20 noviembre 2009

Sólo un sueño

Ayer es hoy, hoy es mañana y mañana es un sueño que se ve tergiversado por la cruda realidad de nuestro mundo. Nuestra experiencia de vida define nuestra personalidad: las personas que se cruzan en nuestro camino, los sentimientos que abordan nuestra alma y nuestro corazón y lo que aprendemos de los palos que nos son dados.
Sería ideal pasarse toda la vida soñando y no despertar jamás, soñar y soñar hasta que la imaginación agote sus límites… pero eso no es posible, Calderón de Barca no se equivocaba al decir que la vida es sueño, no lo hacía, pero se le olvido mencionar que este sueño no es constante y profundo. La ruda verdad que nos atañe nos desvela numerosas veces para intentar que no podamos volver a la fantasía y a la ilusión que supone vivir, no obstante, caer esta permitido pero levantarse es una obligación, es decir, debemos hacer todo lo posible para lograr recuperar el sueño y no quedarnos inmersos en la tristeza y dolor convirtiendo esto en nuestra vida, debemos seguir adelante, superar las barreras, avanzar con fuerza, apoyándonos en los otros si es necesario pero nunca pisoteándolos los unos a los otros porque con eso sólo conseguiremos convertir nuestro sueño en una horrible pesadilla de la que querremos escapar aunque ello quedarte totalmente solo ya que lo preferiremos antes de vernos rodeados de enemigos debid¨õ
Llegará un momento en el que este sueño acabe y no puedas volver a soñar nunca jamás, pero no debes estar triste por ello, lo que debes hacer es aprovechar cada momento y situación sacando una enseñanza positiva, debes interpretas cada gesto, cada mirada, cada palabra de consuelo, cada sonrisa, cada sonido y hacer de todo ello un recuerdo inolvidable, recuerda que todos ellos te sirvieron de ayuda cada vez que te desvelaste, ellos te susurraron al oído de tú corazón una relajante y melódica canción que lo apaciguó y le dio las fuerzas suficientes para luchar contra la corriente y conseguir que vuelvas a dormir y a soñar y soñar…
Por último y para terminar no debes olvidar que jamás estarás solo, jamás… porque tu ángel de la guarda, que es Dios, te acompaña a dondequiera que vayas; el dio la vida por ti y no le importaría darla una vez más. Por ello debes pensar que siempre lo tendrás ahí a tu lado, incluso cuando todo se vuelva oscuro y las lágrimas inunden tus ojos y pienses que nunca volverás a soñar o que no podrás salir de esa pesadilla que te atormenta, entonces Él estará ahí aunque tú no lo veas, con su presencia silenciosa te dará fuerzas y ánimos para que recuperes el sueño y tu pensarás que tan solo fue suerte. Ahora que ya conoces uno de los grandes secretos de la vida te deseo que tengas dulces sueños y que nunca los olvides.

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