02 abril 2011

Bendíceme Señor

Señor, bendice mis manos para que sean delicadas y sepan tomar sin jamás aprisionar, que sepan dar sin calcular y tengan la fuerza de bendecir y consolar.




Señor, bendice mis ojos para que sepan ver la necesidad y no olviden nunca lo que a nadie deslumbre; que vean detrás de la superficie para que los demás se sientan felices por mi modo de mirarles.






Señor, bendice mis oídos para que sepan oír tu voz y perciban muy claramente el grito de los afligidos; que sepan quedarse sordos al ruido inútil y a la palabrería; pero no a las voces que llaman y piden que las oigan y comprendan aunque turben mi comodidad.




Señor, bendice mi boca para que dé testimonio de Ti y no diga nada que hiera o destruya; que sólo pronuncie palabras que alivien, que nunca traicionen confidencias y secretos, que consiga despertar sonrisas.






Señor, bendice mi corazón para que sea templo vivo del Espíritu y sepa dar calor y refugio; que sea generoso en perdonar y comprender y aprenda a compartir dolor y alegría con un gran amor.






Dios mío que puedas disponer de mí con todo lo que soy, con todo lo que tengo. Amén

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