16 abril 2012

La Serpiente y la Luciérnaga

Cuentan que una serpiente empezó a perseguir desesperadamente a una luciérnaga. Ésta huía rápido y con miedo de la feroz depredadora, pero la serpiente no cejaba en su in­tento.
Así dos días y dos noches pero, el tercer día, ya sin fuerzas la luciérnaga se detuvo y dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro responde a nadie, pero, como te voy a devorar, puedes preguntarme.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
-No.
- ¿Yo te hice algún mal?
- No.
- Entonces, ¿por qué quieres acabar con­migo?
-¡Porque no soporto verte brillar!

Ciertamente la envidia es uno de los sentimientos más frecuentes y menos nobles: es odio al bien ajeno. De ahí el refrán: Se tiran piedras sólo a los árboles que tienen frutos». Es la explicación de muchas contiendas, persecuciones e injusticias...
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