29 diciembre 2010

Mons. Stöckler celebró la Eucaristía en la Catedral de Goya

Aniversario Episcopal y Sacerdotal de Monseñor Luis Stöckler

Monseñor Stöckler celebró la Eucaristía en la Catedral de Goya

El actual Obíspo de Quilmes monseñor Luis Teodorico Stöckler estuvo en la Diócesis de Goya el martes 21 de Diciembre y presidió una misa concelebrada en la Iglesia Catedral "Nuestra Señora del Rosario" al cumplír exactamente en esa fecha 25 años de haber tomado posesión de esta Diócesis y por sus cincuenta años de ordenación sacerdotal.

Concelebraron el Obíspo de Goya monseñor Ricardo Oscar Faifer y el Obíspo Auxiliar de Paraná monseñor Daniel Fernández asimismo alrededor de treinta sacerdotes del clero diocesano y religioso.

Previamente en horas de la mañana el Obíspo Stöckler visitó el Hogar de Ancianos "San José", fundado por el y compartió un almuerzo con los sacerdotes en la sede del obispado local, tambien el Miercoles saludo a las autoridades municipales y posteriormente se trasladó junto a Monseñor Ricardo Faifer al Monasterio "San Alberto" ubicado en la localidad correntina de Lavalle, donde residen las Hermanas Dominicas Contemplativas, lugar donde presidió la eucaristía.

Monseñor Luis Stöckler, se encontraba visiblemente emocionado y alegre al reencontrarse con "los goyanos", y en la homilía que pronunció en la Catedral expresó "estoy muy felíz y con mucha alegría al regresar a Goya despues de ocho años" dijo.

“Cuando monseñor Faifer me dijo que tenía que venir – continuó -, para participar y hacer participar en su agradecimiento al pueblo de Goya y a la diócesis de Goya y con gusto vengo, justo hoy porque hoy el 21 de diciembre de 1985 tome posesión como obispo de la Diócesis de Goya, imborrable para mi este encuentro, este conocimiento”.

"Cuando me recibieron en el Guayquiraro, el obispo de Lomas de Zamora quien me había ordenado obispo unos días antes, en su propio vehículo me trajo a la diócesis de Goya, fue un imborrable ese trayecto desde Guayquiraró hasta Goya porque las comunidades habían salido del campo a las rutas, con sus santos, sus banderas para dar la bienvenida a su nuevo pastor, después la entrada, donde el padre Lucho, este gran organizador, entonces, dispuso que subiera a un Jeep como si fuera un papa movil, un jeep blanco incluso, y desde ahí entrábamos en San Ramón para llegar a la Catedral, para mi es inolvidable, porque sin conocerme a mi, no conocía a mi persona, pero la gente daba la bienvenida cálida y ahí me daba cuenta enseguida de que esto no era para mi sino para el pastor”, recordó el obispo.

Reflexionó luego sobre el sacerdocio diciendo "si ustedes me pregruntan cuál fue el motivo que me llevó al sacerdocio, ha sido mi deseo de conocer la verdad, el sentido de la vida" al tiempo que recordó que su camino de búsqueda vocacional leyó una biografía de San Francisco de Asís que "me impactó y me cuestionaba profundamente. Vivir el Evangelio y prescindir de la seguridad del dinero, como Jesucrísto mismo, fue su anhelo y felicidad".

"En la búsqueda de la verdad, la razón humana llega a un límite donde solamente la fe en la revelación de Dios da la repuesta. El testimonio de los apóstoles que dieron su vida por el evangelio me llevó a la convicción de que Jesucrísto realmente ha resucitado, y que es el único que da sentido a la vida personal y a la historia. Y esta repuesta era tan clara que el seguimiento de Cristo no se conformaba con la aceptación intelectual dentro de mí, sinó reclamaba una entrega de toda la persona a la causa del evangelio" expresó monseñor Luis Stöckler.

Recordó que "en 1.970 mi Obíspo me envió a la Argentína, a la Diócesis de Lomas de Zamora. Encontré lo que estaba buscando, cuando en un barrio humilde y densamente poblado había que crear una nueva parroquia. Se formó una comunidad de muchas comunidades. En un proceso paciente pero incontenible podíamos descubrir juntos que el conocer a Cristo es la mejor manera de promover al hombre, lo religioso y lo social van juntos, es hermoso, aunque a veces agobiante ser párroco, poder ser útil a los otros da sentido a la propia vida".

"Despues vino la decisión del Papa de enviarme como Obíspo a la Diócesis de Goya -un tiempo inolvidable-, donde percibía la herencia de la primera evangelización, la fe que se hizo cultura propia, y el sentido de lo sagrado en el corazón del Pueblo y finalmente volví al Gran Buenos Aires, a la Diócesis de Quilmes, con el desafío apasionante de la pastoral urbana" relató el prelado.

Expresó que despues de 50 años de sacerdocio "lo que puedo afirmar es la palabra de Jesucrísto que, al buscar primero el Reino de Dios y su justícia, todo lo demás viene por añadidura. Es grande la riqueza que uno recibe por la amistad de muchas personas en muchas partes. La evangelización amplía el horizonte y abre puertas, cada uno tiene sus raices y guarda siempre sello de su familia y de su cultura, pero en la comunidad descubre una familia y una herencia mas grande".

Finalmente dijo "las frecuentes mudanzas que la misión me ha traído, me hicieron descubrir que nuestras raíces como cristianos no estan aqui abajo. ´Nosotros somos ciudadanos en el cielo´(Flp. 3,20)" y remarcó mas adelante "pertenecer a esta Iglesia y poder servir a los hombres a través de ella, es la razón de mi vida".

Fuente:
Oficina de prensa de la Diócesis de Goya
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