12 julio 2011

Testimonio del Padre Armando Ireneo Dessy

PADRE OBISPO JORGE NOVAK
DÉCIMO ANIVERSARIO de su FALLECIMIENTO, el 9 de Julio de 2001
Testimonio del Padre Armando Ireneo Dessy

Hoy cumplen diez años de la partida física de entre nosotros del Padre Obispo Jorge Novak. Quienes fuimos sus colaboradores durante los 25 años de su ministerio episcopal en Quilmes recordamos con memoria agradecida, y con la nostalgia propia de los aniversarios, su activa y fecunda actuación como pastor de la Diócesis que abarca los distritos de Quilmes, Berazategui y Varela.

En mi caso particular, llevaba seis años como sacerdote en Florencio Varela cuando el 19 de setiembre de 1976 comenzó la nueva Diócesis de Quilmes con la ordenación episcopal, en nuestra Catedral, del entonces “Monseñor Jorge Novak”, denominación que años más tarde cambiaría por la más cercana a la gente de “Padre Obispo Jorge Novak”.

Durante largos años acompañé su actividad siendo secretario o secretario de actas de distintos organismos diocesanos mientras él daba los pasos organizativos fundacionales de la Diócesis.
En 1999 Novak me pidió colaborar con quien era, desde los comienzos, su Secretaria y luego la Canciller de la Diócesis, la Hermana Noemí Alascio. Ella llevaba muy bien todo lo correspondiente a su función: la elaboración, el cuidado y el archivo de la documentación que salía o ingresaba a la Curia Diocesana. Lo hizo por más de treinta años, con Novak primero y con el Padre Obispo Luis Stöckler después, a partir del 11 de mayo de 2002.

Ya desde entonces, pero mucho más desde hace tres años, cuando me tocó reemplazarla en su función por razones de edad y de salud, pude valorar el rico legado documental de las homilías, circulares, conferencias, mensajes y cartas que nos ha dejado el Obispo Novak y que se encuentran en nuestro Archivo diocesano quilmeño

Por eso quiero sintetizar mi pensamiento en tres palabras: legado, cantera y manantial.
Legado: “es lo dejado o trasmitido a los sucesores”. Lo que nos ha dejado el Padre Obispo Novak por escrito o registrado por otros medios en parte [en realidad, en mínima parte...] se encuentra publicado. Pero eso es solo una muestra de los casi 5.000 documentos que llevan la firma de Novak. Quienes formamos el Pueblo de Dios en Quilmes: Obispos, Ministros, Consagrados y Laicos, bien podemos consideramos sus “sucesores”, es decir, los destinatarios de todo aquello que refleja lo que fue la vida y el ministerio de nuestro primer Pastor diocesano.
Cantera: “lugar de donde se saca canto, piedra, material de construcción.”
¡Cuantas riquezas atesoran sus escritos, fieles reflejos de su profundo conocimiento de la Palabra de Dios, de los Santos Padres, del Magisterio, de la Historia de la Iglesia y de la Humanidad! Reflejos también de su pensamiento y crónica detallada de su pastoreo en medio de nosotros!
Una verdadera “cantera” de donde extraer lo que necesitemos para seguir construyendo, como Pueblo de Dios, el Reino aquí en Quilmes!
Manantial: “lugar de origen o nacimiento de aguas”.
Esta imagen, bíblica por cierto, complementa y da dinamismo a la anterior. El legado documental que Novak nos ha dejado nos es algo estático o inmóvil que está en una publicación, una grabación o un archivo.
¡Cuántos de quienes lo hemos conocido, tratado y colaborado con él llevamos incorporadas en nuestras vidas y grabadas en nuestras conciencias sus enseñanzas y sus actuaciones, verdaderos ejemplos de vida para nuestro actuar de hoy!
Parafraseando las palabras de Juan 7,38 [“Si alguien tiene sed que venga a mi y beba: de su interior brotarán manantiales de agua viva”] bien podemos aspirar a que ese verdadero “ manantial” que el Padre Obispo Novak nos ha dejado nos siga dando vida en el momento presente.

Padre ARMANDO IRENEO DESSY
Canciller de la Diócesis de Quilmes
armandodessy@obisquil.org.ar

Publicar un comentario