30 marzo 2011

La felicidad

P. Gregorio Iriarte o.m.i
La felicidad empieza en el interior de tu corazón y consiste en un estado de armonía contigo mismo.
La felicidad es una elección tuya y puedes hacerla en cualquier
momento.
Tú eres el reflejo de tus propios pensamientos. Deja de pensar mal de ti. Debes aprender a ser amigo de ti mismo.
El verdadero ideal no está en ser perfecto, sino en ser un poco
mejor cada día
Debes sentirte siempre agradecido de lo que eres.
Solo puedes tener paz en tu interior si tú mismo te la proporcionas.
Para poner armonía en tus relaciones con los demás, primero
debes lograr la armonía dentro de ti mismo.

Tus pensamientos son los que te hacen sentirte feliz o desdichado.

Tú eres el único que puede controlar tus propios pensamientos.

Si eres capaz de cambiarte a ti mismo, el mundo cambiará contigo.

Cuánto más te conozcas a ti mismo serás mucho mejor.

La sonrisa es muy importante para desarrollar tu autoestima.

La vida tiene derecho a sorprendernos: aprende a vivir el presente sin traumas del pasado y sin excesivas expectativas del futuro.

Mientras tengas resentimientos y odios no llegarás a sentirte feliz.

El perdón es muy importante pues te libera a ti mismo del
rencor.

Trata de entender a las personas que te rodean: quiéreles como son, sin intentar cambiarles.
Tus verdaderos amigos/as son aquellos/as que te aceptan sin juzgarte y sin querer cambiarte.

La persona que es capaz de cambiar sus propios pensamientos puede cambiar el destino de su vida.

Hay que tener aspiraciones elevadas, expectativas moderadas y
necesidades pequeñas.

El más importante de los bienes después de la salud es la paz
interior.

Dios no ha creado fronteras: mi objetivo debe ser la amistad con
todo el mundo.

No pongas el ideal de tu vida en recibir honores sino en merecerlos.

Piensa que estás llamado a transformar el mundo comenzando por transformarte a ti mismo.

Tú puedes intentar ser como otras personas pero nunca debes pretender que los otros sean como tú.

Solo en la medida en que me vaya desprendiendo de mi “ego” puedo ir alcanzando la verdadera serenidad.

Dios nos ama en cuanto somos “seres humanos” y no en razón denuestros méritos o buenos comportamientos.

Para vivir plenamente necesito sentirme amado en forma
incondicional.

La calidad del amor siempre está relacionada con el nivel de gratuidad.


"Gregorio Iriarte llegó a Bolivia en 1964 oblato, nacido en Olazagutía (Navarra) hace 83 años, lo destinaron a Llallagua, el mayor centro minero del país, para dirigir una radio católica y frenar la expansión del comunismo. No sólo reconcilió a mineros y religiosos, sino que él mismo salvó la vida al líder de los comunistas, amenazado de muerte por el Ejército, acompañándole en una fuga trepidante con disfraces y documentos falsos. Denunció las brutalidades cometidas contra los mineros, luchó por los derechos humanos, fue testigo de las mayores masacres, participó en reuniones secretas con presidentes de la República, escribió libros clandestinos que acabaron derribando la dictadura de los ministros traficantes de cocaína...
Sus profundos análisis de la realidad boliviana, plasmados en una veintena de libros, fascinaron a un Evo Morales que iniciaba su carrera hacia la presidencia y que llevó al sacerdote navarro a dar mil charlas por el país. Iriarte sigue escribiendo libros y artículos en su austera habitación de Cochabamba, mientras asiste con mirada crítica al proceso de transformación que Morales impulsa en Bolivia".
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