14 febrero 2015

Vía Crucis

Vía Crucis 2015



Preludio:             La Última Cena.
                            La traición de Judas.
                            La condena del Sanedrín.
                            Las negaciones de Pedro.

I estación:          Jesús es condenado a muerte.
II estación:          Jesús carga con la Cruz.
III estación:         Jesús cae por primera vez.
IV estación:         Jesús se encuentra con María, su Madre.
V estación:          Jesús es ayudado por el Cirineo a llevar la cruz.
VI estación:         El rostro de Jesús es enjugado por la Verónica.
VII estación:        Jesús cae por segunda vez.
VIII estación:      Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén.
IX estación:         Jesús cae por tercera vez.
X estación:          Jesús es despojado de sus vestiduras.
XI estación:         Jesús es crucificado.
XII estación:        Jesús muere sobre la cruz.
XIII estación:      Jesús en los brazos de su Madre.
XIV estación:      Jesús es colocado en el sepulcro.


LA ÚLTIMA CENA

Del evangelio según San Lucas. (22, 7-16)
Del evangelio según San Mateo. (26, 21-29)
Del evangelio según San Juan. (13, 4-17)
Del evangelio según San Mateo. (26, 31-35)
Del evangelio según San Lucas. (22, 39)

Llego el día de la fiesta de los panes sin levadura, en que se debía sacrificar el cordero para la Pascua. Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan diciéndoles: “Vayan a preparar lo necesario para que celebremos la Cena de la Pascua”. Le preguntaron: “¿Dónde quieres que la preparemos?” Jesús le contesto: “Cuando entren a la ciudad, les saldrá al encuentro un hombre que lleva un jarro de agua.
Síganlo hasta la casa donde entre y díganle al dueño de casa “El Maestro manda a decirte: ¿Dónde esta la pieza en la que comeré la Pascua con mis discípulos? El mostrará una sala grande y amueblada en el piso superior. Preparen allí lo necesario.” Se fueron, pues,  hallaron todo tal como Jesús les había dicho, y prepararon la Pascua.

(Entran los discípulos y comienzan a preparar la mesa)
(Aparece Jesús)

Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los apóstoles…

(Jesús se sienta)

…les dijo: “Yo tenia gran deseo de comer esta Pascua con ustedes antes de padecer. Porque les digo que ya no volveré a comer hasta que sea nueva y perfecta Pascua en el Reino de Dios”.

(Comienzan a comer)

Mientras comían, les dijo “Uno de ustedes me va a traicionar” Se sintieron profundamente afligidos, y uno a uno comenzaron a preguntarle: “¿Seré yo, Señor?”

(Judas se levanta y se dirige hacia Jesús)

El contesto: “El que me va a entregar es uno de los que mojan su pan conmigo en el plato. El hijo del Hombre se va como dicen las escrituras, pero ¡Pobre de aquel que entrega al Hijo del Hombre! ¡Seria mejor para el no haber nacido! Judas el que lo iba  a entregar le pregunto también: “Seré yo, acaso,  Maestro” Jesús le respondió, “tu lo has dicho”.

(Judas se sienta)

Mientras comían, Jesús tomó pan, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: “Tomen y coman; esto es mi cuerpo.”.

(Jesús parte el pan y lo reparte)(Música)

Después tomó una copa, dio gracias y se las paso diciendo: “Beban todos de ella; esto es mi sangre, la sangre de la nueva alianza, que es derramada por una muchedumbre, para perdón de sus pecados. Y les digo que desde ahora no volveré a beber del zumo de cepas, hasta el día en que lo beba de nuevo con ustedes en el reino de mi Padre.”

(Se pasan la copa) 

(Terminan de beber el caliz)
Entonces, Jesús se levanto de la mesa…
(Jesús se levanta y se dirige a una mesa. Pausa hasta que llega)

…se quito el manto y se ato una toalla a la cintura…
(Pausa hasta que Jesús se ata la toalla)

…echó agua en un recipiente…
(Echa agua en el recipiente, llama a Juan)

…y se puso a lavar los pies de los discípulos, y luego se los secaba con la toalla que se había atado.
(Lava los pies a los discípulos. Pausa hasta que llega el turno de Pedro.)

Cuando llego el turno de Simón Pedro, este le dijo, “¿Tu, Señor, me vas a lavar los pies a mi?” Jesús le contesto: “Tu no puedes comprender ahora lo que estoy haciendo. Lo comprenderás mas tarde.” Pedro le replico” Jamás me lavaras los pies”. Jesús le respondió “Si no te lavo no podrás tener parte conmigo.” Entonces Pedro le dijo: “Señor, lávame no solo los pies sino también las manos y la cabeza.”

