18 diciembre 2009

Falleció el Pbro. Ángel Caputo




El martes 8 de diciembre –día de la Inmaculada, Patrona de la Diócesis de Quilmes– falleció el padre Ángel Mario Caputo, a los 65 años de edad. Un día antes había sido intervenido quirúrgicamente por una afección cardíaca. De esta operación salió sin inconvenientes, pero horas más tardes tuvo algunas complicaciones que desencadenaron su deceso.

El 28 de septiembre de 1944 nacía en Villamaina, provincia de Avellino, Italia. Radicada su familia en Argentina ingresó a la Congregación de Don Orione, los Hermanos de la Divina Providencia , siendo ordenado presbítero en Avellaneda hace 38 años: el 5 de diciembre de 1971. En el partido y diócesis de Avellaneda fue párroco de San Antonio de Padua, de Villa Echenagucía.

Con la aceptación del primer obispo de la Diócesis de Quilmes, Mons. Jorge Novak, ingresó en ella treinta años atrás, el 1° de julio de 1979, siendo nombrado párroco de San Juan Bautista de Quilmes Oeste el 24 de junio de 1980.

Atento a su interés por los medios de comunicación al servicio de la evangelización unos meses después, el 25 de julio de 1981, el obispo lo nombrará Asesor del Centro Diocesano de Información de Quilmes (CEDIQ).

Será también, desde octubre de ese año, Delegado Zonal para la entonces subzona de las Parroquias de Quilmes Oeste: agrupación de parroquias en las que se desarrollaba la experiencia evangelizadora de las Comunidades de Base (CEBS). En tal carácter participó activamente del desarrollo del primer Sínodo de Quilmes, celebrado precisamente desde esa fecha hasta setiembre de 1983.Su interés y dedicación a las CEBS lo acompañará durante todo su ministerio presbiteral.

En abril de 1983 integró el Consejo Presbiteral Diocesano y en julio de ese año fue nombrado al frente de la Cuasi Parroquia Asunción de Santa María de Bernal Oeste.

Exactamente 22 años atrás, el 8 de diciembre de 1987, fue nombrado párroco de la Parroquia Espíritu Santo , creada ese día por el Mons. Novak. En ella se desempeñará hasta el día de su partida a la Casa del Padre.

Preocupado por nuevas formas de difusión del mensaje evangélico dará vida en 1988 al renombrado “Taller de Creaciones para la Evangelización” (TECEPE), iniciativa a la cual volcará su talento, entusiasmo y carismas junto a colaboradores que irá formando en esa tarea.

Pero donde el padre Ángel desarrollará su notable servicio a la Diócesis de Quilmes será en el ámbito de la Pastoral Bíblica , algo muy entrañable en la vida y el ministerio del obispo fundador de la Diócesis por su formación en la Congregación del Verbo Divino.

La Comisión Bíblica Diocesana será el instrumento a través del cual canalizará numerosas iniciativas de servicio a la Palabra y al Pueblo de Dios. Baste recordar el Mes Bíblico, mes de la Diócesis, en setiembre de cada año, y su culminación en las Jornadas o Días Bíblicos parroquiales y diocesanos, con la participación de expositores invitados que daban realce a los temas propuestos cada año.

El Centro de Formación Bíblica de Quilmes (CEFORBIQ) debe al padre Ángel su fundación y desarrollo a lo largo de todos estos años, en donde hubo miles de decenas de Promotores Bíblicos, verdaderos multiplicadores de la Palabra de Dios. La última iniciativa propuesta por el padre Ángel debía concretarse en estos días: la inscripción de posibles candidatos para las Subsedes del Centro de Formación Misionera de Quilmes (CEFORMIQ) a abrirse en Berazategui y en Florencio Varela.

Si una imagen bíblica debiéramos elegir para caracterizar la vida y el ministerio del padre Ángel, bien pudiéramos tomar la del “Sembrador”: aquel que esparce la semilla confiando en que al menos una parte ha de caer en buena tierra y producir fruto abundante.

Por eso, el 8 de diciembre de 2009 se despidió con reconocimiento y amor a este “sembrador” convertido él mismo en “semilla” que, a ejemplo del Maestro y Señor, cae en tierra y muere para producir mucho fruto.
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