27 febrero 2016

EL "INDEC" DEL BARRIO.

por Eduardo Rodriguez "Chingolo"
Párroco en Asunción de Santa María, Bernal Oeste.
Diócesis de Quilmes.


Más que nunca en estos días de luna llena, de noches de "barrios, plateados por la luna" y que es obligación saberlo y salir a contemplar.
Y verla reflejada en el álamo plateado y en las tejas de la casa más alta del barrio y en el cauce sinuoso del arroyo. Y mirar callado, asombrado por la belleza de todo lo que toca la luna. La basura la hace riqueza; la negrura la hace blancura; lo que no es, lo hace ser; el arroyo parece una vertiente cristalina.
Y nosotros o mejor dicho, yo (y como yo soy sólo, me resulta más fácil hacerlo) seguiré opinando sobre como se ve la marcha del país, como se ve el arrime o el alejamiento al ideal del reino de Dios, de la inclusión, del todo para todos. El barrio tiene su Indec, su código, su forma de medir si andamos mejor o peor. Y vamos describiendo;
a) Los colectivos no vienen tan llenos. Paran todos; todos tienen lugar. Va menos gente a trabajar. Muchos, especialmente jóvenes, tiran "curriculas" por todos lados, pero no pasa nada. No hay pique.
b) Menos humito sábados y domingos. Se va acabando cierta alegría y festejo. Todo más caro; menos plata; se siente como una orfandad política; gobiernos que no piensan en el pueblo, ni tiran para el pueblo.
c) Problemas de estacionamiento en el barrio. No porque aumentan los coches andando, sino porque aumentan los coches parados. Y se van tapando calles y lugares. El vecino tiene que cambiar batería y por ahora no puede; el de la esquina, las gomas y menos todavía. Coches parados; menos espacios; camino a chatarra.
d) Empieza a crecer el putaneo, la oferta de sexo. Normal y común en tiempos de vacas flacas, en tiempos que traen miserias materiales y morales. No valoro, describo.
e) Cada vez hay menos que dicen esperar. En dos meses ya se vió todo clarito. Vamos a desengañarnos; dejemos de creer mentira tras mentira.
Este es el índice barrial por ahora. Dentro de poquito vendrán los tarifazos y qué pasa con los maestros y la educación. Se van acabando los versos y globitos.
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