Jesús le dijo: “El que se ha bañado esta completamente limpio y le basta lavarse los pies. Y ustedes están limpios aunque no todos.”

(Pedro se dirige donde Jesús. Sigue lavando los pies a los discípulos)
(Termina de lavarles los pies, va hacia la mesa)

Cuando terminó de lavarles los pies, se puso de nuevo el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que he hecho por ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, siendo el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado ejemplo y ustedes deben hacer como he hecho yo.
En verdad les digo: El servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía. Pues bien, ustedes ya saben estas cosas: felices si las ponen en práctica.”

Entonces Jesús les dijo “Todos ustedes caerán esta noche: ya no sabrán que pensar de mi. Pues dice la escritura: heriré al pastor y se dispersaran las ovejas. Pero después de mi resurrección iré delante de ustedes a Galilea.

Pedro empezó a decirle: “Aunque todos tropiecen yo nunca dudare de ti.” Jesús le replico: “Yo te aseguro que esta misma noche, antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces.”
Pedro insistió:” Aunque tenga que morir contigo, jamás te negare. Y los demás discípulos le aseguraban lo mismo.

Después Jesús salió y se fue, como era su costumbre, al monte de los olivos, y lo siguieron también sus discípulos.

Palabra del Señor. 

LA TRAICIÓN DE JUDAS

Del evangelio según San Mateo. (26, 36-46)

 Llego Jesús con ellos a un lugar llamado Getsemaní, y dijo a sus discípulos: “Siéntense aquí, mientras yo voy mas allá a orar.”
(Los discípulos se sientan)

 Tomo consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo.
(Pedro, Santiago y Juan se levantan. Se van caminando junto a Jesús.)
(Llegan hasta el otro lugar)

Jesús comenzó a sentir tristeza y angustia. Y les dijo: “Siento una tristeza de muerte. Quédense aquí conmigo y permanezcan despiertos.”
(Los discípulos se sientan)

Fue un poco mas adelante y, postrándose hasta tocar la tierra con su cara, oro así: “Padre, si es posible, que esta copa se aleje de mi. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tu.”
(Jesús se levanta y comienza a volver)

Volvió donde sus discípulos, los halló dormidos; y dijo a Pedro: “¿De modo que no pudieron permanecer despiertos ni una hora conmigo?” Estén despiertos y recen para que no caigan en la tentación. El espíritu es animoso, pero la carne es débil.
(Jesús se vuelve a ir)   

De nuevo se aparto por segunda vez a orar: “Padre, si esta copa no puede ser apartada de mi sin que yo la beba, que se haga tu voluntad.” Volvió otra vez donde los discípulos y los encontró dormidos, pues se les cerraban los ojos de sueño. Los dejo, pues y fue de nuevo a orar por tercera vez repitiendo las mismas palabras.
(Jesús  vuelve a irse, se postra en tierra. Luego vuelve) 

Entonces volvió donde los discípulos y les dijo: “¡Ahora pueden dormir y descansar! Ha llegado la hora y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. ¡Levántense, vamos! El traidor esta a punto de llegar.”

Estaba todavía hablando, cuando llego Judas, unos de los Doce. Iba acompañado de chusma armada con espadas y garrotes, enviada por los jefes de los sacerdotes y por las autoridades judías. El traidor les habia dado esta señal: “Al que yo de un beso, ese es; arrestenlo.”
 (Judas se acerca a Jesús)

Se fue directamente donde Jesús y le dijo: “Buenas noches, Maestro.” Y le dio un beso. Jesús le dijo: “Amigo, haz lo que vienes a hacer.” Entonces se acercaron a Jesús y lo arrestaron.
 (Se acercan los soldados y comienzan a luchar con los Apóstoles)

Uno de los que estaban con Jesús saco la espada e hirió al sirviente del sumo sacerdote, cortándole la oreja. Entonces Jesús dijo: “Vuelve la espada a su sitio, pues quien usa la espada perecerá por la espada. ¿No sabes que podría invocar a mi Padre y Él, al momento, me mandaría más de doce ejércitos de Ángeles? Pero así habia de suceder, y tienen que cumplirse las Escrituras.”
En ese momento, Jesús dijo a la gente: “A lo mejor buscan a un ladrón por eso salieron a detenerme con espadas y palos. Yo sin embargo me sentaba diariamente entre ustedes en el Templo para enseñar, y no me detuvieron. Pero todo ha pasado para que así se cumpliera lo escrito en los Profetas.” Entonces todos los discípulos abandonaron a Jesús y huyeron.

