08 agosto 2012

Un pequeño cuento...

" Lo que damos , regresa "
Su nombre era Fleming y era un pobre agricultor inglés.

Un día, mientras trataba de ganarse la vida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. Inmediatamente soltó sus herramientos y corrió hacia el pantano. Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando, tratando de liberarse del lodo. El agricultor Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible.

Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor inglés. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a sí mismo como el padre del niño que Fleming había salvado.

-Yo quiero recompensarlo -dijo el noble inglés-.
Usted salvó la vida de mi hijo.

-No; yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice -respondió el agricultor Fleming, rechazando la oferta.

En ese momento, el propio hijo del agricultor
salió a la puerta de la casa de la familia.

-¿Es ése tu hijo? -preguntó el noble inglés.

-Sí -respondió el agricultor, lleno de orgullo.

-Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle ua buena educación. Si él es parecido a su padre, crecerá hasta convertirse en un hombre del cuál usted estará muy orgulloso.

El agricultor aceptó.

Con el paso del tiempo el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina del St. Mary's Hospital de Londres y se covirtió en un personaje conocido en todo el mundo: el premio Nobel sir Alexander Fleming, descubridor de la penicilina.

Algunos años después,
el hijo del noble inglés cayó enfermo de pulmonía.

¿Qué lo salvó? La penicilina.

¿El nombre del noble inglés? Randolph Churchill.

¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill.

Autor desconocido.
( de cuentos con alma )
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