22 noviembre 2011

XVI MISA DE LA ESPERANZA


“Padre Obispo Jorge Novak
amigo de Dios y de los pobres”




El pasado sábado 19 de noviembre, unas 700 personas se acercaron al Cruce Varela para vivir la XVI Misa de la Esperanza, que este año tuvo como característica, cerrar los homenajes en memoria agradecida por los 10 añós de fallecimiento de Mons. Jorge Novak.


Bajo el lema «Padre Obispo Jorge Novak, amigo de Dios y de los pobres» sacerdotes y diáconos de la Diócesis de Quilmes concelebraron esta Eucaristía, organzada por la Pastoral Social diocesana, que presidió Mons. Luis Stöckler, Administrador Apostólico y Obispo emérito de Quilmes.





 Una inmensa gigantografía con un retrato de Mons. Novak fue el fondo del escenario, junto con otro retrato pintado sobre tela que colgaba a los pies de la estructura que oficiaba de altar.
En su homilía, Mons. Stöckler resaltó la figura de su predecesor: “A los 10 años de la partida del Padre Obispo Jorge Novak la Diócesis de Quilmes quiere volver a hacer memoria agradecida en la XVI Misa de la Esperanza (...) Todos los años en el Cruce Varela, desde hace 16 años, todas las comunidades diocesanas son invitadas por el obispo a clausurar el año litúrgico con una mirada esperanzadora de la realidad”.


Puntualmente este año, Mons. Stöckler pidió a todos aquellos que conocieron a Mons. Novak, que escriban todos aquellos testimonios que les dejó el primero obispo de Quilmes: “En los testimonios se atestigua que era un hombre de oración y tenía una empatía con los pobres, porque su familia era una familia pobre y trabajadora. Él amaba a los pobres”.



Durante la homilía el viento comenzó a soplar con gran fuerza. Es así que, terminada la liturgia de la Palabra, el personal de Defensa Civil de Florencio Varela sugirió suspender la celebración. Era impresionante la manera en que se sacudían las lonas que rodeaban el escenario y las torres de sonido que se encontraban colgadas en los laterales de la estructura en grandes armazones de hierro.


La gente bajo los paraguas pedía "que siga", pero ante el peligro que implicaba semejante estructura en medio de la tormenta de viento, el obispo invitó a los fieles a reunirse y culminar la celebración debajo de la “Carpa Misionera” que durante toda la semana estuvo allí emplazada.


Allí, debajo de las lonas, el obispo invitó a hacer una “comunión espiritual” que es “la comunión que hacen las personas que se encuentran imposibilitadas de acercarse al templo a la misa y que, luego de escuchar la Palabra, con las fuertes ganas de recibir a Jesús, hacen una oración que los acerca espiritualmente al sacramento”.


Es así, que luego de una oración a viva voz —ya que en la carpa no se pudo improvisar ningún sonido— la gente hizo su comunión espiritual, y luego la bendición final que dio por terminada la celebración.





Carpa Misionera
Particularmente este año —en memoria agradecida a Mons. Jorge Novak— durante toda la semana previa a la XVI Misa de la Esperanza, como símbolo de la pastoral del primer obispo de Quilmes, se instaló una Carpa Misionera . En el principal punto geográfico de la diócesis (en el Cruce Varela confluyen los partidos de Berazategui, Florencio Varela y Quilmes), esa estructura fue signo de los 4 ejes de la pastoral diocesana: opción preferencial por los pobres, misión, derechos humanos y ecumenismo.



Del lunes 14 al sábado 18 la Carpa Misionera estuvo abierta desde las 8 de la mañana y contó con encuentros de reflexión y celebraciones.



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