08 enero 2010

Año que termina, Año que comienza

POR TERMINAR EL AÑO
Gracias, Señor por todo lo que en este año me diste.
Gracias por los días de sol y los nublados tristes.
Gracias por las noches tranquilas y las inquietas horas oscuras.
Gracias por la salud y la enfermedad. Por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me prestaste y que después me pediste.
Gracias, Señor, por la sonrisa amable y la mano amiga.
Por el amor y todo lo hermoso y dulce.
Por las flores y las estrellas y la existencia de los niños
y de las almas buenas.
Gracias por la soledad, por el trabajo, por las dificultades y las lágrimas.
Por todo lo que me acercó a Ti más íntimamente.
Gracias por tu presencia en el Sagrario y la gracia de tus Sacramento.
¡Gracias por haberme dejado vivir….!


AL COMENZAR EL AÑO
Y da la vuelta otra hoja del libro de mi vida.
¿Qué traerá el año que empieza? ¡Lo que tu quieras, Señor!
Pero te pido fe para mirarte en todo. Esperanza para no desfallecer.
Caridad perfecta en todo lo que haga, piense y quiera.
Dame paciencia y humildad
Dame desprendimiento y un olvido total de mí mismo.
Dame Señor, lo que tú sabes me conviene y yo no sé pedir.
Que pueda amarte cada vez más y hacerte amar por los que me rodean.
Que yo sea grande en lo pequeño. Que siempre tenga el corazón alerta,
el oído atento, las manos y la mente activas, el pie dispuesto.
Derrama Señor tus gracias sobre todos los que yo quiero.
Tu amor abarca a todo el mundo y aunque yo soy muy pequeño,
sé que todo lo colmas con tu bondad inmensa.

Muchas gracias, Irene, Raquel y Servidores de Evangelio
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