Palabra del Señor.
LA CONDENA DEL SANEDRIN

Del evangelio según San Marcos. (26,57-68)

Los  que tomaron preso a Jesús lo llevaron a casa del sumo sacerdote Caifas, donde se habían reunido los maestros de la ley y las autoridades judías.  Pedro lo iba siguiendo de lejos, hasta llegar al palacio del sumo sacerdote. Entro en el patio y se sentó con los policías del Templo, para ver en que terminaba todo.

Los jefes de los sacerdotes y el consejo Supremo andaban buscando alguna declaración falsa contra Jesús, para poder condenarlo a muerte. Pero pasaban los falsos testigos y no se encontraba nada. Al fin llegaron dos que declararon: “Ese hombre dijo: yo soy capaz de destruir el Templo de Dios y de reconstruirlo en tres días.”

Entonces el sumo sacerdote se puso de pie y preguntó a Jesús; “¿No tienes nada que responder? ¿Qué es esto que declaran en contra tuya?” Pero Jesús se quedo callado. El sumo sacerdote le dijo: “En nombre del Dios vivo te ordeno que nos contestes: ¿Eres tu el Mesías, el Hijo de Dios?” Jesús le respondió: “Así es: a partir de ahora ustedes contemplaran al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Dios Todopoderoso, y lo verán venir sobre las nubes del cielo.”

            Entonces el sumo sacerdote se rasgo las ropas, diciendo: “¡Ha blasfemado! ¿Para que necesitamos más testigos? Ustedes mismos acaban de oír estas palabras blasfemas. ¿Qué deciden ustedes?” Ellos contestaron: “Merece la muerte.”
            Luego comenzaron a escupirle en la cara y a darle bofetadas, mientras otros lo golpeaban diciéndole: “Mesías, ¡Adivina quien te pego!”

Palabra del Señor.

LAS NEGACIONES DE PEDRO

Del evangelio según San Mateo. (26, 69-75)

Mientras Pedro estaba sentado fuera en el patio, se le acerco una sirvienta de la casa y le dijo: “Tu también estabas con Jesús de Galilea.” Pero el lo negó delante de todos diciendo: “No se de que estas hablando.”

Y como Pedro se dirigiera hacia la salida, lo vio otra sirvienta que dijo a los presentes. “Este hombre andaba con Jesús de Nazaret.” Pedro lo negó por segunda vez, jurando: “Yo no conozco a ese hombre.”

            Un poco después se acercaron los que estaban allí y le dijeron a Pedro: “Sin duda eres uno de los galileos: se nota por tu modo de hablar.” Entonces Pedro empezó a profenir maldiciones y a afirmar con juramento que no conocía a aquel hombre.

(Breve pausa)

Y en aquel mismo momento canto un gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le habia dicho: “Antes de que cante el gallo me negaras tres veces.” Y saliendo fuera, lloro amargamente.

Palabra del Señor.



PRIMERA  ESTACION: JESUS ES CONDENADO A MUERTE

M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del evangelio según San Mateo. (27, 1-2, 11-18, 20-24, y 26)

Al amanecer, todos los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías celebraron una reunión para decidir la manera de hacer morir a Jesús. Luego lo ataron y lo llevaron para entregárselo a Pilato, el gobernador.

Jesús compareció ante el gobernador, y este comenzó a interrogarlo. Le pregunto: “¿Eres tu el rey de los judíos? Jesús contesto: “Tu eres el que lo dice”. Los jefes de los sacerdotes y las autoridades judías lo acusaban, pero Jesús no contesto nada. Pilato le dijo: “¿No oyes todos los cargos que presentan contra ti?” Pero Jesús no dijo ni una palabra, de modo que el gobernador se sorprendió mucho.

Con ocasión de la Pascua el gobernador tenia la costumbre de dejar en libertad a un condenado, a elección de la gente. De hecho el pueblo tenia un detenido famoso, llamado Barrabas. Cuando se junto toda la gente, Pilato les preguntó quien debía ser dejado en libertad, ya que sabia que le habían entregado a Jesús por envidia. Mientras tanto, Los jefes de los sacerdotes y los jefes de los judíos persuadieron al gentío de que pidieran libertad de Barrabas y la muerte de Jesús. Cuando el gobernador volvió a preguntarles: “¿A cual de los dos quieren que les suelte?” Ellos contestaron:
(La gente del pueblo): “A Barrabas.”

