07 septiembre 2012

Salmo 37(36),3-4.5-6.27-28.39-40.

Confía en el Señor y practica el bien;
habita en la tierra y vive tranquilo:
que el Señor sea tu único deleite,
y él colmará los deseos de tu corazón.
Encomienda tu suerte al Señor,
confía en él, y él hará su obra;

hará brillar tu justicia como el sol
y tu derecho, como la luz del mediodía.
Aléjate del mal, practica el bien,
y siempre tendrás una morada,
porque el Señor ama la justicia
y nunca abandona a sus fieles.
Los impíos serán aniquilados
y su descendencia quedará extirpada.

La salvación de los justos viene del Señor,
él es su refugio en el momento del peligro;
el Señor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en él.


Comentario:
Me pregunto que habra vivido el salmista para escribir estas palabras y encuentro
una confianza en Él Señor terrible, como que habla despues de haber vivido toda una
experiencia y que Dios hizo justicia.
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