fueron condenados por la Justicia.
En efecto, mañana se cumple el decimotercer aniversario del fallecimiento del “Padre Obispo” como le gustaba a Novak que lo llamen. Y la comunidad católica se apresta a recordar al “apóstol de la paz”. Según se informó se hará memoria agradecida por su vida y su ministerio.
La celebración Eucarística será en la Catedral de Quilmes “Inmaculada Concepción” (Rivadavia 365, Quilmes Centro) a las 11 horas bajo el lema «Misionero de la alegría del Evangelio» y estará presidida por monseñor Carlos José Tissera, obispo de Quilmes.

MISIONERO DEL EVANGELIO
Hijo de Jorge Novak y de Christina Prediger, el 4 de marzo de 1928 nació Jorge Novak (h) en San Miguel Arcángel, un pequeño centro rural bonaerense, en el seno de una familia descendiente de alemanes del Volga.

El 1º de marzo de 1953 realizó su profesión perpetua en la Congregación del Verbo Divino. Casi un año después, el 10 de enero de 1954, fue ordenado sacerdote de esta compañía religiosa en la ciudad de Bahía Blanca.

Cursó estudios superiores en la Universidad Gregoriana de Roma donde en 1958 obtuvo el Doctorado en Historia de la Iglesia. En la Congregación del Verbo Divino fue Prefecto de estudiantes de teología, Rector del seminario, Consejero Provincial y desde 1972 Superior Provincial. En 1976 fue elegido Presidente de la Conferencia Argentina de Religiosos.
El 7 de agosto de 1976, Pablo VI lo nombró primer Obispo de Quilmes, Diócesis creada por Bula Ut Spirituali: Christifidelium utilitati del mismo Papa. Fue consagrado Obispo en la Iglesia Catedral de Quilmes el 19 de septiembre de ese año, tomando posesión de esta Diócesis ese mismo día. La celebración fue presidida por el Nuncio Apostólico Cardenal Pío Laghi, siendo Obispos consagrantes monseñor Jorge Kemerer y el Cardenal Antonio Quarracino.

Desde 1977 fue profesor de Historia de la Iglesia en el Centro de Estudios Filosóficos y Teológicos de Quilmes y en el Instituto Diocesano de Catequesis. En 1985 fue nombrado profesor titular de la cátedra de Derechos Humanos en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

En la Conferencia Episcopal Argentina ocupó diversos cargos: entre 1979 y 1980 integró la Comisión Especial para el Congreso Mariano de Mendoza. Luego fue Miembro de la Comisión Episcopal de Educación Católica (1982-1985), de la Comisión Episcopal de la Pastoral Social (1985-1986), de la Comisión Episcopal para las Misiones (1988-1993), de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada (1993-1996) y Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Salud (1993-1999).

En 1984 viajó a Costa Rica para disertar en una conferencia sobre Derechos Humanos; allí comenzó a sufrir los primeros síntomas del síndrome de “Guillén Barré” que luego paralizó todo su cuerpo. Este trastorno no fue motivo para que monseñor Novak detenga su actividad episcopal. Lentamente comenzó a recuperar su motricidad y siguió adelante con su ministerio.

En el Episcopado argentino, monseñor Novak fue cofundador del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos y, junto con monseñor Jaime De Nevares y monseñor Miguel Hesayne, formó parte del trío de obispos que denunció incisivamente las violaciones a la dignidad humana que utilizaron los militares del Proceso de Reorganización Nacional. Este compromiso con el pueblo fue motivo para ser tildado de "obispo rojo" por los militares, y también le ocasionó la incomprensión de varios de sus colegas. Su prédica en favor de los más pobres, su vida austera, su bajo perfil y su gran espiritualidad van en estrecha consonancia con la defensa de los Derechos Humanos por él ejercida.

Durante su vida en la Diócesis de Quilmes monseñor Novak recibió muchas distinciones: en junio de 1985 recibió el Premio Ecuménico Maimónides, otorgado por el Instituto Superior de Estudios Ecuménicos. En 1993 fue declarado Ciudadano Ilustre del Partido de Quilmes “por su lucha en tiempos difíciles, contrarios de la dignidad del ser humano”, según lo expresó la ordenanza municipal que documenta este reconocimiento. Luego, por un proyecto iniciado por el Dr. Emilio Mignone y acompañado por las autoridades de la Casa de Altos Estudios, en marzo de 1994 fue nombrado Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Quilmes.
Tras padecer una afección estomacal motivada por un tumor, el 9 de julio de 2001 falleció, dejando el legado de 25 años de servicio a la evangelización, la opción preferencial por los pobres, la defensa de los derechos humanos y el diálogo ecuménico en la Diócesis de Quilmes. Su cuerpo descansa en la Catedral de Quilmes, al lado de los restos de monseñor Gerardo Farrell.
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