Pilatos les dijo: “¿Y que hago con Jesús, llamado el Cristo?” Todos contestaron:
(La gente del pueblo): “¡Crucifícalo!

Pilatos insistió: “Que ha hecho de malo?” Pero ellos gritaban cada vez con mas fuerza:
(La gente del pueblo): “Que sea crucificado”

Entonces Pilatos le soltó a Barrabas. Mando a azotar a Jesús y lo entrego a los que debían crucificarlo.

Palabra del Señor.

MEDITACION: Perdón Jesús , me reconozco igual a toda la multitud, que te juzgo, sin darte ocasión a defenderte, ahora al juzgar al hermano, puede que por envidia o por debilidad o cobardía, seguimos juzgando sin reconocer lo injusto que somos, perdón Señor, perdón por juzgar y no juzgarnos, perdón.

ORACIÓN: Señor, has sido condenado a muerte porque el miedo al «qué dirán» ha sofocado la voz de la conciencia. Sucede siempre así a lo largo de la historia; los inocentes son maltratados, condenados y asesinados.

Cuántas veces hemos preferido también nosotros el éxito a la verdad, nuestra reputación a la justicia. Da fuerza en nuestra vida a la sutil voz de la conciencia, a tu voz. Mírame como lo hiciste con Pedro después de la negación.

Que tu mirada penetre en nuestras almas y nos indique el camino en nuestra vida. El día de Pentecostés has conmovido en corazón e infundido el don de la conversión a los que el Viernes Santo gritaron contra ti. De este modo nos has dado esperanza a todos. Danos también a nosotros de nuevo la gracia de la conversión.

Gloria al Padre…
SEGUNDA ESTACION: JESUS CARGA CON LA CRUZ
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del evangelio según San Mateo. (27, 27-31)

Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!». Luego lo escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella en la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.

Palabra del Señor.

MEDITACION: Sé Señor que tu estas cargando esta cruz por nosotros, injustamente aceptaste dar esos pasos por nuestro egoísmo,  perdón Señor, por no dar la cara y salir en defensa del hermano, que seria  salir en defensa tuya ya que cada vez que tratamos mal a otros, es a ti a quien se lo hacemos, perdón Señor.

ORACIÓN: Señor, te has dejado escarnecer y ultrajar. Ayúdanos a no unirnos a los que se burlan de quienes sufren o son débiles. Ayúdanos a reconocer tu rostro en los humillados y marginados. Ayúdanos a no desanimarnos ante las burlas del mundo cuando se ridiculiza la obediencia a tu voluntad. Tú has llevado la cruz y nos has invitado a seguirte por ese camino

Danos fuerza para aceptar la cruz, sin rechazarla; para no lamentarnos ni dejar que nuestros corazones se abatan ante las dificultades de la vida. Anímanos a recorrer el camino del amor y, aceptando sus exigencias, alcanzar la verdadera alegría.

Gloria.

TERCERA  ESTACION: JESUS CAE POR PRIMERA VEZ
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Lectura del libro del profeta Isaías 53, 4-6

Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable vino sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.

MEDITACION: Perdón Señor ya que no te valen azotes ni blasfemias gritadas a tu camino, tienes tu primer caída y con ella nos continuas enseñando que hay que levantarse, que hay que seguir, aunque seamos nosotros mismos con nuestra soberbia los causantes de todo sufrimiento, pues estas cargando nuestra cruz que nosotros no sabemos llevar.

ORACIÓN: Señor Jesús, el peso de la cruz te ha hecho caer. El peso de nuestro pecado, el peso de nuestra soberbia, te derriba. Pero tu caída no es signo de un destino adverso, no es la pura y simple debilidad de quien es despreciado. Has querido venir a socorrernos porque a causa de nuestra soberbia yacemos en tierra.

La soberbia de pensar que podemos forjarnos a nosotros mismos lleva a transformar al hombre en una especie de mercancía, que puede ser comprada y vendida, una reserva de material para nuestros experimentos, con los cuales esperamos superar por nosotros mismos la muerte, mientras que, en realidad, no hacemos más que mancillar cada vez más profundamente la dignidad humana. Señor, ayúdanos porque hemos caído. Ayúdanos a renunciar a nuestra soberbia destructiva y, aprendiendo de tu humildad, a levantarnos de nuevo.

