29 junio 2014


Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: "¿Qué dice la gente sobre el Hijo del hombre? ¿Quién dicen que es?".
Ellos le respondieron: "Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas".
"Y ustedes, les preguntó, ¿quién dicen que soy?".
Tomando la palabra, Simón Pedro respondió: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo".
Y Jesús le dijo: "Feliz de ti, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en el cielo.
Y yo te digo: Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la Muerte no prevalecerá contra ella.
Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo".


Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por :
San Elredo de Rievaulx (1110-1167), monje cisterciense
Para la fiesta de san Pedro y San Pablo. Sermón XVI.

«Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia»

Columnas de la tierra (Ps 75,4), todos los Apóstoles lo son, pero en primer lugar los dos de los que celebramos la fiesta. Son los dos pilares que sostienen la iglesia por su enseñanza, su oración y el ejemplo de su constancia. Estas columnas, es el Señor mismo quien las ha construido. Primeramente, eran débiles y no podían sostenerse, ni ellos ni los otros. Y aquí apareció el gran deseo del Señor: si habían sido siempre fuertes, se hubiera podido pensar que su fuerza dimanaba de ellos. También el Señor antes de fortalecerlas, ha querido mostrar de lo que eran capaces para que todos supieran que su fuerza viene de Dios.

Es el señor quien ha construido estos pilares de la tierra, es decir, de la santa Iglesia. Es por lo que debemos alabad de todo corazón a nuestros SANTOS PADRES que han soportado tantas penas por el Señor y que han perseverado con tanta fuerza. No es nada perseverar en la alegría, en la prosperidad y la paciencia. Pero he aquí quien es grande, ser lapidado, flagelado, golpeado por Cristo, y a pesar de esto perseverar con Cristo (2Co 11,25). Es grande con Pablo ser maldecido y bendecir ...ser como el desecho del mundo y de ello glorificarse (1 Co 4, 12-13)... ¿Qué decir de Pedro? Incluso si no hubiera padecido nada por Cristo, bastaría para festejarlo hoy que ha sido  crucificado por él. La cruz fue su camino...
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