10 mayo 2013

Santa María Dominga Mazzarello


(1837-1881)
Beatificada el 20-11-38
Canonizzada el 12-6-51
Maria Dominga Mazzarello, primogénita de siete hijos, nace en Mornese  (Alessandria), Italia, el 9 de mayo de 1837. En familia, junto a su padre José y su madre Maria Magdalena, aprende muy pronto la paciente  espera de  los milagros de la naturaleza, la sencillez y el compartir en  el dolor y la prueba, la dulzura y la serenidad de un núcleo familiar unido en torno a las enseñanzas del catecismo y a la visión de una fe fuerte. Su familia la formó en una piedad sólida, en una laboriosidad incansable y en aquel idéntico sentido  práctico y profundidad de juicio que manifestó después como Superiora.
 
Con  15 años se inscribió en la Asociación de las Hijas de Mª Inmaculada y se abrió al apostolado de las chicas del pueblo.
 
La  grave enfermedad del tifus contraída a los 23 años tuvo en ella  una fuerte resonancia espiritual: la experiencia de la  fragilidad física, si por una parte la llevó a un abandono más profundo en Dios, por otra la impulsó a abrir un taller de corte y  confección para enseñar a las muchachas el trabajo, la oración y el amor a Dios.
Gracias a la intensa participación en los sacramentos y bajo la sabia e iluminadora guía de Don Pestarino hizo grandes progresos en la vida espiritual. Con ocasión de la visita de Don Bosco a  Mornese (8-10-1864) dijo: "Don Bosco es un santo y yo lo siento".
 
En  el 1872  Don Bosco la escogió para iniciar el Instituto de las Hijas de Mª Auxiliadora.

Como Superiora se mostró hábil formadora y maestra de vida espiritual. Tenía el carisma de la alegría serena, irradiando gozo e implicando a otras jóvenes en el empeño de dedicarse a la educación de la mujer.
 
El  Instituto se desarrolló rápidamente. A su muerte dejó a sus Hijas una tradición educativa permeada de valores evangélicos: la búsqueda de Dios conocido a través de una catequesis  iluminada y un amor ardiente, la responsabilidad en el  trabajo, la lealtad  y la humildad, la austeridad de vida y la gozosa entrega de  sí.
 
Murió a los 44 años, en Nizza Monferrato el 14 de mayo de 1881,  después de cantar un himno a la virgen Santísima, expiró santamente. Sus tres grandes amores fueron la Eucaristía, María  Auxiliadora  y la juventud pobre para educarla y salvarla.
 
Sus  restos se veneran en la Basílica de Mª Auxiliadora en Turín. Su fiesta se celebra el 13 de mayo.



Oremos

Tú, Señor, que concediste a Santa María Dominga Mazzarello el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de esta santa, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Que vive y reina contigo.

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