Gloria…
CUARTA ESTACION: JESUS SE ENCUENTRA CON SU MADRE
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Lectura del Evangelio según San Lucas 2, 34-35.51

Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma». Su madre conservaba todo esto en su corazón.

MEDITACION:  Santa Maria, Madre de Jesús, que amor profundo y puro demostraste ante ese sufrimiento tan grande. Te pido que nos ayudes a imitarte para amar al hermano sufriente y ayudar desinteresadamente  como tu. Perdón Señor por no amar como Maria.


ORACIÓN: Santa María, Madre del Señor, has permanecido fiel cuando los discípulos huyeron. Al igual que creíste cuando el ángel te anunció lo que parecía increíble –que serías la madre del Altísimo– también has creído en el momento de su mayor humillación.

Por eso, en la hora de la cruz, en la hora de la noche más oscura del mundo, te han convertido en la Madre de los creyentes, Madre de la Iglesia. Te rogamos que nos enseñes a creer y nos ayudes para que la fe nos impulse a servir y dar muestras de un amor que socorre y sabe compartir el sufrimiento.

Dios te salve María…


QUINTA ESTACION: JESUS ES AYUDADO POR EL CIRINEO
M: TE ADORAMOS Y CRISTO TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

(El centurión sale a buscar a un hombre)

Del evangelio según San Mateo. (27, 32)

Por el camino se encontraron con un hombre de Cierne, Llamado Simón, y le obligaron a que cargue con la cruz de Jesús.

Palabra del Señor.

MEDITACION:  Perdón Señor, queremos ayudarte a vos en nuestros hermanos, pero no forzadamente como Simón, sino que tu abras nuestro corazón para no dejar solos a los que pasan por malos momentos ayudando a llevar su cruz con todo amor y generosidad.


ORACIÓN: Señor, a Simón de Cirene le has abierto los ojos y el corazón, dándole, al compartir la cruz, la gracia de la fe. Ayúdanos a socorrer a nuestro prójimo que sufre, aunque esto contraste con nuestros proyectos y nuestras simpatías. Danos la gracia de reconocer como un don el poder compartir la cruz de los otros y experimentar que así caminamos contigo. Danos la gracia de reconocer con gozo que, precisamente compartiendo tu sufrimiento y los sufrimientos de este mundo, nos hacemos servidores de la salvación, y que así podemos ayudar a construir tu cuerpo, la Iglesia.

Gloria


SEXTA ESTACION: LA VERONICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESUS
M: TE ADORAMOS Y CRISTO TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Lectura del libro del profeta Isaías 53, 2-3

No tenía figura ni belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros; despreciado y desestimado.

Del libro de los Salmos 26, 8-9

Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro». Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación.

MEDITACION:  Señor, perdónanos por no salir al encuentro como salió Verónica para aliviar el dolor de tu rostro con un paño. Ayúdanos a tener fortaleza para hacer algo por el hermano sufriente y que siempre tengamos un gesto de agradecimiento para todos con valor y amor.


ORACIÓN: Danos, Señor, la inquietud del corazón que busca tu rostro. Protégenos de la oscuridad del corazón que ve solamente la superficie de las cosas. Danos la sencillez y la pureza que nos permiten ver tu presencia en el mundo. Cuando no seamos capaces de cumplir grandes cosas, danos la fuerza de una bondad humilde. Graba tu rostro en nuestros corazones, para que así podamos encontrarte y mostrar al mundo tu imagen.

Gloria…

SÉPTIMA  ESTACION: JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 1-2.9.16

Yo soy el hombre que ha visto la miseria bajo el látigo de su furor. El me ha llevado y me ha hecho caminar en tinieblas y sin luz. Ha cercado mis caminos con piedras sillares, ha torcido mis senderos. Ha quebrado mis dientes con guijarro, me ha revolcado en la ceniza.

Palabra de Dios.

MEDITACION:  Perdónanos Señor, porque en vez de ayudarte hacemos que tu cruz pese cada vez mas, pues en ti vamos apoyando la nuestra. Perdónanos por creernos superiores y no ayudar al prójimo a levantarse como lo haces tu con nosotros, ilumínanos Señor para aprender a levar nuestra cruz y saber levantarnos en cada caída y ayudar a levantar a los demás.

ORACIÓN: Señor Jesucristo, has llevado nuestro peso y continúas llevándolo. Es nuestra carga la que te hace caer. Pero levántanos tú, porque solos no podemos reincorporarnos. Líbranos del poder de la concupiscencia. En lugar de un corazón de piedra danos de nuevo un corazón de carne, un corazón capaz de ver. Destruye el poder de las ideologías, para que los hombres puedan reconocer que están entretejidas de mentiras. No permitas que el muro del materialismo llegue a ser insuperable.

