17 octubre 2012

Evangelio - Lc. 11, 42-46:

¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios!. Hay que practicar esto, sin descuidar aquello.
¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas!.
¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!".
Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: "Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros".
Él le respondió: "¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!.

Lee el comentario de: Félix Enrique Gibbs

Cuando la religión se vuelve farisea, dogmática y fundamentalista enferma la conciencia de l@s creyetes. Impone cargas insoportables, generando en las personas la culpa, la desvalorización y el miedo a Dios y al castigo. Eso es denigrante y opresivo. Jesús se opone fieramente contra esto, Él trae la liberación y la felicidad para cada ser humano desde la propuesta dignificadora del amor a l@s hermanos. Su ley.
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