23 febrero 2012

CUARESMA

Éste es un tiempo para convencidos.
Tiempo de entrenamiento,
de ejercicio y de lucha;
... de mochila ligera y paso rápido.

Tiempo de camino y discernimiento,
de conversión y compromiso,
de pruebas y encuentros en el desierto,
en la estepa, en el silencio.

Es el tiempo de los proyectos de vida,
de las decisiones y desmarques;
a veces, de las transfiguraciones.

Tiempo de humanidad rota y dividida
que anhela el paraíso
o la tierra prometida.

Tiempo de tentaciones,
tabores y conversiones,
traspiés, heridas y cegueras,
perdones, restauraciones y agua viva.
¡Todo en sólo cuarenta días!

Éste es el tiempo de las personas nuevas,
de las que han soltado
el lastre de ídolos secretos y falsas vanidades
y ya sólo anhelan misericordia
y abrazos del Padre.
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