Haz que te reconozcamos de nuevo. Haznos sobrios y vigilantes para poder resistir a las fuerzas del mal y ayúdanos a reconocer las necesidades interiores y exteriores de los demás, a socorrerlos. Levántanos para poder levantar a los demás. Danos esperanza en medio de toda esta oscuridad, para que seamos portadores de esperanza para el mundo.

Gloria al Padre…

OCTAVA ESTACION: JESUS CON LAS MUJERES DE JERUSALEN
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA  CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del evangelio según San Lucas. (23, 27-31)

Lo seguía muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por el. Jesús volviéndose hacia ellas, les dijo: “Hijas de Jerusalén, no lloren por mi. Lloren más bien por ustedes mismas y por sus hijos. Porque llegaran días en que se dirá: “Felices las mujeres que no tienen hijos. Felices las que no dieron a luz ni amamantaron.” Entonces dirán: “¡Que caigan sobre nosotros los montes y nos sepulten los cerros!”.

Palabra del Señor.

MEDITACION:  Perdónanos Señor por esta compasión que lloramos, por no pensar seriamente todo lo que pudimos hacer y no hicimos, teniendo caridad y amor hacia los demás. Es así como tu nos enseñas a ayudarte. Danos fortaleza y verdadera caridad.

ORACIÓN: Señor, a las mujeres que lloran les has hablado de penitencia, del día del Juicio cuando nos encontremos en tu presencia, en presencia del Juez del mundo. Nos llamas a superar un concepción del mal como algo banal, con la cual nos tranquilizamos para poder continuar nuestra vida de siempre. Nos muestras la gravedad de nuestra responsabilidad, el peligro de encontrarnos culpables y estériles en el Juicio. Haz que caminemos junto a ti sin limitarnos a ofrecerte sólo palabras de compasión. Conviértenos y danos una vida nueva; no permitas que, al final, nos quedemos como el leño seco, sino que lleguemos a ser sarmientos vivos en ti, la vid verdadera, y que produzcamos frutos para la vida eterna.

Gloria.

NOVENA  ESTACION: JESUS CAE POR TERCERA VEZ
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 27-32

Bueno es para el hombre soportar el yugo desde su juventud. Que se sienta solitario y silencioso, cuando el Señor se lo impone; que ponga su boca en el polvo: quizá haya esperanza; que tienda la mejilla a quien lo hiere, que se harte de oprobios. Porque el Señor no desecha para siempre a los humanos: si llega a afligir, se apiada luego según su inmenso amor.

Palabra de Dios.

MEDITACION: Perdónanos Señor por esta compasión que lloramos, por no pensar seriamente todo lo que pudimos hacer y no hicimos, teniendo caridad y amor hacia los demás. Es así como tu nos enseñas a ayudarte. Danos fortaleza y verdadera caridad.

ORACIÓN: Señor, frecuentemente tu Iglesia nos parece una barca a punto de hundirse, que hace aguas por todas partes. Y también en tu campo vemos más cizaña que trigo. Nos abruman su atuendo y su rostro tan sucios. Pero los empañamos nosotros mismos.

Nosotros quienes te traicionamos, no obstante los gestos ampulosos y las palabras altisonantes. Ten piedad de tu Iglesia: también en ella Adán, el hombre, cae una y otra vez. Al caer, quedamos en tierra y Satanás se alegra, porque espera que ya nunca podamos levantarnos; espera que tú, siendo arrastrado en la caída de tu Iglesia, quedes abatido para siempre.

Pero tú te levantarás. Tú te has reincorporado, has resucitado y puedes levantarnos. Salva y santifica a tu Iglesia. Sálvanos y santifícanos a todos.
Gloria al Padre…
 (Se llega a la plaza. Los soldados llevan la cruz y los ladrones hacia el lugar de la crucifixión. Luego llevan a Jesús al medio. Le quitan sus vestiduras.)


DECIMA ESTACION: JESUS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.
M:   TE  ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR  TU  SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del evangelio según San Mateo. (27, 33-43)

Cuando llegaron al lugar que se llama Gólgota (o Calvario), o sea, “Calavera”, le dieron de beber vino mezclado con hiel. Jesús lo probó, pero no quiso beber. Partieron entre ellos la ropa de Jesús y la echaron a suertes.

Palabra del Señor.

MEDITACION: Jesús mi Dios ¡Líbranos! Como a ti te despojaron de tu ropa que a nosotros nos quites a arrogancia de mirar al hermano con indiferencia por su apariencia y no por su conducta, su corazón y sus necesidades. Perdón Señor

ORACIÓN: Señor Jesús, has sido despojado de tus vestiduras, expuesto a la deshonra, expulsado de la sociedad. Te has cargado de la deshonra de Adán, sanándolo. Te has cargado con los sufrimientos y necesidades de los pobres, aquellos que están excluidos del mundo. Pero es exactamente así como cumples la palabra de los profetas.

Es así como das significado a lo que aparece privado de significado. Es así como nos haces reconocer que tu Padre te tiene en sus manos, a ti, a nosotros y al mundo. Concédenos un profundo respeto hacia el hombre en todas las fases de su existencia y en todas las situaciones en las cuales lo encontramos. Danos el traje de la luz de tu gracia. Gloria al Padre, al Hijo…

(Llevan a Jesús al escenario. Crucifican a los ladrones y luego a Jesús)

UNDÉCIMA ESTACION: JESUS ES CRUCIFICADO
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del evangelio según San Lucas. (23, 39-43)

Encima de su cabeza pusieron un letrero con el motivo de su condena, en el que se leía: “Este es el rey de los judíos.” También crucificaron junto con él a dos ladrones, uno a la derecha y el otro a su izquierda. Los que pasaban por allí lo insultaban; movían la cabeza y decían: “¡Vaya! ¡Tu que destruyes el templo y lo levantas de nuevo en tres días! Si eres el Hijo de Dios, líbrate del suplicio y baja de la cruz.”
            Los jefes de los sacerdotes, los jefes de los judíos y los maestros de la ley también se burlaban de Él. Decían: “¡Ha salvado a otros y no es capaz de salvarse a si mismo! ¡Que baje de la cruz el rey de Israel y creeremos en Él! Ha puesto su confianza en Dios. Si Dios lo ama, que lo salve, pues el Él mismo dijo: Soy Hijo de Dios.”

MEDITACION: Ya Jesús esta  descansando de su caminar, con las manos y pies clavados, su sufrimiento continua por nuestra culpa. Perdón Señor, por no tener en cuenta a los que aquí continúan con su cruz  de enfermedad, queremos verte en cada uno de esos hermanos te veamos a ti señor.

ORACION: Señor Jesucristo, te has dejado clavar en la cruz, aceptando la terrible crueldad de este dolor, la destrucción de tu cuerpo y de tu dignidad. Te has dejado clavar, has sufrido sin evasivas ni compromisos. Ayúdanos a no desertar ante lo que debemos hacer. A unirnos estrechamente a ti. A desenmascarar la falsa libertad que nos quiere alejar de ti. Ayúdanos a aceptar tu libertad «comprometida» y a encontrar en la estrecha unión contigo la verdadera libertad.

Gloria.
DECIMOSEGUNDA ESTACION: JESUS MUERE EN LA CRUZ
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del Evangelio según San Mateo 27, 45-50. 54

Desde el mediodía hasta la media tarde vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde Jesús gritó: «Elí, Elí lamá sabaktaní», es decir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo algunos de los que estaban por allí dijeron: «A Elías llama éste».

Uno de ellos fue corriendo; enseguida cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio de beber. Los demás decían: «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo». Jesús probo el vino y dijo: “Todo esta cumplido.” Después inclino la cabeza y entrego el espíritu.

(Música)

En ese mismo instante, la cortina del Santuario se rasgo de arriba abajo, en dos partes.  La tierra tembló, las rocas se partieron, los sepulcros se abrieron, y resucitaron varias personas santas que habían llegado ya al descanso. Estas salieron de las sepulturas después de la resurrección de Jesús, fueron a la Ciudad Santa y se aparecieron a mucha gente.
El capitán y los soldados que custodiaban a Jesús, al ver el temblor y todo lo que estaba pasando, se llenaron de temor y decían: “Verdaderamente, este hombre era, Hijo de Dios”

Palabra del Señor.

MEDITACION: Por tanta cantidad de dolores aguantados consciente para nuestra salvación: ¡Jesús muere en la cruz! Que la muerte tan sufrida para Él sea para nosotros con actitud cristiana la luz Divina, el paso para estar junto al padre celestial, la salida de las tinieblas que vivimos.

ORACIÓN: Señor Jesucristo, en la hora de tu muerte se oscureció el sol. Constantemente estás siendo clavado en la cruz. En este momento histórico vivimos en la oscuridad de Dios. Por el gran sufrimiento, y por la maldad de los hombres, el rostro de Dios, tu rostro, aparece difuminado, irreconocible. Pero en la cruz te has hecho reconocer.

Porque eres el que sufre y el que ama, eres el que ha sido ensalzado. Precisamente desde allí has triunfado. En esta hora de oscuridad y turbación, ayúdanos a reconocer tu rostro. A creer en ti y a seguirte en el momento de la necesidad y de las tinieblas. Muéstrate de nuevo al mundo en esta hora. Haz que se manifieste tu salvación.


DECIMOTERCERA ESTACION: JESUS EN BRAZOS DE SU MADRE
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Lectura del Libro de Isaías

Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable. Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, conocedor de todos los quebrantos. Y como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado, y no le estimamos.

Palabra de Dios.

MEDITACION: Todo termina, cuando bajan a Jesús muerto a los brazos de su madre, Maria Jesús te dejo como madre de todos nosotros, por eso pedimos que tengamos un corazón servicial como el tuyo, que ayudemos al hermano, que cuando él nos necesita ahí estemos, sin los intereses mundanos, solo con un corazón puro como te servimos a ti.


ORACION: Señor, has bajado hasta la oscuridad de la muerte. Pero tu cuerpo es recibido por manos piadosas y envuelto en una sábana limpia (Mt 27, 59). La fe no ha muerto del todo, el sol no se ha puesto totalmente. Cuántas veces parece que estés durmiendo. Qué fácil es que nosotros, los hombres, nos alejemos y nos digamos a nosotros mismos: Dios ha muerto. Haz que en la hora de la oscuridad reconozcamos que tú estás presente. No nos dejes solos cuando nos aceche el desánimo. Y ayúdanos a no dejarte solo. Danos una fidelidad que resista en el extravío y un amor que te acoja en el momento de tu necesidad más extrema, como tu Madre, que te arropa de nuevo en su seno.

Ayúdanos, ayuda a los pobres y a los ricos, a los sencillos y a los sabios, para poder ver por encima de los miedos y prejuicios, y te ofrezcamos nuestros talentos, nuestro corazón, nuestro tiempo, preparando así el jardín en el cual puede tener lugar la resurrección.

DECIMOCUARTA ESTACION: JESUS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO
M: TE ADORAMOS CRISTO Y TE BENDECIMOS
T: PORQUE POR  TU  SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

Del evangelio según San Marcos. (15, 42-46)

Había caído la tarde. Como ere el día de la Preparación, es decir la víspera del sábado, intervino José de Arimatea. Ese miembro respetable del Consejo Supremo era de los que esperaban el Reino de Dios, y fue directamente donde Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
            Pilatos se extraño de que Jesús hubiera muerto tan pronto y llamo al centurión para saber si realmente era así. Después de escuchar al centurión, Pilato entrego a José el cuerpo de Jesús. José lo bajo de la cruz y lo envolvió en una sabana que habia comprado, lo coloco en un sepulcro excavado en la roca e hizo rodar una piedra grande contra la entrada de la tumba.

Palabra del Señor.

MEDITACION: Señor te rogamos no tener temor a la muerte, tantas veces buscamos el triunfo personal, sin recordar que aquí solo estamos de paso, como tu dijiste “ el verdadero reino esta junto a Dios “ Jesús todo lo que has sufrido para dejarnos esta enseñanza de tu vida, amor y gloria. Señor perdona nuestros pecados, líbranos del mal y llévanos a la vida eterna.

ORACIÓN: Señor Jesucristo, al ser puesto en el sepulcro has hecho tuya la muerte del grano de trigo, te has hecho el grano de trigo que muere y produce fruto con el paso del tiempo hasta la eternidad. Desde el sepulcro iluminas para siempre la promesa del grano de trigo del que procede el verdadero maná, el pan de vida en el cual te ofreces a ti mismo. La Palabra eterna, a través de la encarnación y la muerte, se ha hecho Palabra cercana; te pones en nuestras manos y entras en nuestros corazones para que tu Palabra crezca en nosotros y produzca fruto. Te das a ti mismo a través de la muerte del grano de trigo, para que también nosotros tengamos el valor de perder nuestra vida para encontrarla; a fin de que también nosotros confiemos en la promesa del grano de trigo. Gloria al Padre…


DECIMOQUINTA ESTACION: JESUS RESUCITA



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